Oposición venezolana, dividida ante diálogo con gobierno

Voluntad Popular, del ala radical de los opositores a Nicolás Maduro, y que no acudió a la reunión preparatoria de esta mañana, rechazó el anuncio de entablar un diálogo con el mandatario con ...
Maduro habla con seguidores tras reunirse con miembros de la oposición en Caracas
Maduro habla con seguidores tras reunirse con miembros de la oposición en Caracas (AFP)

Caracas

Sectores de la oposición venezolana, principalmente del ala radical, rechazaron el anuncio de la dirigencia de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de entablar un diálogo con el presidente Nicolás Maduro tras dos meses de protestas que dejan 39 muertos. "No creemos en un 'diálogo' donde el régimen solo plantea un show político utilizando a los cancilleres de la Unasur como interlocutores", indicó Voluntad Popular en un comunicado tras una reunión preparatoria para el diálogo entre el gobierno y la dirigencia de la MUD, pactada con cancilleres del organismo regional.

Voluntad Popular, cuyo máximo líder Leopoldo López está preso tras ser acusado de incitar a la violencia en las protestas, explicó que se abstuvo de acudir a esa reunión porque no se cumplieron las condiciones previas que habían exigido. Tras reunirse por casi cuatro horas, el gobierno y representantes de la MUD acordaron entablar "en las próximas horas" un diálogo, acompañado por "facilitadores" de la Unasur y de El Vaticano para poner fin a dos meses de protestas antigubernamentales, que dejan además unos 600 heridos.

Voluntad Popular, que lidera el ala radical de la MUD, indicó que entre las condiciones estaban la "liberación inmediata" de López, dos alcaldes opositores y otros detenidos calificados de "presos políticos", así como el "cese inmediato de la persecución política contra la disidencia". El gobernador de Miranda (norte) y ex candidato presidencial de la MUD, Henrique Capriles, también se refirió a un diálogo con el gobierno al subrayar que aunque se dé un acercamiento, persistirán los problemas que motivaron las protestas.

"¿Dialogar significa renunciar a principios? ¿Quién dijo que diálogo significa renuncia a que nuestro pueblo siga reclamando sus derechos? El pueblo tiene todo el derecho de protestar", expresó en Twitter Capriles, considerado el líder de la oposición. "Mientras haya estudiantes detenidos, presos políticos, represión, invasión cubana y secuestro de las instituciones, el diálogo no será REAL", escribió en su cuenta Twitter el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, quien también forma parte de la MUD.

Ledezma, alcalde de la Gran Caracas, advirtió vía Twitter que "mientras haya estudiantes detenidos, presos políticos, represión, invasión cubana y secuestro de instituciones, el diálogo no será real". Maduro lanzó un diálogo nacional a finales de febrero, pero la MUD había rechazado participar por considerar que no estaban garantizadas condiciones de igualdad.

El gobierno de Nicolás Maduro y la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) acordaron hoy entablar en próximas horas un diálogo con el acompañamiento de la Unasur y el Vaticano. "Hay unos acuerdos que hemos alcanzado, uno se refiere a la decisión de dialogar en términos mutuamente respetuosos y de igualdad, y de hacerlo frente a todo el país", dijo a la prensa el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, tras celebrar una "reunión preparatoria" con una delegación del gobierno encabezada por Maduro.

Este encuentro, sin precedentes en el gobierno de Maduro, fue realizado en la sede de la cancillería venezolana gracias a los buenos oficios de una delegación de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que realiza su segunda visita a Venezuela en menos de un mes en un esfuerzo por propiciar un diálogo.

"Aspiramos a que en las próximas horas se dé ya la reunión formal que será pública y que los venezolanos podrán también compartir y ver", indicó de su lado el vicepresidente Jorge Arreaza, quien también participó en la reunión que duró casi cuatro horas y a la que también asistieron cancilleres de Unasur. Maduro estuvo presente en este primer encuentro con la oposición, descrito como "reunión preparatoria" por la Unasur, pero se retiró de la cancillería sin dar declaraciones a la prensa.

Arreaza y Aveledo explicaron que también pactaron que el diálogo cuente con la figura de "facilitadores" representados por los cancilleres de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo; de Colombia, María Angela Holguín, y de Ecuador, Ricardo Patiño, y un representante del Vaticano. Aveledo señaló que el representante del Vaticano podría ser su secretario de Estado, Pietro Parolin, mientras que Arreaza mencionó al nuncio aspostólico en Venezuela.

En Washington, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, expresó ante el comité de Asuntos Exteriores del Senado su respaldo al trabajo de acompañamiento de la Unasur en Venezuela. "Apoyamos mucho los esfuerzos de mediación de un tercero dirigidos a tratar de parar la violencia y ver si se logra un diálogo honesto" entre oposición y gobierno, dijo Kerry. Maduro lanzó un diálogo nacional a finales de febrero, pero la MUD ha rechazado participar por considerar que no ofrece condiciones de igualdad.

Como puntos de la agenda de un diálogo, la MUD estableció como prioridad la discusión de una ley de amnistía para poner en libertad a más de un centenar de detenidos y la creación de una comisión de la verdad que esclarezca los hechos violentos en las manifestaciones. En medio de las protestas han sido detenidos y destituidos dos alcaldes opositores, así como Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular. La MUD también demanda el desarme bajo supervisión internacional de los denominados colectivos, civiles armados que según la oposición están vinculados al gobierno.

Como prioridades para el diálogo, Maduro anticipó que propondrá retomar la lucha contra la criminalidad y el impulso a un plan de inversiones y desarrollo económico. Las protestas, tachadas por Maduro de "golpe de Estado en desarrollo" y que dejan 39 muertos y unos 600 heridos, se iniciaron el 4 de febrero en San Cristóbal (oeste), en rechazo a la inseguridad y se ampliaron luego a varias ciudades incorporando reclamos por la crisis económica, la represión de las protestas y la detención de estudiantes y opositores.

Organizaciones no gubernamentales han denunciado casi un centenar de casos de abusos policiales, la mayoría de los cuales están siendo investigados por la Fiscalía General. Las protestas han disminuido en intensidad, pero aún quedan focos de violencia en algunas localidades, principalmente en el municipio opositor de Chacao (este de Caracas), que cotidianamente es sacudido por disturbios callejeros entre manifestantes y fuerzas antimotines.