Partidos españoles abren una larga precampaña al fracasar diálogo

Cuatro meses después de los últimos comicios, las formaciones políticas deben engrasar de nuevo la maquinaria electoral ante la nueva cita electoral que tendrá lugar seguramente el 26 de junio.
El líder socialista, Pedro Sánchez, está convencido de que la opción de cambio que representa "ganará" en los próximos comicios de junio
El líder socialista, Pedro Sánchez, está convencido de que la opción de cambio que representa "ganará" en los próximos comicios de junio (EFE)

Madrid

Los líderes de los principales partidos políticos españoles se preparan para una nueva campaña electoral, después de que el rey comunicara el martes que ninguno tiene apoyos para ser investido presidente del Gobierno, lo que obliga a convocar nuevas elecciones el 26 de junio próximo.

Sin embargo, ninguno de ellos asume la responsabilidad de este fracaso y se preparan para repetir como candidatos de sus respectivas formaciones, mientras achacan a los otros la imposibilidad de llegar a un acuerdo para constituir un Ejecutivo. Es la primera vez en la reciente historia de España que se llega al punto de convocar comicios cuatro meses después de la última cita electoral.

En las elecciones del 20 de diciembre de 2015, el PP obtuvo 123 escaños, de los 350 del Congreso, el PSOE consiguió 90, seguido de dos nuevos partidos en el escenario político nacional: Podemos (izquierda), con 69 escaños, y Ciudadanos (liberales), con 40.

El presidente del Gobierno en funciones y líder del PP, Mariano Rajoy, afirmó hoy que estos cuatro meses de negociaciones fallidas sirvieron para "que todos nos conozcamos un poco más", sobre todo en el caso de los "protagonistas de la nueva política", en referencia a Podemos y Ciudadanos.

Se mostró convencido de que el PP hizo lo que debía en este periodo, en el que Rajoy no tomó la iniciativa en las negociaciones para intentar formar un ejecutivo, aunque insistió en numerosas ocasiones en su propuesta de "gran coalición" con el PSOE como la opción más "sensata".

"Es mejor volver a las urnas": Rajoy

Sin embargo, el presidente del Gobierno en funciones calificó hoy de "espectáculo" los intentos de negociación de los otros líderes políticos y prometió una campaña electoral de propuestas, alejada del "espectáculo" y la "farsa". Rajoy consideró que "es mejor" volver a las urnas a que se forme un Gobierno integrado por el Partido Socialista (PSOE) y Podemos, una de las propuestas puestas sobre la mesa, sin éxito.

"Eso sería mucho peor que la convocatoria de nuevas elecciones", destacó en una comparecencia ante los miembros de su partido, en la que lamentó "el espectáculo" de las negociaciones celebradas desde los comicios de diciembre, que dejaron el Parlamento más fragmentado de la historia reciente de España.


Por su parte, el líder socialista, Pedro Sánchez, el único que en estos cuatro meses se sometió a la investidura como presidente del Gobierno, aunque fracasó, aseguró este miércoles que se ve con "ánimo fortalecido" para afrontar unas nuevas elecciones.

Pidió a su partido "no buscar culpables" en el fracaso de la formación de gobierno, sino hablar "de futuro y de soluciones", aunque volvió a responsabilizar a Podemos y a su líder, Pablo Iglesias, de impedir un acuerdo para un nuevo gobierno. No obstante, se mostró convencido de que "el cambio se aplaza dos meses, pero el cambio llegará".

Sánchez destacó los esfuerzos de su partido y del liberal Ciudadanos para tratar de formar Gobierno. Fueron los únicos que llegaron a rubricar un pacto, aunque no lograron los apoyos necesarios para investir presidente al socialista.

"El PSOE es un partido ganador y yo salgo a ganar las elecciones", dijo hoy en una entrevista en la emisora de radio Cope. "Voy a hacer una campaña trasversal y voy a tender la mano a todos los votantes de izquierda y derecha que quieran cambiar el rumbo de país", añadió.

El portavoz de Podemos, Íñigo Errejón, reconoció que "todos" podrían haber hecho más para que se hubiera desbloqueado el "empate catastrófico" que se produjo en las urnas el pasado 20 de diciembre. Insistió en que su partido sigue con la "mano tendida" para después de las elecciones, pero no para dar un "cheque en blanco" a los socialistas.

Tras los pasados comicios, Podemos propuso un gobierno de izquierda con el PSOE y las fuerzas nacionalistas, pero no aceptó la presencia de los liberales, con el que los socialistas firmaron un pacto de gobierno.

También el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, cuarta fuerza política tras el 20 de diciembre, afirmó hoy que pedirán la confianza a los españoles para "empujar" y ser decisivos con el fin de poner en marcha las medidas que necesita el país.

Ciudadanos firmó un pacto con PSOE para la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, aunque resultó fallida, ya que ambos partidos solo reunían 130 votos de los 350 escaños del Congreso. Rivera puso en valor la capacidad de diálogo de su partido y se mostró convencido que los españoles valorarán eso en las elecciones del 26 de junio.

Rivera también inició la pre campaña. "No tenemos que escoger entre Gobiernos corruptos o populistas", dijo en referencia al PP de Rajoy y a Podemos, respectivamente. "Sino un Gobierno reformista que apueste por la regeneración", añadió.

Aunque ayer el rey Felipe VI constató que no hay ningún candidato con apoyos suficientes para ser investido presidente del Gobierno, oficialmente el plazo se agota el próximo día 2. A continuación se convocarán los nuevos comicios, que tendrán lugar el 26 de junio.

Encuestas ofrecen panorama parecido

Antes, los españoles vivirán otra campaña electoral con los mismos líderes, pero sabiendo cómo han gestionado cada uno de ellos estos cuatro meses de incertidumbre política. Las últimas encuestas ofrecen un panorama parecido al que depararon las urnas en diciembre pasado, lo que hace prever que dentro de dos meses los partidos tendrán que volver a la negociación.

Las encuestas publicadas recientemente revelan que los dos primeros partidos en el Parlamento español, PP y PSOE, podrían mantener un apoyo similar en las urnas si se repiten elecciones. En la tercera y cuarta posición, ocupadas ahora por los emergentes Podemos y Ciudadanos, respectivamente, podría haber más sorpresas. Pero habrá que tener en cuenta, también, la participación.

Los sondeos apuntan a una caída del partido heredero del movimiento de los indignados, encabezado por Pablo Iglesias. Pero la formación "tantea" una coalición electoral con Izquierda Unida (IU) que podría beneficiarle, ante una posible subida de Ciudadanos.

"Se trata de construir candidaturas que tengan la capacidad de hablar a mucha gente que no comparte etiquetas. Más que una sopa de siglas, candidaturas ganadoras", dijo hoy el "número dos" de Podemos, Íñigo Errejón.

Por su parte, la dirección de Izquierda Unida (IU) aprobó hoy negociar una coalición con Podemos de cara a las elecciones del 26 de junio, que se dan ya por hecho a falta de que se cumpla el plazo legal para convocarlas. El partido emergente, liderado por Pablo Iglesias, cambió hace unos días su criterio respecto a los comicios de diciembre, a los que no quiso concurrir junto a IU en una candidatura nacional.

En el trasfondo de la decisión está la caída que pronostican las encuestas para Podemos y la subida de IU. El objetivo de los emergentes es adelantar al Partido Socialista (PSOE) y convertirse en la primera fuerza de la izquierda española. Aunque los contactos entre ambos partidos ya se habían iniciado, todavía no hay una negocación formal sobre la mesa. IU, encabezada por Alberto Garzón, anunció que consultará a sus bases sobre la decisión de iniciarla.

Izquierdas suman fuerzas

La dirección del partido pide que la posible coalición garantice "el reconocimiento mutuo y la autonomía de ambas organizaciones" y que se articule en torno a un programa "para defender un verdadero cambio social, económico y de recuperación de las libertades públicas", según indicó en un comunicado.

En las elecciones del 20 de diciembre, Podemos obtuvo unos cinco millones de votos e IU, uno. La irrupción de la formación de Iglesias, tercera fuerza parlamentaria en el Parlamento, hundió a la de Garzón, que hasta entonces había sido el segundo partido nacional de izquierdas.

Ahora, si la negociación llega a buen puerto, podrían sumar fuerzas. "Hay buena voluntad y voluntad de generosidad, pero estamos en una fase exploratoria y tenemos la voluntad de ser prudentes", dijo Errejón.

Oficialmente hay que esperar al 2 de mayo para dar por segura la celebración de elecciones, si bien nadie espera un giro de última hora que pueda evitarlas. Si ese día no hay investido un presidente, el 3 de mayo el rey firmará la convocatoria de los comicios.

Lo más probable es que los cuatro grandes líderes políticos repitan como candidatos de sus partidos. No hay tiempo tampoco para que los partidos celebren primarias para elaborar sus listas, como indican las normativas internas de algunos.

Las intervenciones de hoy auguran una campaña electoral subida de tono y muy competitiva, como la de diciembre, que llevó al líder del PSOE a llamar "indecente" a Mariano Rajoy en un cara a cara en televisión, algo de lo que hoy se arrepintió. "Podía haber utilizado otra expresión", dijo.

Las repetición de elecciones, las séptimas en España en dos años, encuentran cansados a los ciudadanos, que asisten a una campaña electoral casi constante. El coste económico de los comicios, también preocupa.

Los partidos se mostraron hoy de acuerdo en rebajar gastos en la campaña, pero no todos están dispuestos a renunciar al dinero que les otorga el Estado para el llamado "mailing", el envío de papeletas electorales a los domicilios de los votantes.

Último pleno parlamentario

De otra parte, el Congreso de los Diputados celebró hoy el que probablemente será el último pleno de la legislatura, la más corta de la historia reciente del país si, como todo apunta, el martes se disuelven las Cortes y se convocan de nuevo elecciones.

Los diputados de los distintos partidos aprovecharon el pleno para echarse en cara el fracaso a la hora de intentar formar Gobierno. Que con toda probabilidad sea la última sesión de la legislatura no impidió que se presentaran varias proposiciones de ley, pese a que la Cámara quedará disuelta en unos días y las iniciativas no podrán seguir el trámite parlamentario.

"Nuestra obligación era que esto funcionara, en una situación inédita en la que hemos tenido que generar precedentes para comportamientos futuros de una Cámara con un Gobierno en funciones", dijo el presidente del Congreso, el socialista Patxi López.

En el orden del día había una iniciativa del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy para pedir la liberación de los opositores encarcelados en Venezuela y otra relativa a la derogación de las dos últimas reformas laborales aprobadas en España, planteada por el grupo Podemos y sus confluencias.