Oposición y chavismo marchan en Caracas, nuevos disturbios en zona opositora

La capital de Venezuela y otras ciudades volvieron hoy a ser escenario de la división existente en la sociedad entre el chavismo y la oposición, donde la violencia volvió a aparecer en la Plaza ...
Miembros de la Guardia Nacional se llevan detenido a un estudiante después de una manifestación contra el gobierno en Caracas
Miembros de la Guardia Nacional se llevan detenido a un estudiante después de una manifestación contra el gobierno en Caracas (AFP)

Caracas

Opositores volvieron a tomar las calles de Caracas este sábado para denunciar supuestas acciones dictatoriales del gobierno mientras chavistas marcharon contra la "violencia fascista", en el marco de las persistentes protestas en Venezuela y que nuevamente convirtieron al este de la capital en escenario de disturbios. Tras más de mes y medio de movilizaciones contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, que dejan 31 muertos y cientos de heridos, los venezolanos volvieron a salir por miles a las calles de Caracas y de otras localidades, como Valencia (norte), Mérida y San Cristóbal (oeste).

En el este de Caracas, en el opositor municipio de Chacao, unas 20 mil personas marcharon pacíficamente desde cinco puntos de la ciudad para culminar en una gran concentración, en la que abundaron banderas de Venezuela, de partidos políticos y pancartas de denuncia. Tras la manifestación, un grupo de encapuchados se dirigió a la Plaza Altamira, donde intentó bloquear una transitada autopista, lo que desencadenó una fugaz intervención de guardias y policías nacionales que con chorros de agua y gases lacrimógenos dispersaron a los jóvenes, que respondían con piedras.

La intervención de los grupos antomotines llegó al vecino casco del residencial y clase media Chacao, que junto con la Plaza Altamira han sido el epicentro de las protestas opositoras en Caracas y que habían permanecido sin disturbios tras un despliegue militarizado de unos mil elementos que permaneció del lunes al miércoles en medio de protestas pacíficas de vecinos. Tras dispersar a los manifestantes, unos 200 uniformados volvieron a ocupar Plaza Altamira mientras otros agentes antimotines seguían lanzando gas en el casco de Chacao a manifestantes que bloqueaban calles.

La ONG Foro Penal denunció que fueron detenidas al menos ochos personas en las protestas de Altamira, incluida la periodista Mildred Manrique, del diario 2001, pero que fue puesta en libertad tras ser interrogada. La alcaldía de Chacaco informó de su lado que detuvo a "varios" manifestantes por excesos en las manifestaciones.

Medios de prensa del interior del país informaron de su lado que en los estados de Táchira, Mérica (oeste) y Carabobo (norte) tres hombres habrían muerto tras ser atacados por hombres armados que, según testigos presenciales, serían afines al oficialismo. No fue posible confirmar la denuncia de fuente gubernamental.

"Por la libertad, dale un parao (alto) a la dictadura", se leía en una manta en una de las columnas que partió alrededor del mediodía cuando el sol caía inclemente sobre Caracas. El líder opositor y gobernador de Miranda, Henrique Capriles, encabezó una de las marchas, que tienen como reclamos fundamentales las acciones judiciales de la Fiscalía contra dirigentes opositores y el deterioro de la economía con una inflación de 57% y una aguda escasez de productos básicos.

"Venimos no sólo en nombre de quienes están siendo perseguidos, sino también de nuestro pueblo que sufre en este momento, que no consigue ni comida ni medicina", dijo a la prensa Capriles, quien participó en la manifestación pero no habló durante el mitin. Esta marcha es llamada luego de que en la semana fueron detenidos los alcaldes opositores de San Cristóbal (oeste del país), Daniel Ceballos, y de San Diego (norte), Enzo Scarano, quien en cuestión de horas fue destituido y sentenciado por el Tribunal Supremo a diez meses de prisión, los dos acusados de permitir bloqueos callejeros durante las protestas.

Ambos están recluidos en la prisión militar de Ramo Verde, en los suburbios de Caracas, donde se encuentra detenido desde el 18 de febrero Leopoldo López, dirigente de Voluntad Popular, acusado de incitar a la violencia en las protestas a través de su estrategia de "la salida", que busca la renuncia de Maduro con manifestaciones.

Lilian Tintori, esposa de López, leyó en el mitin una carta del opositor dirigida a Maduro en la que lo acusa de ser "el dictador de Venezuela" y le demanda su renuncia. "Va a seguir la represión, ahora Ramón Muchacho está amenazado", comentó a la AFP Arturo García, un publicista de 41 años, al referirse al alcalde del municipio caraqueño de Chacao (este de la ciudad, opositor) y que Maduro ha señalado también de permitir bloqueos opositores.

Otra opositora que podría ser sometida a un proceso judicial es la diputada María Corina Machado, también impulsora de "la salida" y quien el pasado martes fue acusada por la misma Asamblea Nacional ante la fiscalía de incitar a la violencia, terrorismo y homicidio en las protestas opositoras. En el centro de Caracas, una multitud de simpatizantes del chavismo, en su mayoría estudiantes, se manifestó en apoyo al gobierno y en repudió de ataques por parte de radicales contra la Universidad Experimental de la Fuerza Armada.

Maduro se incorporó a la manifestación de los estudiantes chavistas para denunciar que opositores "han quemado" quince recintos universitarios públicas en el marco de las protestas y que describió como actos de "terrorismo, vandalismo, fascismo". El discurso presidencial se desarrolló mientras se presentaban los disturbios en Altamira y Maduro amagó nuevamente con detener al alcalde Muchacho si no pone en marcha acciones para evitar bloqueos en las calles.

"Ay, alcalde Ramón Muchacho, usted es responsable por la paz del municipio Chacao (...). Si la Fiscalía o los tribunales le ordenan al gobierno meter preso a Ramón Muchacho por desacato a la Constitución, va preso, no tengan duda", dijo. Venezuela es sacudida desde el 4 de febrero por protestas opositoras, iniciadas por estudiantes de San Cristóbal tras el intento de violación de una estudiante.