Parlamento iraquí aplaza sesión crucial para formar gobierno

La elección del presidente de la asamblea legislativa, que tendrá lugar el 12 de agosto, es necesaria para nombrar al próximo presidente de la República, que a su vez debe designar a un primer ...
Una mujer carga una caja con ayuda alimentaria donada por la vecina Turquía en un centro en la ciudad de Kirkuk, en el norte de Irak
Una mujer carga una caja con ayuda alimentaria donada por la vecina Turquía en un centro en la ciudad de Kirkuk, en el norte de Irak (AFP)

Bagdad, Riad

El Parlamento iraquí, extremadamente dividido, aplazó hoy una sesión crucial para la formación un gobierno de unidad para dirigir el país, amenazado por una importante ofensiva de los insurgentes sunitas que el ejército no consigue frenar. El martes estaba previsto que se celebrara una reunión parlamentaria en la que se debía elegir al presidente de la cámara, pero se aplazó al 12 de agosto por falta de acuerdo, según indicó a la AFP un diputado que pidió que no se revelara su identidad.

Este paso es necesario antes de elegir a un presidente de la República que debe a su vez nombrar a un primer ministro encargado de formar un gobierno de unidad nacional para intentar atajar el caos en el que está sumido el país. A pesar de lo crítica que es la situación de Irak desde que hace un mes los insurgentes sunitas liderados por el grupo radical del Estado Islámico (EI) lanzaron una ofensiva, la clase política no ha sido capaz de dejar de lado sus divergencias y ambiciones personales.

El 1 de julio, la sesión inaugural del parlamento formado tras las elecciones legislativas del 30 de abril, concluyó en el caos y los diputados abandonaron la sala del pleno. El jefe del gobierno saliente, en el poder desde 2006, el chiita Nuri al Maliki, cuyo partido ganó las legislativas, aseguró el viernes que "jamás" renunciaría a presentar su candidatura, a pesar de las feroces críticas contra su gestión.

En el campo de batalla la situación sigue igual de paralizada que en el terreno político. El ejército no consigue frenar el avance de los insurgentes ni reconquistar los territorios que han tomado a pesar de que Moscú les ha enviado aviones de combate, tienen consejeros de guerra estadunidense y cuentan con la ayuda de milicias chiitas.

A unos 20 km al oeste de Bagdad, el comandante de la sexta brigada, el general Najm Abdala Sudan, murió hoy en un bombardeo, según el portavoz de seguridad, el general Qassem Atta. Desde hace una semana las tropas gubernamentales, minadas por tensiones confesionales y mal entrenadas, no consiguen retomar Tikrit (al norte), el antiguo bastión del derrocado Sadam Husein.

"Se percibe al ejército y la policía como confesionales. Por lo tanto no tienen el apoyo crucial o la información de la comunidad sunita", explicó John Drake, analista del grupo AKE. "Si no tienes buenas informaciones en el terreno, los ataques no son precisos y provocan daños colaterales y heridos, lo que agrava todavía más la situación", añadió.

En Bagdad, que es el objetivo final de los insurgentes, al menos cuatro personas murieron y doce resultaron heridas en un atentado suicida contra una cafetería de un barrio de mayoría chiita el domingo por la tarde. Sin embargo, a diferencia del ejército que parece completamente sobrepasado por la situación, el EI parece más confiado que nunca.

Asimismo, al menos tres proyectiles de mortero cayeron hoy cerca de un complejo residencial ubicado en las inmediaciones de la frontera norte de Arabia Saudí con Irak, según la agencia estatal de noticias, SPA. Los tres misiles cayeron en torno a las 13:40 hora local (10:40 hora GMT), cerca de "Yadidat Arar", y no provocaron víctimas ni daños materiales, según un comunicado de la guardia fronteriza recogido por SPA.

Las autoridades han iniciado ya los procedimientos de investigación para determinar el origen del lanzamiento de los proyectiles. Arabia Saudí está situada en el sur de Irak.

Casi una semana después de la proclamación, el 29 de junio, de un "califato" en la frontera entre Siria e Irak, su líder, Abu Bakr al Bagdadi apareció en un vídeo durante la toma de Mosul (norte), la segunda ciudad más importante de Irak, en manos de los insurgentes desde el 10 de junio. Bagdadi es el primero de la lista de las personas más buscadas por Estados Unidos y ofrece por su captura una recompensa de diez millones de dólares.