El Papa reza por la unidad coreana

El papa Francisco rezó junto a miles de jóvenes en el templo de Solmoe, por la reunificación de las dos Coreas.
El Papa llama a trabajar y rezar por la unidad de las dos Coreas
El Papa llama a trabajar y rezar por la unidad de las dos Coreas (Reuters)

Corea del Sur

El Papa Francisco instó el viernes a los surcoreanos a rezar y trabajar para la reunificación de su dividida península, dejando de lado su texto preparado para decir que deberían aspirar a reunirse como una familia "sin vencedores ni vencidos".

Las espontáneas declaraciones fueron los comentarios más específicos del Papa sobre la división de Corea desde que comenzó su primer viaje a Asia el jueves, y fueron hechas en respuesta a la pregunta de una niña en una reunión de jóvenes.

En el encuentro del viernes, Francisco también condenó la "idolatría de la riqueza, el poder y el placer" que dijo que estaba expandiendo un desierto espiritual en el mundo próspero. Más temprano, lideró plegarias por las víctimas, sobrevivientes y familiares del desastre del ferry Sewol.

La guerra de Corea de 1950-1953 terminó en una tregua armada que llevó a Corea del Norte y del Sur a un estado técnico de guerra.

"Recemos por nuestros hermanos en el norte", dijo el Papa, liderando a los jóvenes en la plegaria.

"Señor, somos una familia. Ayúdanos a alcanzar la unidad. Podemos hacerlo. Para que no haya vencedores ni vencidos. Sólo una familia, sólo hermanos", agregó.

Francisco comenzó sus declaraciones improvisadas en inglés y luego cambió al italiano, pidiéndole a un cura que hiciera la traducción, antes de volver a su texto preparado.

Más temprano, una joven en el evento en Solmoe, lugar del templo del primer cura de Corea, había preguntado al Papa qué podía hacer ella por su dividido país.

"Ustedes son hermanos que hablan el mismo idioma (...) piensa en tus hermanos en el norte. Hablan el mismo idioma y cuando en una familia se habla el mismo idioma, hay esperanza humana", declaró a las personas reunidas, instándolas a "no perder las esperanzas".

Corea del Norte rechazó una invitación de la Iglesia Católica surcoreana a miembros de su Asociación Católica coreana, controlada por el estado, para que asistan a la misa del Papa el lunes en Seúl, citando el inicio de ejercicios militares conjuntos de Corea del Sur y Estados Unidos, que está previsto que comiencen ese mismo día.

Poco antes de la llegada del Papa a Seúl el jueves, Corea del Norte lanzó tres misiles al mar, aunque el viernes dijo que el momento del evento no había tenido nada que ver con la visita de cinco días del Papa a Corea del Sur.

Como muchos jóvenes en Corea del Sur, Lee Bo-min, una estudiante de trabajo social de 20 años que asistió al encuentro, dijo que no había pensado mucho sobre el tema de la reunificación.

"Como dijo el Papa, hablamos una lengua. Somos un pueblo y una familia. Puedo haber sido demasiado indiferente (...) Debería rezar más por la paz de Corea del Sur y Corea del Norte", agregó.

RIQUEZA Y DESIGUALDAD

En el encuentro en Solmoe, donde miles de jóvenes le dieron una cálida bienvenida al Papa, Francisco advirtió de un "desierto espiritual que comienza a extenderse por el mundo" a medida que aumenta la brecha entre ricos y pobres.

A pesar del éxito en su país y el exterior de algunas de las mayores compañías del mundo, como Samsung Electronics Co Ltd y Hyundai Motor Co, la sociedad surcoreana se ha vuelto más desigual mientras su economía crece.

Corea del Sur ocupa el lugar 29 entre los países más ricos del mundo en términos de producto interno bruto, pero a muchos de sus graduados les cuesta encontrar trabajos decentes.

En Daejeon, Francisco se reunió con las víctimas y algunos sobrevivientes de la tragedia del ferry Sewol antes de dar una misa frente a unas 50.000 personas en un estadio del Mundial, donde usó una cinta amarilla, el símbolo de tributo para las víctimas de la tragedia.