Palestina pide reunión del Consejo de Seguridad por nuevas colonias judías

El gobierno palestino reclamó una reunión de urgencia ante la decisión del gobierno israelí de construir más de mil viviendas en colonias de Jerusalén Este, lo que fue criticado por Estados Unidos.
El primer ministro palestino, Rami Hamdallah (c), visita con varias personalidades el complejo de la mezquita Al Aqsa, en Jerusalén
El primer ministro palestino, Rami Hamdallah (c), visita con varias personalidades el complejo de la mezquita Al Aqsa, en Jerusalén (AFP)

Nueva York

Palestina pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que se reúna de urgencia para abordar la situación en Oriente Medio y responder a la decisión del gobierno israelí de autorizar la construcción de más de mil viviendas en colonias judías en Jerusalén Este, ocupada por Israel desde 1967.

"Llamamos al Consejo de Seguridad a convocar inmediatamente una reunión de urgencia para abordar esta situación de crisis", señaló en una carta dirigida a la Presidencia del Consejo el representante palestino ante Naciones Unidas, Riyad Mansur.

Según Mansur, el Consejo debe solicitar a Israel el "fin completo de sus violaciones y comprometerse con un camino hacia la paz que ha abandonado clara y temerariamente". Además, llamó a toda la comunidad internacional a exigir a las autoridades israelíes el fin de la ampliación de los asentamientos y otras "provocaciones" en territorio palestino.

La carta llega después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenase la planificación de un millar de viviendas en Jerusalén Este, y de nuevas infraestructuras en Cisjordania, ambos territorios ocupados en 1967. Netanyahu tomó esta decisión después de las últimas presiones de sus socios ultranacionalistas y procolonos en la coalición de Gobierno, para acelerar la ampliación de las colonias, ilegales según la ley internacional.

Las autoridades palestinas han denunciado además una propuesta legislativa israelí para cambiar el estatus quo de la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, y la confiscación de 35 viviendas palestinas en el barrio de Silwán, "por colonos extremistas apoyados por el Estado".

En las últimas semanas, Palestina trata de hacer avanzar en la ONU una propuesta de resolución destinada a fijar una fecha límite para poner fin a la ocupación israelí, un texto que por ahora no ha sido abordado oficialmente por el Consejo de Seguridad.

Netanyahu justifica la decisión

Manifestantes y policías se enfrentan a diario en Jerusalén Este desde el miércoles, después de que un palestino matara a dos personas al arrollarlas con su vehículo. Jóvenes palestinos y policías israelíes protagonizaron nuevos enfrentamientos, mientras que en el parlamento, el primer ministro Benjamin Netanyahu justificaba la decisión.

"Israel tiene todo el derecho de construir en los barrios judíos, es un consenso, todos los gobiernos lo han hecho y todos los palestinos han comprendido que esos barrios se quedarán bajo control israelí sea cual sea el acuerdo" entre ambas partes, advirtió.

Su homólogo palestino, Rami Hamdalá, acudió por su parte a la mezquita de Al Aqsa, sobre la explanada de las Mezquitas, para repetir las palabras del presidente palestino Mahmud Abas: "Jerusalén, Al Aqsa y los Lugares Santos musulmanes y cristianos son líneas rojas".

"Aquí Israel es una potencia ocupante" dijo, mientras que grupos de palestinos gritaban "vamos a Al Aqsa, seremos millones de mártires". Además de la colonización, los rumores, desmentidos hoy de nuevo por Netanyahu, de que Israel estaría preparando la autorización para que los judíos puedan rezar en la Explanada de las Mezquitas, soliviantan los ánimos.

Incidentes casi diarios

La guerra de Gaza, las represalias israelíes en forma de planes de expansión de las colonias están caldeando desde hace meses los ánimos. Los palestinos enterraron bajo estricta vigilancia el domingo, y una gran tensión, a Abdelrahman Shalodi, al que Israel acusó de matar a un bebé y a una ecuatoriana de 21 años en "un atentado terrorista" el miércoles.

La policía abatió al palestino de 21 años, después de que embistiera con su coche a un grupo de personas en la parada de un tranvía. La familia de Shalodi asegura que fue un accidente. Desde entonces, los disturbios que llevan meses sacudiendo Jerusalén Este se han intensificado. Miles de policías fueron enviados a los barrios palestinos para sofocar los disturbios.

Unas 20 personas resultaron heridas en los choques del domingo, según la Media Luna Roja palestina. La policía israelí anunció, por su parte, haber detenido a ocho personas. El epicentro de los disturbios volvió a ser el barrio popular de Silwan, al pie de la ciudad vieja y de la Explanada de las Mezquitas. Unos 500 colonos israelíes viven en medio de 45 mil palestinos en este barrio de donde era originario Shalodi.

El entierro del palestino tuvo lugar sobre la medianoche en presencia de 50 personas autorizadas por Israel, mientras centenares de jóvenes esperaban cerca del cementerio de la Puerta de los Leones, en el monte de los Olivos, bajo la vigilancia de la policía, indicó un militante de una asociación de Silwan.

Arde Jerusalén

Las más de mil viviendas anunciadas se distribuirán en dos bloques, unas 400 en Har Homa y unas 600 en Ramat Shlomo, dos colonias judías de Jerusalén Este. La organización israelí anticolonización "Paz Ahora" consideró que este anuncio no llegaba en un buen momento. "Nunca hay un buen momento para hacer este tipo de cosas, pero este es todavía peor que los otros, mientras arde Jerusalén", dijo a la AFP Lior Amihai, uno de sus portavoces.

La Unión Europea pidió "aclaraciones" a Israel sobre la decisión, que "si se confirma" echaría "serias dudas sobre el compromiso de Israel" con el proceso de paz, declaró la portavoz Maja Kojancic.

Por su parte la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Jen Psaki, advirtió que "este tipo de acciones son incompatibles con la búsqueda de la paz".

Psaki dijo que Washington está "profundamente preocupado" por el tema y que funcionarios de la embajada estadunidense mantenían contactos de alto nivel con las autoridades israelíes para obtener mayor información.

"Mantenemos nuestra muy clara postura de que la construcción de asentamientos es ilegítima y representa inequívocamente una iniciativa unilateral que perjudica el futuro de Jerusalén", dijo Psaki a la prensa. "Los líderes israelíes afirman que son favorables a una solución de dos estados, pero este tipo de acciones son incompatibles con la búsqueda de la paz", señaló.