Oposición siria espera ayuda militar de Francia

El nuevo jefe de la Coalición Nacional Siria y el jefe del Ejército Sirio Libre reconocieron en la capital francesa que la rebelión contra el presidente Al Asad no tiene suficientes armas, ...
Una mujer chiíta protesta durante una manifestación en Karachi, Pakistán, contra los ataques producidos en el santuario de Sayida Zaynab, Siria, por el ejército de Bashar al Asad
Una mujer chiíta protesta durante una manifestación en Karachi, Pakistán, contra los ataques producidos en el santuario de Sayida Zaynab, Siria, por el ejército de Bashar al Asad (EFE)

París, Beirut

El nuevo jefe de la Coalición Nacional Siria, Ahmad Jarba, y el jefe del Ejército Sirio Libre, Selim Idriss, en visita en Francia, dijeron hoy que esperan de París una ayuda multiforme, incluyendo armas y municiones.

"Evidentemente, pedimos a Francia un apoyo total, respaldo diplomático, ayuda humanitaria de emergencia y ayuda militar", declaró Jarba en conversación con periodistas al termino de una audición a puerta cerrada ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional.

"Trabajamos con nuestros amigos europeos y estadunidenses para que nos den ayuda técnica, médica y humanitaria y también esperamos una ayuda en armas y municiones", recalcó el general Selim Idriss, que insistió en que la rebelión contra el régimen del presidente Bashar Al Asad no tiene bastantes armas.

M. Jarba, que visita Francia por primera vez desde su elección al frente de la principal instancia dirigente de la oposición hace dos semanas, será recibido este miércoles por el presidente François Hollande.

Mientras, la ONU ha sido informada de trece presuntos ataques con armas químicas en Siria, dijo hoy un alto funcionario del organismo internacional, en vísperas de una reunión entre expertos de Naciones Unidas y representantes del gobierno sirio.

Robert Serry, representante de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, declaró ante el Consejo de Seguridad que "las Naciones Unidas recibieron hasta ahora trece informes" que hacen referencia al uso de armas químicas en Siria.

Todos esos casos "se estudian", aseguró Serry, quien subrayó que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, estaba "muy preocupado" ante las informaciones que dan cuenta del uso de armas químicas en el conflicto, que ya lleva 28 meses.

Las declaraciones de Serry tienen lugar poco después de la llegada a Beirut del responsable de la ONU de investigar la utilización de armas químicas en Siria, Ake Sellstrom, y de la responsable del organismo para el desarme, Angela Kane.

Ambos funcionarios viajarán el miércoles a Damasco para entablar negociaciones con el gobierno de Bashar al Asad sobre el acceso seguro a los lugares donde supuestamente se han usado ese tipo de armas.

Un portavoz de la ONU en Nueva York había dicho el 11 de julio que Ake Sellstrom y Angela Kane habían "aceptado la invitación del gobierno sirio para ir a Damasco para concluir las consultas sobre las modalidades de la cooperación requerida" para una eventual misión sobre el terreno de los investigadores de la ONU.

El régimen sirio insistía en que los investigadores de la ONU se concentraran en un incidente con uso de armas químicas atribuido por Damasco a la oposición siria y ocurrido en marzo en la localidad de Khan al-Assal, cerca de Alepo (norte), caída el lunes en manos de los rebeldes.

Según la ONU, Damasco se negaba a que los expertos se dedicaran a investigar también las acusaciones de Londres y París contra el Ejército sirio concernientes al uso de armas químicas en Homs (centro) en diciembre de 2012. Estas divergencias impidieron hasta el momento el desplazamiento de una misión de la ONU a Siria.

De otra parte, combatientes kurdos seguían luchando hoy con milicianos yihadistas en el norte y el este de Siria, indicaron fuentes opositoras. Los combates tuvieron lugar en varios pueblos de la provincia de Raqa, en la frontera con Turquía, como Yabseh, Kandal y Yalbeh, en zonas donde viven tanto kurdos como árabes, afirmó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña.

En la misma zona, los kurdos expulsaron a los yihadistas de los pueblos de Kur Hasu, Atwan, Sarej y Jirbet Alu. En Hasake, en el este, los combates entre kurdos y yihadistas proseguían por séptimo día consecutivo en la zona de Yal Agha y otros pueblos de esta provincia.

El sábado, el OSDH había anunciado que combatientes kurdos habían desalojado a milicianos yihadistas "de Al Nosra, el Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) y otros grupos cerca de las aldeas de Tal Alum Karhuk y Ali Agha", una posición clave en el norte de Siria, y se habían incautado de armas y municiones.

El miércoles 17 de julio, los kurdos habían expulsado de Ras al Ain, una localidad fronteriza con Turquía, a los combatientes de Al Nosra y EIIL. Dirigentes kurdos indicaron el viernes que prevén crear un gobierno autónomo temporario para administrar las regiones sirias donde son mayoritarios. En 2012, las Fuerzas Armadas sirias se retiraron de nueve localidades kurdas.

Los kurdos del norte de Siria se enfrentan a los yihadistas que combaten contra el régimen de Bashar al Asad con la intención de proteger e incluso extender la autonomía que han ganado desde que estalló la guerra civil.

Desde el inicio del conflicto sirio, que comenzó hace más de dos años como una revuelta que se convirtió rápidamente en una guerra civil, los kurdos (15% de la población), presentes esencialmente en el norte, intentan mantenerse al margen del conflicto. Su objetivo es conservar el control de sus territorios.