Opositor paquistaní Khan pone fin a diálogo con gobierno

Las protestas de los últimos días, encabezadas por Imran Khan, ex estrella del críquet y hoy político, y el líder político-religioso Tahir ul Qadri, han desestabilizado al país asiático, en plena ...
El líder opositor Imran Khan se dirige a sus seguidores durante una protesta antigubernamental ante el edificio del parlamento en Islamabad
El líder opositor Imran Khan se dirige a sus seguidores durante una protesta antigubernamental ante el edificio del parlamento en Islamabad (AFP)

Islamabad

El opositor Imran Khan suspendió hoy las negociaciones con el gobierno paquistaní para poner fin a las protestas de los últimos días, que piden la dimisión del primer ministro y que han desestabilizado la situación en el país. Los opositores Imran Khan, ex estrella del críquet y ahora político, y el líder político-religioso Tahir ul Qadri encabezan desde hace una semana protestas contra el poder.

Ambos habían prometido llevar a millones de personas a la capital reclamando la dimisión del primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, pero la convocatoria no reunió a más que al núcleo duro de sus seguidores, que no obstante se contaban por miles este jueves en Islamabad.

Nawaz Sharif fue elegido en mayo de 2013 al frente de un gobierno mayoritario en una legislativas consideradas fraudulentas por los dos opositores, a pesar de su validación por observadores internacionales, que sí señalaron irregularidades. Las negociaciones para poner fin a las protestas habían comenzado el miércoles, pero lograron pocos avances. Khan insistió hoy en su petición.

"Las conversaciones con el gobierno terminaron. ¿Cómo puede continuar este diálogo si primero queremos la dimisión del primer ministro Nawaz Sharif?" dijo Khan a sus seguidores, reunidos cerca del parlamento. "No abandonaré esta plaza hasta que no dimita", lanzó Khan al primer ministro. Por su parte, el parlamento paquistaní rechazó hoy por unanimidad las exigencias de Khan y Ul Qadri.

Muchos esperaban que Sharif tomara la palabra este jueves ante los diputados, pero se la cedió a los miembros del parlamento, que adoptaron por unanimidad una resolución rechazando las peticiones "anticonstitucionales" de los dos opositores y apoyando al gobierno.

El Partido de la Justicia (PTI) de Khan y del Movimiento del pueblo de Pakistán (PAT) de Ul Qadri no están formalmente aliados y tienen objetivos diferentes, más allá de derrocar al primer ministro.

Pero la presión combinada y las decenas de miles de simpatizantes que reunieron esta semana le dieron un peso extra a las protestas. Si PAT, que pide un "diálogo significativo", alcanzara un acuerdo con el gobierno y se retirara, la posición del PTI se vería seriamente debilitada.

Creciente inestabilidad

El jefe de la policía de Islamabad fue remplazado hoy por sorpresa, dijeron funcionarios. Ul Qadri consideró que esta decisión se debía a que el responsable se había negado a abrir fuego ante los manifestantes. El ministro de Defensa, Jawaja Muhamad Asif, desmintió los rumores sobre una represión inminente de los manifestantes.

"Les hemos permitido venir en los últimos ocho o nueve días, ¿por qué vamos a reprimirlos ahora?", dijo a los periodistas en el parlamento. El jefe del partido religioso Jamat e Islami (JI), Siraj ul Haq, pidió un fin dialogado a la crisis, al igual que el poderoso ejército. "Llamamos a todas las partes a controlarse y a evitar un punto muerto en las conversaciones para resolver esta crisis", dijo Siraj ul Haq hoy a los periodistas.

El ministro federal y miembro del equipo negociador del gobierno Ahsan Iqbal dijo a la AFP: "Todavía tenemos esperanza en que se reanuden las conversaciones". Varios socios comerciales clave de Pakistán, como Estados Unidos, Reino Unido o la Unión Europea, también urgieron a encontrar una solución política.

Este movimiento de protesta, criticado por buena parte de la opinión pública, los otros partidos opositores y el mundo de los negocios, añadió una dosis de inestabilidad a un país con la historia jalonada de golpes de Estado.