Pedro Sánchez, nuevo líder del socialismo español

Considerado el "candidato sorpresa", el diputado mdrileño logró la secretaría general del principal partido de la oposición, que se encuentra en un momento crucial.
El economista Pedro Sánchez celebra su victoria en el cuartel general del PSOE en Madrid
El economista Pedro Sánchez celebra su victoria en el cuartel general del PSOE en Madrid (AFP)

Madrid

El diputado madrileño Pedro Sánchez, que fue la gran sorpresa en la carrera por la secretaría general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se ha hecho con el liderazgo del principal partido de la oposición con la misión de renovar un partido debilitado que quiere volver a conectar con la sociedad.

Con el 81.9% de los votos escrutados, Sánchez, un profesor de economía de 42 años, se imponía con el 48.5% de los sufragios a sus rivales, el profesor universitario José Antonio Pérez Tapias, de 59 años, que obtenía el 15.2% de los votos, y el diputado Eduardo Madina, que recogía el 36.4% de los votos de los 197 mil militantes llamados a las urnas.

Madina, actual secretario general del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados, se apresuró a publicar un tuit en el que da la "enhorabuena a @sanchezcastejon, próximo SG del PSOE. Y enhorabuena a cada militante de un partido que acaba de hacer historia". El nuevo líder del partido, que ya había presentado el mayor número de avales apoyado por la poderosa federación socialista de Andalucía, se ha impuesto en esta y otras once regiones.

Aunque las encuestas auguraban una pugna con Madina, que sufrió un atentado de ETA en 2002 y que se apoyaba en su "experiencia" en el seno del partido, finalmente, Sánchez logró reeditar la sorpresa que causó en 2000 la elección de José Luis Rodríguez Zapatero, entonces también un desconocido, como secretario general del PSOE frente al gran favorito José Bono.

El vencedor, que por primera vez ha sido elegido por sufragio directo y secreto, deberá ser ratificado en el Congreso extraordinario del partido el 26 y 27 de julio en Madrid. "Los militantes socialistas eligen hoy al secretario general que deberá afrontar la etapa más difícil del partido desde el XXVIII Congreso en que se abandonó el marxismo (en 1979)", escribió el director del diario de centro-derecha El Mundo, Casimiro García-Abadillo, en una columna.

La debacle tras las elecciones europeas abrió una crisis que llevó a la dimisión de Alfredo Pérez Rubalcaba como secretario general, tras sufrir también una derrota en las generales de 2011 frente al conservador Partido Popular (PP) del jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, marcando el fin de una época para la formación.

Ministro y portavoz en los gobiernos de Felipe González (1982-1996) y de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011), el veterano Rubalcaba, reconoció que su sucesor "tiene una tarea enorme por delante" para llevar a cabo una "renovación profunda" del partido y este domingo insistió en que se "abre una nueva página" para la formación.

El primer reto es recuperar los votantes perdidos, después que el PSOE pasara de once millones de votos en las elecciones generales de 2008 a cerca de 3.6 millones de sufragios en las elecciones europeas de mayo pasado.

La crisis económica, el paro y los escándalos de corrupción pasaron factura tanto a socialistas como conservadores, aunque los primeros sufrieron también la competencia de partidos como Podemos, formación de izquierda radical salida de los los indignados que fue la gran sorpresa en las europeas.

"El partido está en un momento crucial y las elecciones suponen dar paso a un proceso de renovación", afirmó este domingo Pérez Tapias, partidario de un giro radical a la izquierda y decano de la facultad de Filosofía y Letras de la universidad de Granada. Los otros dos candidatos también son muy conscientes de ello y tanto Pedro Sánchez como Madina insistieron en que el partido "saldrá más renovado y más fuerte" de esta elección.

"El futuro del partido yo lo veo bien, fenomenal, lo veo con candidatos jóvenes, es lo que necesitamos, candidatos jóvenes, gente con otras ideas políticas. No podemos vivir del recuerdo. Tenemos que vivir del presente y del futuro", dice Pedro Sánchez, un jardinero de 57 años al depositar su voto.

El futuro son las elecciones generales del próximo año para las cuales, los socialistas elegirán a su candidato en unas primarias abiertas, que todos los tres aspirantes a la secretaría general se han comprometido a celebrar en noviembre.