Passos Coelho promete a Portugal compromiso "renovado y fortalecido"

El primer ministro portugués, que fue investido hoy en su cargo por el presidente Aníbal Cavaco Silva, prometió negociar para afrontar los retos del país, aunque la izquierda auguró corta vida a ...
El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, saluda al primer ministro, Pedro Passos Coelho, tras la ceremonia de jura del nuevo gobierno
El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, saluda al primer ministro, Pedro Passos Coelho, tras la ceremonia de jura del nuevo gobierno (AFP)

Lisboa

El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, que hoy fue investido por el presidente Aníbal Cavaco Silva, prometió un sentido de compromiso y de negociación "renovado y fortalecido" para afrontar los retos del país.

"La coyuntura parlamentaria, en la que la mayoría que apoya al Gobierno es relativa, y no absoluta", refuerza esa necesidad, declaró en su primer discurso dirigido a la nación como jefe del Ejecutivo, en el que apeló a la cooperación de todas las fuerzas políticas, económicas, cívicas y sociales.

Tras enumerar los logros conseguidos con su primer Gobierno, que "no falló" en la misión de "salvar al país de un desastre económico y social", destacó que "fueron años duros" y subrayó: ahora "no podemos destruir las bases" del camino trazado.

Según el jefe del Gobierno, Portugal se encuentra en una trayectoria de crecimiento de la economía y del empleo, y los "desvíos precipitados" podrían "echarlo todo a perder". Por ello, consideró fundamental el cumplimiento de las obligaciones internacionales de Portugal y de las reglas de la Unión Europea y de la zona del euro.

"Ésta es una condición absolutamente indispensable para asegurar nuestro futuro común con estabilidad, con más empleo y más justicia social (...) Nadie debe arriesgar el bienestar de los portugueses en nombre de una agenda ideológica o de ambiciones políticas personales o partidistas", avisó.

Passos Coelho citó la lucha contra las desigualdades y una "nueva fase de modernización administrativa" como las grandes prioridades de su Ejecutivo y prometió no "dejar de respetar" el esfuerzo realizado por los portugueses en los últimos años.

El primer ministro pronunció este discurso en el Palacio Nacional de Ajuda, en Lisboa, donde hoy tomó posesión del cargo junto a su viceprimer ministro y los otros quince miembros de su gabinete, en una ceremonia presidida por Cavaco Silva.

A partir de hoy, cuenta con un plazo de diez días para presentar su programa de Gobierno en la Asamblea, algo que está previsto que haga los próximos 9 y 10 de noviembre.

Moción de rechazo de la izquierda

Será entonces también cuando, tal y como han anunciado, el Partido Socialista, el marxista Bloque de Izquierda (aliado con el griego Syriza y el español Podemos en Europa) y el Partido Comunista Portugués -que unidos tienen mayoría en la Asamblea- presenten una moción de rechazo del nuevo Ejecutivo.

Si finalmente eso ocurre, Cavaco Silva puede optar por encargar gobierno al socialista António Costa, como líder de la segunda fuerza más votada, o dejar el Gobierno en funciones hasta que se celebren nuevas elecciones, a partir de junio del 2016.

La izquierda portuguesa pronosticó hoy que el recién formado gobierno de Passos Coelho durará apenas unos días, al reiterar su intención de forzar la dimisión del Gabinete en el Parlamento, con lo que puede llegar a ser el Ejecutivo más breve de la historia democrática de Portugal.

Eso ocurrirá si, tal y como reiteraron hoy, el Partido Socialista (PS), el marxista Bloque de Izquierda y el Partido Comunista de Portugal (PCP) presentan una moción de rechazo cuando Passos Coelho exponga su programa de Gobierno en la Asamblea lusa, los próximos 9 y 10 de noviembre.

Aunque Passos Coelho fue escogido por Cavaco Silva como primer ministro por ser cabeza de la lista más votada en las elecciones del día 4, cuando la coalición de centro-derecha que lidera logró casi el 39 % de votos y 107 diputados, las tres fuerzas de la izquierda siguen negociando un pacto para gobernar con sus 122 escaños.

"Esos esfuerzos van bien, lo que significa que este Gobierno que acaba de jurar será sustituido brevemente", pronosticó Carlos César, líder parlamentario y presidente del PS.

Con sus 122 diputados -86 del PS, 19 del Bloque y 17 del PCP-, las tres fuerzas tienen seis más de los necesarios para la mayoría absoluta (116) y 15 más que los de la coalición conservadora, que integran el Partido Social Demócrata (PSD) de Passos Coelho y el democristiano CDS-PP, de Paulo Portas.

El nuevo Ejecutivo "no dispone de apoyo mayoritario en el Parlamento" y, por ello, debe hacer un "esfuerzo de diálogo y compromiso" con las otras fuerzas políticas, defendió Cavaco Silva hoy en un discurso.

El jefe de Estado había descartado la semana pasada designar primer ministro al socialista António Costa, con apoyo del Bloque y del PCP, por considerar que era una opción "inconsistente".

"Nadie debe arriesgar el bienestar de los portugueses en nombre de una agenda ideológica o de ambiciones políticas personales o partidistas", dijo en su intervención el reelegido primer ministro Passos Coelho en alusión a su rival político Costa, que puede llegar a ser primer ministro pese a haber perdido los comicios.

Sin estabilidad política, Portugal "podría convertirse en un país ingobernable" en el que "nadie" confiaría, alertó Cavaco Silva, en otro mensaje dirigido a los partidos de la izquierda. Las respuestas al presidente llegaron del propio Carlos César y del diputado comunista Joao Oliveira.

"Es lo que hemos estado haciendo, a petición expresa de Cavaco Silva: lograr un acuerdo que tenga un apoyo parlamentario estable de una legislatura", aseguró César, barón socialista que fue presidente del archipiélago de Las Azores entre 1996 y 2012.

Oliveira sostuvo que las fuerzas de izquierda se han estado empeñando de "forma seria y profunda" para crear condiciones que propicien una recuperación de la estabilidad política en Portugal.

El PCP, que ha intentado limar sus históricas asperezas con el moderado Partido Socialista, está centrado en encontrar políticas que respondan a los problemas de los portugueses, apuntó el diputado comunista.

Aunque se sabe muy poco de ese posible pacto entre las izquierdas que sería inédito en los 40 años de democracia lusa, Carlos César avanzó que se respetarán los compromisos europeos de Portugal (déficit menor al 3 % del PIB) y los de la pertenencia a la OTAN, dos puntos en los que el programa del PS discrepa con los del Bloque y comunistas.

En el nuevo Ejecutivo luso repiten muchos de los pesos pesados de la anterior legislatura (2011-2015), coincidente con el rescate financiero a Portugal que agravó la crisis del país.

Aparte de Passos Coelho, se mantienen el viceprimer ministro, Paulo Portas, la ministra de Estado y de Finanzas, Maria Luís Albuquerque, y el ministro de Estado y de Exteriores, Rui Machete, entre otros.