Pentágono envía sonda "drone", suspenden búsqueda de avión

La sonda "drone" Bluefin-21, similar a un torpedo, ha sido enviada a Perth (Australia), desde donde operan los vuelos de reconocimiento que barren la zona donde se cree que se estrelló el ...
Tripulantes de un avión australiano AP-3C Orion, ante la costa de Perth después de once horas de búsqueda del avión desaparecido
Tripulantes de un avión australiano AP-3C Orion, ante la costa de Perth después de once horas de búsqueda del avión desaparecido (AFP)

Washington, Perth

El Pentágono anunció hoy que ha enviado a Australia una sonda submarina autónoma para dar con los restos y la caja negra del avión de Malaysia Airlines desaparecido hace más de dos semanas y que hoy las autoridades malasias confirmaron que se estrelló en el sur del océano Índico. La sonda "drone" Bluefin-21, similar a un torpedo, ha sido enviada a Perth (Australia), desde donde operan los vuelos de reconocimiento que barren la zona donde se cree que se estrelló el Boeing 777-200 con 239 personas a bordo.

El portavoz del Pentágono, el contraalmirante John Kirby, indicó hoy en una rueda de prensa que el aparato solo será usado en caso de que se acote una zona de búsqueda de restos del avión en el lecho marino. "Para que el Bluefin funcione se le debe proveer de parámetros precisos y eso aún no ha ocurrido", explicó Kirby en el Pentágono. El Bluefin-21, equipado con sonar y con una eslora de cinco metros, ya fue utilizado en la búsqueda del vuelo 447 de Air France que se precipitó en el océano Atlántico en junio de 2009.

Según Bluefin Robotics, la empresa que desarrolló este submarino autónomo, el aparato puede trabajar durante unas 25 horas, llegar a profundidades de hasta 4,500 metros y transportar varios instrumentos que detectarían restos del avión o el "bip" que emite la caja negra para ser localizada antes de que se quede sin batería.

Adicionalmente, el Pentágono también proveerá a través de su Comando del Pacífico un localizador conocido como TPL-25, que es arrastrado por un navío a bajas velocidades para detectar las señales que emiten las cajas negras. Este receptor, altamente sensible, debería captar las emisiones de las cajas negras hasta un máximo de seis mil metros de profundidad. La profundidad en la zona del Índico donde se centra la búsqueda oscila entre los 1,150 y los siete mil metros.

Por el momento, la búsqueda del aparato está a cargo de aviones de vigilancia marítima, dos de ellos estadunidenses, que pese al impresionante despliegue en esta remota zona no han conseguido encontrar restos que claramente pertenezcan al avión.La búsqueda fue suspendida hoy debido a un fuerte temporal con vientos, lluvia y olas gigantes, informó la Autoridad Australiana de Seguridad Marítima.

"AMSA ha realizado una evaluación de los riesgos, y determinó que las circunstancias climáticas actuales volverían peligrosa cualquier actividad de búsqueda por mar y aire, lo que supondría un riesgo para las tripulaciones", destacó.

"Por lo tanto, la AMSA ha suspendido todas las operaciones de búsqueda por mar y aire en el día de hoy debido a las condiciones climáticas", insistió. En la región se registraron vientos de hasta unos 80 kilómetros por hora, además de fuertes lluvias con nubes muy bajas, con solamente un techo de entre 200 pies (60 metros) y 500 pies (unos 150 metros), y fuerte oleaje, según el comunicado.

Esta decisión sigue a un anuncio de las autoridades malasias, dado a conocer el lunes de noche, confirmando que el avión de pasajeros se estrelló en el mar, perdiéndose toda esperanza respecto a las posibilidades de sobrevivencia de las 239 personas que se encontraban a bordo, y sin que se haya podido determinar por ahora las causas por las cuales el Boeing 777 desvió su curso una hora después de iniciar el trayecto entre Kuala Lumpur y Pekín.

El primer ministro malasio, Najib Razak dijo que un nuevo análisis de los datos satelitales sobre la trayectoria del vuelo determinan su última posición en aguas muy alejadas de la costa oeste de Australia, por lo tanto también muy lejos de cualquier sitio para un eventual aterrizaje. Las imágenes de satélites australianos, chinos y franceses registraron objetos flotando a la deriva entre el extremo suroeste de Australia y la Antártida.

El domingo, las autoridades australianas habían afirmado que uno de los aviones que realizaba labores de búsqueda del Boeing 777 había localizado un palé y varios cinturones o correas en el Índico.

El lunes, un avión australiano que participa también en las tarea, avistó dos objetos flotando en el sur del Océano Índico, por lo que un buque se dirigió a la zona para tratar de recuperarlos. Si estos restos detectados al sur del Índico resultasen pertenecer al avión de Malaysia Airlines, la búsqueda podría ser más complicada que la del AF447 de Air France (que cubría la ruta Rio de Janeiro-París y cayó al Océano Atlántico en junio de 2009), ya que la zona está a miles de kilómetros de las costas australianas y en ella suele haber mucho oleaje y vientos fuertes.