El Papa tendrá al Che a su izquierda en misa en La Habana

Un grupo de obreros construye ya el altar en el que el papa Francisco dará misa en septiembre en la Plaza de la Revolución en La Habana, desde donde podrá ver el enorme retrato de su compatriota, ...
Obreros cubanos preparan el altar donde el papa dará misa en septiembre en la plaza de la Revolución, donde puede verse el retrato del "Che"
Obreros cubanos preparan el altar donde el papa dará misa en septiembre en la plaza de la Revolución, donde puede verse el retrato del "Che" (AFP)

La Habana

Una cuadrilla de obreros comenzó a levantar el altar para la misa que oficiará el papa Francisco en la Plaza de la Revolución de La Habana, desde donde podrá ver a su izquierda el enorme retrato de su compatriota Ernesto Che Guevara.

Francisco, quien facilitó las conversaciones secretas que condujeron a Estados Unidos y Cuba a poner fin a medio siglo de enemistad, visitará la isla del 19 al 22 de septiembre, en una gira que luego lo llevará a Estados Unidos.

En el marco de su estancia en Cuba, Francisco oficiará el 20 de septiembre una misa campal en la Plaza, corazón del poder político cubano, donde también lo hicieran sus antecesores Juan Pablo II en 1998 y Benedicto XVI en 2012.

Junto al altar de hierro y madera, los obreros construirán un estrado para el coro que cantará en la misa, así como dos tarimas para la prensa, dejando un espacio para cuatro mil sillas para los invitados especiales, entre ellos el presidente cubano, Raúl Castro, explicó un funcionario a la AFP.

Desde el altar, Francisco podrá ver a su izquierda el famoso retrato del Che Guevara y a su derecha el memorial de José Martí. El relieve escultórico del Che, de 36 metros de altura y basado en una famosa foto de Korda, es una obra del artista cubano Enrique Ávila que cubre desde 1993 la fachada del Ministerio del Interior.

El retrato del guerrillero argentino, uno de los atractivos turísticos de La Habana, quedó a la derecha del altar construido en la plaza para Juan Pablo II y al frente del de Benedicto XVI.

El papa argentino oficiará otras dos misas en Cuba, ambas en el oriente de la isla: una en la Plaza de la Revolución de Holguín el 21 de septiembre y otra en la basílica de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona nacional, al día siguiente, antes de continuar viaje hacia Estados Unidos.

Francisco cumplió un papel crucial en las conversaciones secretas que condujeron a Estados Unidos y Cuba a iniciar un proceso de acercamiento en diciembre pasado, dejando atrás medio siglo de rencillas.

FARC quiere ver al Papa

De otra parte, la guerrilla comunista de las FARC expresó este domingo su "aspiración" de reunirse con el papa Francisco durante su visita en septiembre a Cuba, donde ese grupo insurgente adelanta negociaciones de paz con el gobierno colombiano desde 2012.

"Nos gustaría hacerlo, sería algo extraordinario", dijo a la prensa el jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez, antes de iniciar un receso en las conversaciones de paz de La Habana, que se extenderá hasta el 17 de agosto.

"Imaginémonos el impacto que tiene un respaldo del papa Francisco a este esfuerzo colectivo que estamos haciendo todos los colombianos por lograr por fin nuestra reconciliación luego de décadas de confrontación", añadió.

Preguntado si la guerrilla hacía alguna gestión en ese sentido, Márquez, que es también número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), precisó que sólo estaba "hablando de una aspiración".

Al concluir un reciente periplo de ocho días por Ecuador, Bolivia y Paraguay, el papa pidió que "no se pare" el proceso de paz para Colombia, cuyas negociaciones en la isla atravesaban entonces una fase delicada tras el recrudecimiento de las hostilidades en abril. "Estamos siempre dispuestos a ayudar. En tantos modos. Sería feo que no pueda seguir adelante" con el proceso de paz, agregó el pontífice.

El gobierno y la guerrilla alcanzaron el 12 de julio en La Habana un histórico acuerdo para desescalar el conflicto armado y acelerar las pláticas de paz, como parte del cual las FARC iniciaron una tregua unilateral el pasado 20 de julio y el ejecutivo de Bogotá suspendió los bombardeos a campamentos rebeldes cinco días después.

Márquez dijo que ambas acciones crearon un "nuevo ambiente de confianza que ha permitido agilizar las conversaciones y avanzar en nuevos consensos".

En un comunicado conjunto, entregado a la prensa este sábado, las partes destacaron que, durante el ciclo que concluyó, "se llevó a cabo el primer encuentro de los asesores jurídicos designados por cada una de las delegaciones para el tema de justicia" para los crímenes cometidos durante el conflicto armado.

El gobierno y la guerrilla iniciaron el martes las discusiones sobre ese tema, uno de los puntos más complejos de la agenda de paz, pues ambas partes se culpan mutuamente de ser los principales responsables de la violencia armada, que en medio siglo ha dejado 220 mil muertos y seis millones de desplazados, según cifras oficiales.