Pagan indemnizaciones en caso de tortura policial en Chicago

El dinero se pagó el lunes a víctimas de un cuerpo de la policía dirigido por el excomandante caído en desgracia Jon Burge desde la década de 1970 a principios de la década de 1990.

Chicago

La ciudad de Chicago pagó el lunes 5,5 millones de dólares en compensación a 57 personas cuyas acusaciones de que fueron torturados por la policía hace décadas se consideraron creíbles.

El dinero se pagó el lunes a víctimas de un cuerpo de la policía dirigido por el excomandante caído en desgracia Jon Burge desde la década de 1970 a principios de la década de 1990, indicó el Chicago Sun-Times.

Más de 100 hombres, en su mayoría afro-estadounidenses, han acusado a Burge y los agentes bajo su mando de agredirlos con descargas eléctricas, asfixiar y golpes para que hicieran confesiones falsas, que en algunos casos los llevaron al corredor de la muerte. Burge nunca afrontó cargos penales de tortura, pero cumplió una condena de cuatro años y medio por mentir sobre la tortura en un proceso civil, y salió en libertad el año pasado desde una casa tutelada.

Los 5,5 millones de dólares se suman a los más de 100 millones de dólares pagados en juicios ordenados por tribunales, acuerdos y costes legales —en su mayoría desembolsados por la endeudada ciudad de Chicago y parte por el condado de Cook— a lo largo de los años en relación con el escándalo. Los 100.000 dólares que recibieron la mayoría de las víctimas el lunes es menor que la suma contemplada en otros acuerdos previos.

El proceso de pago, que se alargó durante meses, incluyó una evaluación de un mediador y de un profesor de la Facultad de Derecho de Kent, del Illinois Institute of Technology.

La compensación formaba parte de una ordenanza aprobada el año pasado por el consejo municipal que también obligaba a una disculpa formal, la construcción de un monumento a las víctimas y la inclusión de la tortura policial en el contenido de historia local en las escuelas. También contempla la asesoría psicológica y becas en algunas universidades comunitarias. Algunos de los beneficios están disponibles para los hijos y nietos de las víctimas.

El pago de indemnizaciones "es un escrúpulo moral y un reconocimiento moral para corregir un error", dijo el alcalde, Rahm Emanuel, al diario local. "Eso no prescribe".

Los pagos se conocieron mientras el Departamento de Policía de Chicago se ve bajo duras críticas desde la publicación en noviembre de un video donde se veía al agente blanco Jason Van Dyke disparando 16 veces a Laquan McDonald, de 17 años, en un suceso de 2014. El video provocó protestas y dio pie a una investigación de derechos civiles del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre todo el departamento.

Una de las víctimas de tortura, Darrell Cannon, dijo el lunes que los pagos sólo son un primer paso hacia sanar la ciudad.

"Aún tenemos mucho camino por recorrer", dijo.

Cannon salió en libertad tras 24 años en prisión cuando un comité de revisión determinó que las pruebas en su contra estaban manipuladas.