Parlamento griego aprueba referendo

Legisladores dan 'luz verde' a la consulta ciudadana del próximo domingo para aceptar o rechazar el plan de los acreedores para el rescate financiero.
El ministro de finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, fue excluido de una reunión de sus colegas europeos realizada en Bruselas.
El ministro de finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, fue excluido de una reunión de sus colegas europeos realizada en Bruselas. (Olivier Hoslet/EFE)

Atenas y Bruselas

El Parlamento griego votó anoche por una clara mayoría la convocatoria de un referendo sobre las medidas propuestas por los acreedores internacionales a cambio del desembolso del rescate, en una jornada en la que en Bruselas los socios rechazaron conceder una nueva prórroga.

Tras un debate de más de 14 horas, en el que hubo momentos de extrema tensión, la solicitud fue aprobada por 178 votos a favor, 129 en contra y ninguna abstención.

El primer ministro, Alexis Tsipras, pidió a la ciudadanía pronunciarse con un claro 'no' en el referendo del próximo domingo, pero al mismo tiempo prometió seguir estando dispuesto a llegar a un acuerdo.

"Nuestra intención de obtener un compromiso de honor estará siempre sobre la mesa", dijo Tsipras, quien afirmó que un rotundo 'no' a las propuestas de los prestamistas fortalecería posteriormente la posición negociadora del gobierno.

La decisión sobre el referendo "no constituye una ruptura con Europa, pero sí rompe con las tácticas que ofenden a Europa", aclaró.

Tsipras tuvo palabras especialmente duras para el Fondo Monetario Internacional (FMI), como el responsable de las exigencias más inaceptables para Grecia, como por ejemplo "trasladar la carga" del ahorro sobre los pensionistas.

Criticó la insistencia del FMI en querer aumentar el IVA sobre los hoteles hasta 23 por ciento, frente al 6.5% actual (el gobierno había propuesto un 13% ), lo que hubiera asestado un duro golpe al sector más competitivo de la economía griega.

El líder de la oposición, el conservador Andonis Samarás, aseguró que en el referendo no se plantea dar un 'sí' o 'no' a la austeridad como plantea indirectamente el gobierno de izquierda radical sino 'sí' o 'no' al euro.

"La propuesta de referendo arrastra al país fuera de Europa", advirtió el líder de Nueva Democracia y ex premier Samarás, quien describió la consulta como una "parodia" de un gobierno que esconde su fracaso detrás de este plebiscito y que ha conducido al país a la "quiebra" y al "suicidio".

La líder de los socialdemócratas del Pasok (partido que dirigió con los conservadores el anterior gobierno), Fofi Genimatá, acusó a la actual administración de estar conduciendo a Grecia hacia la ruptura con Europa y emplazó al Ejecutivo a dimitir.

La votación se celebró mientras en Bruselas los ministros de Finanzas de la eurozona decidían no conceder a Grecia la prórroga del rescate por unas semanas, solicitada por Tsipras para permitir a los ciudadanos votar "sin presiones".

Pese a dar por finalizadas por parte de Grecia las negociaciones y excluir al ministro de Finanzas de Tsipras, Yanis Varoufakis, de una segunda reunión "informal", el mensaje principal fue que en todo caso, Atenas sigue siendo un miembro de la eurozona.

Tsipras calificó la exclusión de Varoufakis de la reunión como "un día negro" en la historia de la eurozona.

Varoufakis afirmó que si en los próximos días se lograba un compromiso, el gobierno solicitaría en el referendo el 'sí' a ese acuerdo.

A las puertas del 'default'

La zona euro empezó a blindarse ante un irreversible default de Atenas y una eventual salida del euro, tras rechazar la prórroga del programa de rescate pedida por el gobierno griego, que "cerró la puerta" a las negociaciones y anunció un referendo sobre las propuestas de sus acreedores. "El programa de ayuda expirará el martes por la noche", advirtió el líder del grupo de ministros de Finanzas de la eurozona, Jeroen Dijsselbloem, en conferencia de prensa luego de una reunión de los altos funcionarios de más de tres horas, la quinta que se organiza por la situación de Grecia en menos de 10 días.

Esa fue la respuesta de los ministros de Finanzas de la zona euro a su colega griego Yanis Varoufakis, que había pedido que se extendiera el programa, que vence el martes, por unos días o semanas para poder celebrar en condiciones "medianamente normales" el referendo anunciado para el 5 de julio sobre la oferta de los acreedores. Esto, cuando el martes Atenas debe pagar al Fondo Monetario Internacional (FMI) un vencimiento de mil 500 millones de euros, que de no hacerlo colocaría el país en default.