Pedro Sánchez, ratificado como líder del socialismo español

En un congreso extraordinario, el Partido Socialista Obrero Español inició su renovación determinado a volver al gobierno en las próximas elecciones.
El nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sanchez (c), saluda al llegar al congreso extraordinario del PSOE en Madrid
El nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sanchez (c), saluda al llegar al congreso extraordinario del PSOE en Madrid (AFP)

Madrid

Prometiendo un partido socialista "moderno", "transparente" y "participativo", el nuevo secretario general de la principal formación de oposición en España, Pedro Sánchez, se declaró hoy determinado a arrebatar el poder a la derecha tras ser ratificado en un congreso extraordinario en Madrid.

"La igualdad, la justicia social y la libertad seguirán siendo nuestros valores, nuestros ideales, nuestros principios, y a partir de ahí estoy convencido de que empezaremos a recuperar la confianza perdida y de que ganaremos a la derecha que es, al fin y al cabo, nuestro principal propósito además de cambiar España", afirmó ante los delegados congregados en un gran hotel de la capital.

Sánchez, un carismático profesor de economía de 42 años, gran sorpresa de la carrera por el liderazgo socialista, se impuso con el 49% de los votos en las primarias del 13 de julio, las primeras organizadas por la formación en un intento de recuperar la legitimidad perdida en los últimos años. Por simple aclamación y sin votaciones, la elección de los militantes fue ratificada hoy por los más de mil delegados reunidos en un congreso extraordinario bajo el lema "Cambiando el PSOE, cambiando España".

"Quiero un partido socialista moderno que afronte los procesos de transformación que necesita una España que está en la encrucijada, un partido socialista transparente, abierto, participativo en una sociedad que ya no tolera ningún tejemaneje ni ningún trapicheo, un partido socialista plenamente democrático", afirmó Sánchez, vestido con una simple camisa blanca sin corbata, tras su designación oficial.

Culpado por muchos españoles de no reaccionar a tiempo desde el gobierno a la crisis económica que golpeó a España en 2008 y dejó a cinco millones de personas sin empleo, el PSOE ve desde hace años caer su popularidad en un país que perdió la confianza en sus instituciones y en los grandes partidos tradicionales, donde se multiplican los escándalos de corrupción.

"A mí no me va a temblar el pulso de echar a ningún corrupto o corrupta del partido socialista", aseguró Sánchez, en quien la formación ha puesto todas sus esperanzas de renovación. "Estoy convencido como muchos socialistas de que éste es el principio del camino, y el final del camino será con Pedro Sánchez presidente de España", decía uno de los asistentes al congreso, Francisco José Salazar, agente municipal de 45 años.

Sánchez "es una persona joven, preparada, tiene las ideas muy claras y sabe bien por dónde va", agregaba Milagros Matesanz, de 54 años y desempleada. El anterior secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, candidato derrotado por el conservador Mariano Rajoy en las elecciones legislativas de 2011, había anunciado su decisión de dejar el cargo y la política tras el varapalo electoral sufrido por el partido en las elecciones europeas de mayo.

"Quien es capaz de transformarse a sí mismo es creíble a la hora de proponer profundas transformaciones sociales", afirmó este sábado en su despedida este profesor de química de 62 años, que ocupó varias carteras ministeriales en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) y Felipe González (1982-1996). Y llamó al partido a defender "propuestas nuevas, propuestas valientes, propuestas audaces" para volver a levantar el vuelo liderado por Sánchez.

"Tienes un camino difícil Pedro, tienes un camino apasionante", le lanzó desde el estrado su compañera de partido Susana Díaz, presidenta regional de Andalucía, bastión histórico socialista en el sur de España. Figura clave de una nueva generación de socialistas españoles, Díaz llamó a plantar cara, desde los comicios municipales y regionales de mayo de 2015, a las pequeñas formaciones de izquierda surgidas en los últimos años que, como Podemos, atraen a los votantes socialistas decepcionados.

Muestra de la importancia de esta renovación española para los socialistas europeos, el congreso, que se clausura el domingo, contó con mensajes de vídeo enviados por el vicecanciller alemán Sigmar Gabriel y por el primer ministro italiano Matteo Renzi, quien llamó al PSOE a "cambiar el futuro de España".