Oposición siria rechaza el acuerdo petrolero entre el régimen y Rusia

Mientras la principal alianza opositora mostraba su negativa al acuerdo firmado entre Damasco y la compañía rusa Soyuz Naftagas, se rompía la tregua anunciada el día de Navidad cerca de Damasco y ...
Fatima Khan (d), madre de Abbas Khan, el doctor británico muerto en una cárcel siria, es consolada en la mezquita de Regents Park, en Londres
Fatima Khan (d), madre de Abbas Khan, el doctor británico muerto en una cárcel siria, es consolada en la mezquita de Regents Park, en Londres (AFP)

Beirut

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza opositora, rechazó hoy el acuerdo firmado entre el régimen de Damasco y la compañía rusa Soyuz Naftagas para explorar y extraer petróleo de las aguas territoriales del país árabe. En un comunicado, la agrupación señaló que el contrato supone un intercambio de las riquezas del país por armas rusas que matan al pueblo sirio.

Destacó que este acuerdo ha sido alcanzado en medio de unas circunstancias difíciles para Siria, con la muerte de civiles, y que gracias a él Moscú suministrará más armamento al régimen. En ese sentido, la CNFROS denunció que el Gobierno ruso participa en el derramamiento de sangre siria con su respaldo al régimen del presidente Bachar al Asad. El contrato petrolero fue firmado ayer, miércoles, y contempla la exploración, desarrollo y producción de crudo en una superficie de 2,190 kilómetros cuadrados en el mar Mediterráneo, entre las ciudades sirias de Banias y de Tartús.

El proyecto constará de una fase de sondeo, con un presupuesto de quince millones de dólares, y una de perforación, en la que se excavará un pozo a modo de prueba, con un coste estimado de 75 millones de dólares. Si estas operaciones tienen éxito, la compañía rusa proseguirá con la fase de perforación, desarrollo y producción de crudo. Según datos oficiales, Siria tiene unas reservas estimadas de 237 mil millones de barriles de petróleo y producía 380 mil barriles al día hasta hace dos años.

Desde el comienzo de la guerra civil siria, en marzo de 2011, la producción se ha reducido a 20 mil barriles diarios. La mayor parte del crudo se encuentra en las provincias nororientales de Al Hasaka, Deir al Zur y Al Raqa, donde los yacimientos están en manos rebeldes. Mientras, la tregua anunciada el día de Navidad en una localidad de las afueras de Damasco finalizó hoy, mientras la fuerza aérea seguía bombardeando por duodécimo día consecutivo los barrios rebeldes de Alepo y su provincia, en el norte del país.

Entre el 15 y el 25 de diciembre, estos bombardeos del régimen sobre la que antaño fuera el pulmón económico de Siria dejaron 422 muertos, en su mayoría civiles, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). En Muadamiyat al Sham, al suroeste de Damasco, los combates de esta tarde terminaron con la tregua que la víspera habían alcanzado el régimen y el comité local de la ciudad, asediada desde hace un año. La oposición acusó al ejército leal al presidente sirio, Bashar al Asad, de haber roto el alto el fuego.

"Abrieron fuego sin motivo con metralletas pesadas. Esto significa que hay miembros del régimen que se niegan a levantar el asedio", explicó a la AFP a través de internet Ahmad, un militante de la ciudad. "Por ello se reanudaron los combates", añadió. La Comisión General de la Revolución Siria, una red de militantes presente sobre el terreno, confirmó los combates y anunció que el ejército había enviado "importantes refuerzos" hacia la ciudad.

El miércoles entró en vigor una tregua y los habitantes aceptaron izar durante tres días como gesto de buena voluntad la bandera del régimen en las cisternas de agua de la ciudad, explicó a la AFP Abu Malek, responsable del consejo local de la ciudad. "La comida debía ser enviada el jueves hacia la localidad pero no llegó nada", según Ahmad. En Alepo, la aviación lanzó barriles de explosivos sobre el barrio de Hanano (este) y llevó a cabo un bombardeo contra Daret Eza, una localidad de esta provincia, según el OSDH.

La Unión Europea, Estados Unidos y la Liga Árabe condenaron estos bombardeos y Human Right Watch los calificó de "ilegales". Abu Omar, un militante de la localidad de Marea, cerca de Turquía, explicó a la AFP a través de internet lo que suponen los ataques con barriles de explosivos que se producen desde el 15 de diciembre. "Cuando comienza, tienes la impresión de que vas a morir en el próximo segundo", dijo.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el uso de barriles explosivos por parte de las fuerzas gubernamentales sirias, especialmente en la ciudad de Alepo en los últimos días. Ban está "gravemente preocupado" por la escalada de los enfrentamientos en Siria en los últimos días, especialmente en Alepo, donde los combates han causado cientos de muertos y heridos, entre ellos civiles, según indicó hoy su portavoz a través de un comunicado.

El secretario general condena "el continuado uso de bombardeos con armas pesadas y morteros contra la población civil", y retira su repulsa por "el uso de barriles explosivos por parte de las fuerzas gubernamentales", añadió. Ban también señaló su preocupación por el hecho de que, según se intensifican los esfuerzos para llevar a las partes enfrentadas a la mesa de negociaciones de la conferencia de paz de Ginebra prevista para enero, "una mayor escalada de la violencia solo sirve a quienes ven los medios militares como la única forma de salir adelante".

Por ello, el responsable de Naciones Unidas pidió a todas las partes que levanten los asedios, permitan el acceso humanitario sin restricciones y liberen a todos los detenidos y secuestrados.