Osos polares atacan y devoran delfines en el Ártico

Jon Aars, experto en osos polares del Instituto Polar Noruego, observó y fotografió en abril de 2014 un oso comiendo delfines de hocico blanco.
El mamífero desolla un cetáceo.
El mamífero desolla un cetáceo. (Samuel Blanc/AFP)

Oslo

Por primera vez se ha visto a osos polares alimentándose de delfines en el Ártico, lo cual podría ser consecuencia directa del cambio climático que acerca a especies que antes no interactuaban entre ellas, según los científicos.

La historia de este encuentro fatal entre dos animales muy apreciados por gran parte de los seres humanos deja ver una cruda luz sobre el impacto del calentamiento sobre el ecosistema, más allá de los riesgos de extinción que tienen innumerables especies, ello  mientras se acerca la Conferencia de París sobre el clima (COP 21), la cual se llevará a cabo en diciembre.

Durante investigaciones en el archipiélago noruego de Svalbard, Spitzberg, cuyos resultados acaban de publicarse en la revista Polar Research, Jon Aars, experto en osos polares del Instituto Polar Noruego, observó y fotografió en abril de 2014 un oso comiendo delfines de hocico blanco.

Estos cetáceos normalmente no forman parte de la alimentación de los osos polares, que se suelen nutrir principalmente de focas, pero en tanto predador oportunista, puede inclusive devorar pequeñas ballenas, como la blanca o el narval, si la ocasión se presenta.

“Es posible que aparezcan nuevas especies en la alimentación de los osos como consecuencia del cambio climático, ya que nuevas especies comienzan a desplazarse hacia el norte”, declaró Aars.

Si esta especie de delfín frecuenta estas aguas septentrionales durante el verano, cuando la banquisa (hielo marino) se funde, es más raro que sea vista en invierno o primavera, estaciones en que el mar está cubierto de hielo. Pero, según los investigadores noruegos, el progresivo deshielo durante el invierno en la región en los últimos años ha podido atraer a los delfines.

Según los científicos, no se trata de un ejemplo aislado, ya que después de estas primeras observaciones se han visto otros cinco casos de delfines varados o capturados y comidos por osos polares.