Papa a enamorados: no existe ni familia ni suegra perfectas

Les obsequió un almohadón con su firma para sus anillos de boda.
Los participantes tuvieron la oportunidad de manifestarle sus inquietudes al pontífice.
Los participantes tuvieron la oportunidad de manifestarle sus inquietudes al pontífice. (Fabio Frustaci/EFE)

Ciudad del Vaticano

El papa Francisco celebró ayer la fiesta de San Valentín junto a 30 mil parejas en la Plaza de San Pedro, con quienes bromeó al afirmar que “no existe familia perfecta, marido perfecto, mujer perfecta y ni hablar de suegra perfecta”.

El evento incluyó canciones entonadas por un coro góspel, anécdotas y testimonios de parejas comprometidas en matrimonio. Los presentes recibieron un regalo especial: cada pareja un pequeño almohadón blanco con la firma del Papa y en el cual colocarán sus anillos el día de la boda.

Poco después de las 12:30 horas locales, el pontífice llegó hasta la plaza a bordo del papamóvil y desde el atrio de la basílica vaticana respondió las preguntas que les lanzaron tres parejas de diversas nacionalidades.

“Vivir juntos es un arte, un camino paciente, bello y fascinante. No termina cuando se conquistaron el uno al otro. ¡Al contrario, es justo cuando inicia!”, dijo el pontífice.

“Este camino de todos los días tiene reglas que se pueden resumir en tres palabras, que ya dije a las familias y que ustedes podrían aprender a usar entre ustedes: permiso, gracias, perdón”, añadió.

Francisco aseguró que el pedir permiso es una “pregunta gentil” necesaria para poder entrar en la vida del otro con respeto y atención.

Reconoció que, a veces, se usan modos pesados “como ciertas botas de montaña” cuando el amor verdadero “no se impone con dureza y agresividad”.

Además afirmó que la cortesía “conserva el amor” en las familias y en un mundo, muchas veces “violento y arrogante”, en el cual se necesita mucha más cortesía.

“El matrimonio es un trabajo de todos los días, un trabajo artesanal, porque el marido tiene la tarea de hacer más mujer a la mujer y ella hacerlo más hombre a él”, enfatizó.

“Es bueno que el matrimonio sea sobrio y destaque lo que es realmente importante. Algunos están muy preocupados por los signos externos: el banquete, los trajes. Estas cosas son importantes, pero solo si indican el verdadero motivo de la alegría: la bendición de Dios”, apuntó.

CONSEJOS

Miles de parejas de novios llenaron desde muy temprano este viernes la Plaza de San Pedro para celebrar la fiesta de San Valentín con el Papa Francisco.

“¡Nunca terminen el día sin hacer las paces!”, les rogó. “Porque si terminan el día sin hacer las paces, lo que les queda adentro se endurece y enfría y es más difícil hacer las paces al día siguiente”.

En varias ocasiones Francisco ha recibido a parejas jóvenes para aconsejarles antes de que se embarquen en el matrimonio. La necesidad de dicho asesoramiento por parte de la Iglesia, antes y después de la boda, es un tema donde el pontífice espera elaborar en una reunión importante sobre la familia que se llevará a cabo en el Vaticano en octubre.

El pontífice a menudo se lamenta del número de matrimonios que terminan en divorcio y atribuye el fracaso de las relaciones a la prevaleciente “cultura provisional” de hoy en día que hace que la gente no esté dispuesta a hacer compromisos de por vida.