Pekín y Washington fijan fecha para reducir CO2

Las dos principales potencias económicas del mundo acuerdan “contaminar menos” en 2030.

Pekín

Un año antes de la conferencia sobre el clima prevista en París a fines de 2015, los gobiernos de Pekín y Washington llegaron a un acuerdo, el miércoles, para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Los dos principales contaminadores del planeta representan 42% del total de las emisiones de bióxido de carbono (CO2).

China, país que más produce gases contaminantes, se fijó el objetivo de un pico de sus emisiones GEI “cerca del 2030”, a fin de “intentar superar esa meta”, anunció la Casa Blanca. Es la primera vez que Pekín se compromete con una fecha a partir de la cual su curva se invertirá.

De su lado, Estados Unidos se comprometió a reducir de 26 a 28% de sus emisiones de aquí a 2025, en relación con sus GEI de 2005.

El titular de la ONU, Ban Ki-moon, saludó la “importante contribución al nuevo acuerdo sobre el clima que debe ser firmado el año próximo en París” y llamó a “todos los países, en especial a las grandes economías, a seguir la vía de China y de Estados Unidos.”

Recibido el miércoles en Pekín por su par chino, Xi Jinping, luego de la cumbre de cooperación económica de Asia-Pacífico (APEC), Barack Obama saludó el “acuerdo histórico”. El objetivo de EU es “a la vez ambicioso y realizable”, insistió una fuente de la Casa Blanca, si bien podría enfrentar la oposición de legisladores en Washington.

Tras el anuncio, el flamante líder republicano del Senado, Mitch McConnell, fustigó “un proyecto irrealista que el presidente impondrá a su sucesor”. Según él, el acuerdo anuncia “precios de energía aún más altos y muchos menos empleos”.

Pero hay reticencias que pesan poco frente a la constatación de los científicos: los esfuerzos actuales son insuficientes para limitar el aumento de la temperatura mundial por encima de los 2°C, objetivo que se fijó la ONU para evitar una catástrofe de los desajustes climáticos.

Según un informe de la Agencia Internacional de Energía, las temperaturas podrían aumentar hasta 3.4 °C en los próximos 16 años.

Sin embargo, a finales de 2015, en París, la conferencia anual sobre el clima debe conseguir  un acuerdo suficientemente ambicioso como para limitar el recalentamiento a 2°C.

En las negociaciones sobre el clima, Pekín ha insisto para no ser incluido en el mismo rango que los países industrializados, de acuerdo al  principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Según éste, la responsabilidad de la lucha contra el recalentamiento planetario incumbe principalmente a los países desarrollados [que, según China, vienen contaminando el planeta desde mucho antes que el gigante asiático, abocado a una industrialización a ultanza. N. de la T.].