El Papa celebra su cumpleaños sin fiesta, pero con trofeo

Bergoglio se alegró de que el club San Lorenzo ganara el campeonato en Argentina; ayer viajó a Roma una delegación del equipo para darle una réplica del título como regalo por sus 77 años.
Francisco es el fanático más relevante a escala global de esa escuadra de futbol.
Francisco es el fanático más relevante a escala global de esa escuadra de futbol. (AP/Archivo)

Ciudad del Vaticano

Jorge Mario Bergoglio celebra hoy su primer cumpleaños desde que fue elegido papa en el cónclave de marzo, una jornada en la que en el Vaticano no hay previsto ningún acto oficial especial, pues la costumbre en la Iglesia es celebrar la onomástica (el santo).

El papa Francisco (Buenos Aires, 1936) cumple 77 años y lo hace lejos de su tierra natal, Argentina, aunque la distancia será compensada en gran parte por el importante momento vital del que goza el ex arzobispo bonaerense, que se dispone a experimentar su primera Navidad como pontífice.

Aunque no hay festejos preparados, la página de internet oficial del Vaticano le dedica un homenaje, con una especie de álbum virtual y algunos de los mensajes que ha lanzado desde que se convirtió en el máximo representante de la Iglesia católica, destacando en su portada la expresión: “La ternura de Dios se expresa a través de los gestos”.

Desde hace días llegan al Vaticano de todas partes del mundo mensajes de felicitación para Jorge Mario Bergoglio, quien el sábado pudo tener un adelanto de su cumpleaños con el “Felicidades, Santo Padre” que le dedicaron cientos de niños en la audiencia que celebró a los que asistieron al Dispensario de Santa Marta.

A partir de medianoche y durante todo el día de hoy, movimientos eclesiásticos, asociaciones de jóvenes y distintas comunidades de fieles llevarán a cabo una jornada de rezo en la iglesia de San Lorenzo de Piscibus de Roma, promovida por los llamados Papa Boys (muchachos seguidores del papa), bajo el lema “#FelicidadesFrancisco”.

Esta iniciativa también pretende llamar a la participación de los miembros más jóvenes de la Iglesia católica desde cualquier parte del mundo para que se unan al rezo desde sus parroquias, e incluso desde sus casas, con el propósito de celebrar así el cumpleaños del pontífice.

Campeonato de regalo

Para paliar la sensación de lejanía con respecto a su tierra natal, Francisco podrá además contar en breve con la presencia en el Vaticano de una delegación de su equipo de futbol, el San Lorenzo, que le ofrecerá la reciente victoria del torneo inicial argentino.

“¡Qué alegría!”, dijo Bergoglio, según publicaron medios italianos, al enterarse ayer de que el equipo al que le va había ganado el domingo el campeonato local.

El pontífice, que mañana cumple 77 años, no vio el partido en directo, pero se enteró del resultado al levantarse por la mañana por medio de su secretario segundo, el argentino Fabián Pedacchio Leaniz.

El presidente del club Matías Lammens, el vicepresidente Marcelo Tinelli, el técnico Juan Antonio Pizzi y los referentes de la plantilla del San Lorenzo viajaron ayer a Roma para ser recibidos por el Papa.

La delegación del Ciclón, sobrenombre con el que se conoce al San Lorenzo en Argentina, le dará una réplica del título al pontífice por ser el fanático más relevante a escala global y por su cumpleaños 77.

“No hicimos promesa, pero dijimos que si se llegaba a dar el título íbamos a darle este regalo, que es la copa para que se quede en el Vaticano... Él ha hecho mucha fuerza por San Lorenzo”, dijo a periodistas el vicepresidente Marcelo Tinelli justo antes de partir en vuelo privado rumbo a Roma.

“Llegar en un día tan especial como el cumpleaños 77 del Papa, parece hecho por Dios este encuentro”, afirmó Tinelli, quien además es el conductor de televisión más popular de Argentina.

El Ciclón obtuvo el domingo el Torneo Inicial tras empatar sin goles ante Vélez Sarsfield. A poco del final, el arquero azulgrana Sebastián Torrico tuvo una atajada milagrosa al desviar un remate de gol que le hubiera significado el título para Vélez.

De acuerdo con Tinelli, en aquella jugada el Papa tuvo mucho que ver. “Ayer el usó la mano en la última jugada. Fue la mano de Torrico, la mano de Dios y la del Papa”, declaró.

Jorge Mario Bergoglio, como la mayoría de los sacerdotes, se hizo hincha —como le dicen a los seguidores de los equipos en Sudamérica— del San Lorenzo, club fundado por un cura. De hecho, en Buenos Aires a sus fanáticos los apodan “cuervos” por la sotana negra que caracteriza a los religiosos.

Año histórico para la Iglesia

La historia del Vaticano fue marcada en 2013 por dos hechos sin precedentes: la renuncia de Benedicto XVI al pontificado y la elección en cónclave del primer papa latinoamericano, Francisco, que lleva aires renovadores a la Iglesia y hasta hay quien lo tacha de revolucionario.

El principio del año sorprendió a propios y extraños, cuando Benedicto XVI, anciano, cansado, enfermo y acorralado por los escándalos anunció en latín que renunciaba al pontificado. La decisión conmocionó al mundo cuando el teólogo alemán decidió devolver el báculo y la mitra, lo que solo ocurrió con Gregorio XII en 1414, con la diferencia de que Ratzinger lo hizo de manera voluntaria.

Cuando los 115 cardenales electores designaron al argentino Jorge Mario Bergoglio como nuevo Papa, tras cinco votaciones y dos jornadas de cónclave, el anuncio llenó de euforia a América Latina.

Ya son su marca de identidad la austeridad con la que vive, desde que se negó a habitar la residencia papal y rechazó la limosina cuando fue electo, hasta sus paseos entre la muchedumbre de los miércoles, antes de la audiencia.

Bergoglio, jesuita con corazón franciscano, dice que quiere ser un Papa “al servicio de los demás”, que sueña con una Iglesia “pobre y para los pobres” y abierta al mundo.