Paul Ryan invita a Trump a reunión para unir a los republicanos

El presidente de la Cámara de Representantes propuso al virtual candidato a la Presidencia de su partido reunirse con la élite de los legisladores republicanos la semana próxima en el Congreso.
Un grupo de activistas latinos protesta ante la Torre Trump en Nueva York, contra las declaraciones del aspirante sobre Puerto Rico
Un grupo de activistas latinos protesta ante la Torre Trump en Nueva York, contra las declaraciones del aspirante sobre Puerto Rico (AFP)

Washington

El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el republicano Paul Ryan, invitó hoy al virtual candidato a la Presidencia de su partido, Donald Trump, a reunirse con la elite de los legisladores republicanos la semana próxima en el Congreso, con el fin de unir a sus correligionarios.

La propuesta de Ryan consiste en una primera reunión privada con Trump y con el presidente del Comité Nacional del partido, Reince Priebus, el próximo jueves, según un comunicado emitido hoy por la oficina del presidente de la Cámara de Representantes.

Después, Ryan y Trump se reunirán el mismo día con los líderes del partido republicano ya que ambos están de acuerdo en la necesidad de "unificar el partido", añade la nota. El objetivo de ambos encuentros es "comenzar una discusión sobre los principios republicanos y las ideas que pueden ganar el apoyo de los estadounidenses en noviembre", agrega.

Este anuncio llega después de que hoy Priebus anunciara que mediará entre el casi inevitable candidato republicano a la Casa Blanca y el presidente de la Cámara de Representantes, quien este jueves dijo no estar preparado para respaldar al magnate.

Las diferencias ideológicas son muy notorias entre el millonario neoyorquino y Ryan, que ocupa el tercer cargo político más importante del país, después de la Presidencia y la Vicepresidencia.

El presidente de la Cámara Baja aseguró, en una entrevista con la cadena CNN, no estar "listo aún" para apoyar la candidatura de Trump, que ya es el inevitable nominado del partido republicano, tras el abandono de la carrera hacia la Casa Blanca sus dos últimos competidores, el senador por Texas Ted Cruz y el gobernador de Ohio, John Kasich.

Tras su aplastante victoria en las elecciones primarias de Indiana, el pasado martes, Trump suma 1,047 delegados, de los 1,237 necesarios para la nominación automática en la convención republicana en julio, sin que se hayan disputado algunas primarias.

Jeb Bush no votará a Trump

De otra parte, el ex gobernador de Florida Jeb Bush y el senador republicano Lindsey Graham anunciaron hoy que en las elecciones presidenciales de noviembre no votarán por el multimillonario Donald Trump ni por la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.

"La presidencia estadunidense es una oficina que va más allá de la política. Requiere de su ocupante gran templanza y humildad y el temperamento y carácter firme para lidiar con desafíos inesperados que inevitablemente impactarán nuestra nación en los próximos cuatro años", dijo Bush, hijo y hermano de ex presidentes.

Según Bush, Donald Trump "no ha demostrado tener ni el temperamento ni la fuerza de carácter, no ha mostrado respeto por la Constitución y no es un conservador consistente". "Estas son las razones por las que no puedo apoyar su candidatura", añadió el ex gobernador republicano en una declaración publicada en Facebook.

Trump es el virtual nominado republicano, a la espera que termine el proceso de primarias y sea proclamado oficialmente candidato en la Convención Nacional Republicana de julio en Cleveland (Ohio). Bush también aclaró que no votará por Clinton, favorita para hacerse con la nominación del Partido Demócrata.

El ex gobernador de Florida consideró que Clinton es "una política liberal poco fiable" y advirtió que, si es elegida, presentará "una tercera legislatura de la agenda política y económica desastrosa de Barack Obama".

Jeb Bush no es el único de la familia que dará la espalda a Trump. Los ex presidentes George H. Bush (padre) y George W. Bush (hijo) anunciaron el jueves que no participarán en la campaña electoral ni acudirán a la Convención Nacional Republicana. Ambos habían apoyado a los dos últimos candidatos republicanos, John McCain en 2008 y Mitt Romney en 2012.

El senador Graham también anunció hoy que no votará por Trump ni por Clinton. "No puedo con la conciencia tranquila apoyar a Donald Trump porque no creo que sea un conservador republicano fiable ni ha demostrado el juicio y temperamento para ser comandante en jefe", dijo Graham en un comunicado.

Aunque Bush y Graham no votarán por Trump en noviembre, estos dos políticos republicanos aclararon que apoyarán a los candidatos republicanos que se presenten a las elecciones legislativas para elegir a los representantes en las dos cámaras del Congreso.

Bush y Graham se habían presentado a las primarias republicanas, pero tuvieron que abandonar la carrera ante la falta de apoyos. De los 17 precandidatos republicanos, Trump es el único que queda. Durante la campaña electoral, Bush y Graham se habían comprometido a apoyar al nominado republicano, fuera éste quien fuera.

La virtual candidatura de Trump ha creado un cisma dentro del Partido Republicano, ya que muchos consideran que no es lo suficientemente conservador. Trump, un magnate inmobiliario neoyorquino sin experiencia política, se reunirá el próximo jueves en Washington con los líderes republicanos de la cámara baja y con el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Preibus.

Las elecciones presidenciales tendrán lugar el próximo 8 de noviembre en Estados Unidos. Ese día también habrá elecciones legislativas para elegir al conjunto de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

Obama critica a Trump

Asimismo, el presidente Barack Obama atacó hoy frontalmente a Trump, ahora el candidato único a la Casa Blanca de un partido desorientado, que no logró frenar el ascenso del controvertido multimillonario.

La presidencia estadunidense no es un "programa de telerrealidad", dijo Obama, en alusión a Trump, quien aparecía en el célebre reality show "The Apprentice" (El Aprendiz).

"Atravesamos momentos difíciles y realmente es una función seria. No es un entretenimiento. No es un programa de telerrealidad", recordó el mandatario, que dirige al país desde hace siete años y no pierde ocasión de subrayar que Trump no es la persona apropiada para el mayor cargo de la nación.

Obama estimó además que Trump tiene un "largo historial" que habría que "examinar de cerca". "Y pienso que para nosotros es importante tomarse en serio las declaraciones que ha hecho en el pasado", agregó, aludiendo a sus insultos a los inmigrantes, amenazas de deportación y de construir un muro en la frontera con México.

Trump está ahora solo en la carrera para integrar la fórmula republicana a la Casa Blanca, pero su campaña dividió de tal forma a los conservadores que incluso el presidente de la cámara baja, Paul Ryan, se niega por el momento a concederle su apoyo.

"Para ser totalmente honesto con usted, no estoy listo para hacerlo todavía", dijo Ryan a la CNN el jueves, en una declaración inesperada para un dirigente de alto rango del Partido Republicano, al ser interrogado sobre si daría su apoyo a Trump.

Trump prácticamente logró la investidura republicana luego del abandono de sus dos últimos rivales, Ted Cruz y John Kasich, pero su victoria está lejos de ser aceptada en las filas partidarias.

Para entablar la batalla contra Hillary Clinton, eventual candidata demócrata, Trump deberá restañar heridas y Ryan condicionó su apoyo a que el candidato demuestre su capacidad "para unificar el partido y luego seducir a los estadunidenses, no importa de qué origen y a una mayoría de independientes".

"Probablemente en el futuro podamos trabajar juntos y lograr un acuerdo sobre lo que es mejor para el pueblo estadunidense", reaccionó Trump en un comunicado. Pero "yo no estoy listo para apoyar la agenda de Ryan", advirtió.

Además de Ryan, numerosos republicanos -tanto moderados como conservadores- se niegan frontalmente a alinearse con Trump, lo que podría ser un problema si no acuden a darle su apoyo en las urnas en noviembre.

La dinastía Bush, la familia republicana más prominente de Estados Unidos, que había apoyado a todos los candidatos republicanos en las cinco últimas presidenciales, declinó apoyar la candidatura de Trump.

Sin embargo, algunos ex detractores republicanos arriaron sus banderas, como el ex gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, quien el año pasado trató a Trump de narcisista egocéntrico y ahora anunció que lo apoyaría.

El multimillonario candidato, de 69 años, recibió pese a todo el apoyo del líder republicano del Senado, Mitch McConnell, quien estimó el miércoles que la prioridad es "impedir lo que de hecho sería un tercer mandato de Barack Obama". Pero otros republicanos no piensan permanecer pasivos y prometen resistir hasta el final a Donald Trump, incluso votando a Clinton.

"Yo estoy con ella"

"El Partido Republicano va a nominar a un tipo que lee el (tabloide de investigación) National Enquirer y cree que está a su nivel", escribió Mark Salter, ex consejero del senador John McCain, en un tuit muy difundido. "Yo estoy con ella", agregó, adoptando la consigna característica de los partidarios de Clinton.

Desde el martes, los republicanos invaden la red social Twitter jurando no votar jamás a Trump, algunos quemando su tarjeta electoral, como lo hizo Lachlan Markay, un periodista conservador. "Me borré oficialmente como republicano", anunció por su lado Philip Klein, jefe de redacción de la revista conservadora Washington Examiner.

Erick Erickson, un influyente autor conservador, criticó a Trump el miércoles por "haber apoyado a nacionalistas blancos y alentadores del racismo". Tampoco ahorró juicios sobre el partido, por no haber logrado "poner un límite" a las intolerantes declaraciones del candidato. "¿Porqué el Partido republicano no dijo que eso era inaceptable?", escribió en el sitio The Resurgent, declarando que no ayudará a los electores a "cometer un suicidio nacional".

Dilema

El Partido Republicano se encuentra en consecuencia ante el dilema de tener que apoyar a su representante a la elección presidencial y al mismo tiempo apaciguar al movimiento "Todo salvo Trump".

La publicación The Hill encuestó a un centenar de personalidades republicanas que se comprometieron públicamente a no votar a Trump, entre ellos a los senadores Lindsey Graham y Ben Sasse, o el representante Justin Amash y a Mitt Romney, candidato a la presidencial de 2012 derrotado por Obama.

Sasse se declaró el miércoles abierto a la posibilidad de otro candidato que represente los valores conservadores en los comicios de noviembre. El movimiento "NeverTrump" ("Jamás Trump") advirtió que continuará movilizado, principalmente para ayudar a los candidatos republicanos al Congreso que quieran diferenciarse del multimillonario en la imagen de los electores.

Si Trump suavizara realmente el tono para convertirse -como dijo- en un candidato "más presidencial", es probable que una parte de los republicanos escépticos vuelvan al redil en los próximos seis meses, pero algunos aseguran haberse alejado definitivamente.

"Yo votaré sin duda por Gary Johnson", el candidato del Partido Libertario, explicó el consultor conservador Brad Marston. "Ya no encuentro mi lugar en el Partido Republicano actual", dijo.