El nuevo Parlamento prooccidental inicia su andadura en Ucrania

El primer ministro Arseni Yatseniuk fue reelegido en su cargo por una amplia mayoría de 341 diputados, más de los 226 necesarios.
Una mujer permanece frente a su casa, dañada disparos del gobierno en la ciudad de Donetsk, en el este de Ucrania
Una mujer permanece frente a su casa, dañada disparos del gobierno en la ciudad de Donetsk, en el este de Ucrania (AFP)

Kiev

El nuevo Parlamento ucraniano, ampliamente dominado por los prooccidentales por primera vez en su historia, inició hoy su andadura en un país que afronta un conflicto armado en el este separatista y una profunda crisis económica. El hasta ahora primer ministro Arseni Yatseniuk fue reelegido en su cargo por una amplia mayoría de 341 diputados, más de los 226 necesarios.

Unas horas después de la apertura de la sesión, cinco partidos prooccidentales acordaron la creación de una coalición, Ucrania Unida, para llevar a cabo reformas que permitan sacar al país de la crisis y acercarlo a Occidente. Esta alianza cuenta con 302 de los 450 diputados del Parlamento, esto es, una mayoría capaz de modificar la Constitución, un hecho sin precedentes.

Esta unión, cuya creación se había anunciado la semana pasada, aspira también a conseguir el ingreso de Ucrania en la OTAN, aunque, según varios expertos, se trata de un objetivo complicado.

Nuevas sanciones de Bruselas

Mientras tanto, sigue el pulso entre Rusia y los occidentales que decretaron una serie de sanciones económicas contra Moscú, al que acusan de apoyar a los separatistas prorrusos del este de Ucrania con armas e incluso tropas.

La Unión Europea (UE) decidió extender sus sanciones a trece personas y cinco "entidades" implicadas en las elecciones que organizaron los rebeldes en el este del país a principios de noviembre. La identidad de los sancionados será comunicada el sábado.

El nuevo Parlamento intentará completar la renovación del poder ucraniano que reclamaban los manifestantes de la plaza del Maidán, epicentro de las protestas proeuropeas que provocaron la caída del régimen prorruso del anterior presidente Viktor Yanukovich.

Tras la destitución del exmandatario, que había huido a Rusia, Moscú decidió anexionarse la península ucraniana de Crimea, y los separatistas prorrusos se afianzaron en el este del país, donde se enfrentan casi a diario al ejército de Kiev, a pesar del alto el fuego que firmaron ambos bandos en septiembre en Minsk.

Este jueves, murieron al menos dos civiles, entre ellos un niño, en unos bombardeos contra el bastión separatista de Donetsk, en el este. "Dos personas fallecieron, entre ellas un niño, y cinco resultaron heridas", indicó a la AFP el ministerio de Situaciones de Emergencia de la autoproclamada República de Donetsk.

Varios testigos hablaron, por su parte, de tres muertos. "He visto a tres cadáveres: un niño, un hombre y una mujer", afirmó un médico que trabaja en la zona bombardeada, el barrio Kuibychevski, cerca del aeropuerto de la ciudad.

Tensiones entre Moscú y Kiev

El diario digital ucraniano The Insider publicó hoy, citando a fuentes de la presidencia de Ucrania, que el presidente ruso, Vladimir Putin, había amenazado a su homólogo ucraniano, Petro Poroshenko, con lanzar una ofensiva en Ucrania si Kiev no renuncia a la OTAN y la UE, y si no reconoce a las autoproclamadas repúblicas separatistas del este del país.

Kiev y Moscú confirmaron un intercambio telefónico entre Putin y Poroshenko el miércoles, pero desmintieron las amenazas. "Las informaciones de la prensa (...) sobre la amenaza contra un Estado soberano son falsas", según Kiev. El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, calificó, por su parte, esas informaciones de "invenciones".

Los diputados elegidos en las elecciones legislativas del 26 de octubre, entre ellos muchos combatientes y militantes de la sociedad civil, abrieron la primera sesión de la nueva legislatura cantando de pie el himno nacional con un coro folclórico.

Luego observaron un minuto de silencio en homenaje a la "centuria celeste", el centenar de manifestantes que murieron en febrero en la plaza del Maidán, y a los soldados y civiles ucranianos que murieron en el conflicto con los separatistas prorrusos (unos 4,300 desde abril).