Partido del presidente electo vence en comicios locales en Nigeria

El Congreso Progresista de Muhamadu Buhari logró imponerse en la mayor parte de los estados al Partido Democrático Popular del presidente saliente, Goodluck Jonathan.
Seguidores del PDP celebran la victoria de su candidato en Port Harcourt
Seguidores del PDP celebran la victoria de su candidato en Port Harcourt (AFP)

Lagos

El partido del nuevo presidente electo en Nigeria, Muhamadu Buhari, logró vencer en la mayor parte de los estados en los comicios locales, según los resultados oficiales publicados hoy, terminando con 16 años de supremacía del Partido Democrático Popular (PDP) del presidente saliente, Goodluck Jonathan.

El Congreso Progresista (APC) controla al menos 21 escaños de gobernadores, según los resultados divulgados por la Comisión Electoral Independiente (INEC) disponibles esta mañana, y podría ganar más en los estados donde el recuento aún no ha terminado.

El PDP gobernaba tanto en la presidencia como en la mayoría de los 36 estados de la federación nigeriana desde el final de las dictaduras militares y la vuelta de Nigeria a la democracia, en 1999.

Goodluck Jonathan, cristiano del sur, perdió las elecciones presidenciales contra Buhari, musulmán del norte, a finales de marzo, en la primera alternancia democrática en el país más poblado de África, con 173 millones de habitantes.

El APC conserva Lagos

A nivel regional, el APC confirmó su popularidad en el norte, mayoritariamente musulmán, que ya había votado masivamente por Buhari en las presidenciales. El PDP perdió los escaños de gobernador que tenía en los estados de Jigawa, Kaduna, Katsina, Kebbi y Adamawa, uno de los tres estados más duramente golpeados por la insurrección del grupo islamista armado Boko Haram, en el nordeste.

El APC conservó los estados que ya controlaba en esta región, como Kano, donde se encuentra la mayor ciudad del norte del país y es un importante centro comercial. En el centro, el estado de Plateau, que votó por Jonathan en las presidenciales, se inclinó hacia el APC en los comicios locales: sin duda, un voto-sanción contra el gobernador saliente, Jonah Jang, acusado de mala gestión, según los especialistas.

En el sureste, el APC conservó el estado estratégico de Lagos, capital empresarial de la primera potencia económica africana y la mayor ciudad del país, con 20 millones de habitantes.

El APC, una coalición de varios partidos de oposición creada en 2013, ha aprovechado el fuerte apoyo a Buhari en el norte del país y el apoyo de antiguas formaciones de oposición en el sureste, en un país marcado por las fracturas étnicas y religiosas.

El sur petrolero para el PDP

El único consuelo para el PDP fue retomar el control de un estado crucial en estos comicios: Rivers, en el sur, donde se concentra la producción petrolera y gasista del primer productor de oro negro de África.

Nyesom Wike, el candidato del PDP, se llevó el 87% de los votos contra Dakuku Peterside, el candidato del APC, que contestó el resultado, calificándolo de "violación de la democracia"; varios de sus militantes habían denunciado fraude el sábado.

En el bastión histórico del PDP, el gobernador saliente, Rotimi Amaechi, ex aliado de Jonathan, había cambiado de campo a media legislatura para pasarse al APC en 2013. El día después de las presidenciales, en las que Jonathan obtuvo el 95% de los votos, los militantes del APC se habían manifestado para denunciar fraude electoral.

Según el INEC, las elecciones a gobernador, celebradas en 29 estados de la federación y a las asambleas locales, organizadas en los 36 estados, se desarrollaron de manera "relativamente pacífica" pese a varias decenas de incidentes violentos en todo el país.

En el gigante de África Occidental, hasta ahora acostumbrado a episodios de dura violencia poselectoral, la elección presidencial ya fue una sorpresa: los altercados fueron muy limitados, y el perdedor aceptó su derrota en unos comicios calificados de "democráticos" por los observadores.