Persiste huelga de buses en Sao Paulo; protesta en Rio fracasa

En la periferia de Sao Paulo los choferes de bus cumpleron hoy dos días de paro, mientras hoy registró un récord histórico para su caótico tránsito: atascos acumulados de 344 km.
Un ciclista transita por el carril exclusivo para autobuses en Sao Paulo
Un ciclista transita por el carril exclusivo para autobuses en Sao Paulo (EFE)

Sao Paulo

Las huelgas y manifestaciones persisten en Brasil a las puertas del Mundial: en la periferia de Sao Paulo los choferes de bus cumplieron hoy dos días de huelga, aunque una protesta contra la Copa convocada en Rio fue un fracaso.

La manifestación estaba prevista en el "Complexo do Alemao", un conjunto de favelas pacificadas en la zona norte de Rio, para protestar contra las Unidades de la Policía Pacificadora que se han instalado en estas comunidades para garantizar la seguridad de cara al Mundial y a los Juegos Olímpicos de 2016.

Sin embargo, apenas una quincena de manifestantes llegó al lugar de la manifestación. Los profesores de las escuelas públicas, en huelga desde inicios de la semana, así como los vigilantes bancarios, paralizados hace 23 días, no adhirieron al movimiento. En Sao Paulo, tras la huelga de transporte de 48 horas (martes y miércoles) que generó caos y afectó a más de un millón de usuarios, ahora son los choferes de las afueras de la metrópoli los que paralizan sus tareas.

Entre "60 y 70 líneas estaban paralizadas en la ciudad de Osasco (a 18 km de Sao Paulo) y trece autobuses solamente habían salido de los garajes", informó Roberto Meiado, del sindicato de conductores de buses, al sitio G1. Nueve ciudades de la periferia están afectadas. El objetivo de los huelguistas es obtener un aumento de salario de 10% como sus colegas en la capital.

Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil y de Sudamérica, tiene 20 millones de habitantes en su área metropolitana y acogerá el partido inaugural del Mundial de fútbol el próximo 12 de junio, así como otros cinco juegos del torneo que cierra el 13 de julio. En otras ciudades del noreste de Brasil, como Teresina y Sao Luiz de Maranhao, los conductores de autobús están en huelga desde el jueves.

Los empleados del metro de Sao Paulo se reunirán por su parte la semana próxima para decidir una eventual paralización que puede afectar a millones de usuarios. Las últimas semanas en Brasil han estado marcadas por huelgas. La policía civil, responsable de las investigaciones penales, paró por 24 horas en al menos siete estados y el Distrito Federal.

El jueves de noche, miles de integrantes del Movimiento de los Trabajadores sin Techo manifestaron en Sao Paulo contra los gastos en la Copa cuando hay una fuerte escasez de viviendas. Según la policía, quince mil personas participaron del movimiento. Los organizadores ubicaron la asistencia en 30 mil.

De otra parte, Sao Paulo (sureste), registró hoy un récord histórico para su caótico tránsito: atascos acumulados de 344 km. Según informó la estatal Compañía de Ingeniería de Tráfico, el récord se registró hacia el fin de la tarde de hoy, cuando una suave lluvia caía sobre la mayor ciudad de Brasil, que tiene unos 20 millones de habitantes contando su extensa área metropolitana.

El récord anterior era de 309 km de atascos acumulados, que se van formando al juntarse filas y filas de vehículos en toda la ciudad. Sao Paulo tiene una flota circulante de 3.8 millones de vehículos motorizados.