PSOE propondrá "gran coalición" progresista si fracasa el PP

El líder socialista español, Pedro Sánchez, de visita en Lisboa, declaró que intentará emular al actual primer ministro de Portugal, António Costa, que gobierna gracias a un acuerdo con la ...
El líder del PSOE, Pedro Sánchez (d), saluda al primer ministro portugués, Antonio Costa, en la sede del Partido Socialista de Portugal, en Lisboa
El líder del PSOE, Pedro Sánchez (d), saluda al primer ministro portugués, Antonio Costa, en la sede del Partido Socialista de Portugal, en Lisboa (AFP)

Lisboa

El secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, intentará emular a su colega de Portugal y liderar en España una "gran coalición" de fuerzas progresistas, en caso de que el conservador Partido Popular (PP) no logre formar Gobierno.

El PSOE "tenderá la mano a todas las fuerzas progresistas" para "liderar el cambio político" que necesita España, declaró hoy Sánchez, después de reunirse en Lisboa con el primer ministro luso, el socialista António Costa, que llegó al Gobierno gracias a un inédito acuerdo con la izquierda radical.

"Las fuerzas del cambio deben entenderse para que un país pueda progresar. Y reitero, le digo no a la gran coalición que propone el PP", ahondó. En caso de que el presidente en funciones, Mariano Rajoy, no aglutine los apoyos necesarios para formar Ejecutivo, el líder de los socialistas españoles se sentará a la mesa con las fuerzas progresistas del Parlamento español, aunque no especificó cuáles.

Referéndum "inconstitucional"

Sánchez fue cuestionado sobre la postura de Podemos, partido clave para un futuro Ejecutivo socialista que pone como condición para negociar que se celebre un referéndum en Cataluña: "El partido de Pablo Iglesias (Podemos) sabe que el referéndum en Cataluña es inconstitucional", recordó Sánchez, al aludir a la "línea roja" negociadora de su partido.

En cuanto a los partidos nacionalistas catalanes, favorables a la independencia y claves para propiciar una eventual coalición mayoritaria, el dirigente socialista dio a entender que, si fuese necesario, se sentaría a negociar con ellos.

"Será en las políticas y no en las siglas donde nos entenderemos", dijo el dirigente socialista español, que eludió profundizar más. Lo que sí dejó claro es su rechazo a la celebración de nuevas elecciones en España, al argumentar que apenas servirían para "aplazar el problema" de la gobernabilidad.

En su comparecencia, alabó la capacidad negociadora de Costa, quien, a pesar de perder los comicios del 4 de octubre, fue investido primer ministro gracias a un inédito pacto con marxistas y comunistas que desbancó del poder a los conservadores de Pedro Passos Coelho, ganadores de las elecciones pero sin mayoría absoluta.

Al igual que Portugal, dijo, España "necesita un cambio" hacia un gobierno fuerte, progresista y con capacidad de diálogo y, en la actual situación postelectoral, "los pactos en España pasan también por el PSOE".

Con gobiernos como el del socialista Costa, consideró Sánchez, "compartimos la necesidad de revalorizar las pensiones", "subir el salario mínimo", aplicar "una fiscalidad más justa" para las clases medias y trabajadores o un impulso a las ayudas familiares.

El líder del PSOE español también habló en clave europea de antiausteridad y señaló que "los vientos de cambio de Europa han llegado para quedarse". "El Gobierno de Portugal nos demuestra que se puede luchar contra la desigualdad, la precariedad y también por una fiscalidad más justa", concluyó.

El Ejecutivo minoritario de Costa está apoyado en el Parlamento luso por la izquierda radical del Bloque de Izquierda (aliada en la UE a Podemos y el Syriza) y el ortodoxo Partido Comunista de Portugal (PCP), históricamente beligerantes con los socialistas.

La suma de los tres partidos alcanza la mayoría absoluta, situación que el PSOE no conseguiría solamente con Podemos e Izquierda Unida, sino que necesitaría además el respaldo de nacionalistas catalanes.

El dirigente socialista, a preguntas sobre el debate interno en su partido, en el que se han alzado voces contra un pacto gubernamental con fuerzas que pondrían en riesgo la unidad territorial de España, aseguró que el PSOE será garante de esa unidad. La de hoy fue la tercera visita oficial de Sánchez a Lisboa desde que fue nombrado secretario general del PSOE en julio de 2014.

El socialista estuvo en la capital lusa en diciembre de 2014 para participar en una conferencia internacional de partidos progresistas y volvió el pasado mes de junio para celebrar una reunión de trabajo con Costa y firmar varios acuerdos de cooperación bilateral.

Divergencias en el PSOE

La visita al país vecino de Sánchez se produce tras las elecciones legislativas españolas que ganaron los conservadores del jefe de gobierno saliente Mariano Rajoy pero lejos de la mayoría absoluta (con 28.72% de los votos), lo que posibilita una coalición de izquierdas con el apoyo de nacionalistas e independentistas del País Vasco y Cataluña.

En Portugal, una alianza entre el Partido Socialista de Costa, el Partido Comunista, los Verdes y el Bloque de Izquierda radical hizo caer el 10 de noviembre al gobierno minoritario de centroderecha dirigido por Pedro Passos Coelho, reelegido tras haber ganado las elecciones de octubre.

Un escenario similar sería posible en España con una alianza entre los socialistas (22% de los votos) y la izquierda radical de Podemos (20.7%), que pone como condición un referéndum de autodeterminación en la región de Cataluña.

Aunque totalmente opuesto a esta consulta, Sánchez, discutido en el seno de su partido, coquetea con este escenario pese al rechazo de algunos líderes territoriales como la poderosa Susana Díaz, presidenta regional de Andalucía (sur), principal feudo socialista.

En cambio, miembros del ala más progresista del PSOE dirigieron este jueves una carta a Sánchez reclamando una alianza con Podemos: "Un pacto de izquierdas es indispensable para las políticas de reconstrucción social que nuestro país necesita", escriben en el periódico digital eldiario.es.

Estas divergencias suscitaron un duro editorial en el diario progresista El País. El "espectáculo" de estas divisiones "está poniendo en peligro la propia supervivencia de un partido con más de 100 años de historia", escribe, reclamando unidad en el PSOE.

La formación del nuevo Congreso está prevista el 13 de enero y en las próximas semanas el rey Felipe VI tendrá que designar un candidato para formar gobierno, probablemente Rajoy, por haber ganado las elecciones. Éste reclama una gran coalición con socialistas y los centristas Ciudadanos pero si no lo consigue, Sánchez será probablemente el siguiente en intentarlo.