Papa Francisco abre al público los jardines de Castel Gandolfo

Jorge Mario Bergolio desea que toda la gente pueda acceder “al arte esplendoroso y a la gloria de la naturaleza que se han casado en ese lugar.

Ciudad del Vaticano

El papa Francisco autorizó que se permitiera al público en general visitar los suntuosos jardines de la residencia de Castel Gandolfo, en las afueras de Roma, donde suelen pasar el verano los pontífices, anunció ayer Radio Vaticano.

Con esa decisión, Jorge Mario Bergolio desea que toda la gente pueda acceder “al arte esplendoroso y a la gloria de la naturaleza que se han casado en ese lugar con un equilibrio admirable”, explicó en un comunicado el director de los Museos del Vaticano, Antonio Paolucci.

“Se necesitaba que un personalidad como Francisco realizara ese sueño. Es un regalo maravilloso”, añadió Paolucci, encargado de administrar los jardines de dicha residencia papal.

A partir del primero de marzo han sido programadas las primeras visitas guiadas, que durarán una hora y media, al precio de 450 euros (más de 8 mil 200 pesos) para grupos de 15 personas, es decir que el boleto cuesta 30 euros (casi 550 pesos) por cabeza.

La propiedad

A tan solo 23 kilómetros del Vaticano, entre idílicos jardines y a los pies del refrescante lago de Albano, se encuentra la residencia de vacaciones de los papas, la cual fue construida sobre los restos de la gran villa que el emperador Domiciano se hizo construir en el siglo I.

La propiedad incluye tres imponentes villas —Villa Cybo, Villa del Moro y Villa Barberini—, 30 hectáreas de jardines escrupulosamente cuidados y 25 hectáreas destinadas a la actividad ganadera y agrícola donde se cultivan verduras rigurosamente biológicas.

Desde 1929, cuando Pío XI y Benito Mussolini firmaron los llamados Pactos Lateranos, en virtud de los cuales la Iglesia católica reconocía a Italia como Estado soberano y ésta hacía lo propio con la Ciudad del Vaticano, Castel Gandolfo fue declarado posesión extraterritorial de la Santa Sede.

Desde entonces, casi todos los papas han pasado largas temporadas de vacaciones en esa residencia, empezando por Pío XII, quien murió en Castel Gandolfo en 1958.

El argentino Francisco no ha querido alojarse en esa residencia desde que fue elegido hace un año pontífice, lo que ha molestado a los residentes de la localidad, que vive del turismo.

El Papa prefiere trabajar en el Vaticano y evitar aislarse por ahora en ese paraíso natural.