Oposición argentina planta a Gobierno en debate sobre inteligencia en Senado

Los legisladores opositores justificaron las "sillas vacías" en que consideran la discusión parlamentaria una cortina de humo para desviar la atención de la muerte del fiscal Nisman, quien se ...
La presidenta argentina prosigue su viaje a China, en la imagen, hoy con el presidente de la compañía de Energía, Jian-Ping Wang
La presidenta argentina prosigue su viaje a China, en la imagen, hoy con el presidente de la compañía de Energía, Jian-Ping Wang (AFP)

Buenos Aires

La oposición argentina plantó hoy al oficialismo en el Senado por considerar que el debate de la reforma de los servicios de inteligencia, que comenzó hoy, es una cortina de humo para desviar la atención de la muerte del fiscal Alberto Nisman.

El secretario de Inteligencia, Óscar Parrilli, lamentó la existencia de "sillas vacías" y criticó lo que calificó como "actitud intolerante" de los opositores ausentes antes de iniciar la presentación de la propuesta de ley del Gobierno.

La iniciativa gubernamental prevé la creación de una Agencia Federal de Inteligencia (AFI) con cargos elegidos por el Senado, que reemplace a la actual Secretaría de Inteligencia, en el ojo del huracán desde la muerte de Nisman el pasado 18 de enero, en circunstancias aún sin aclarar.

El punto más polémico del proyecto de ley es el aumento del poder de la fiscal general, Alejandra Gils Carbó, estrechamente vinculada a la presidenta Cristina Fernández por la transferencia del sistema judicial de escuchas de la SI al Ministerio Público Fiscal.

La oposición decidió plantar a los funcionarios oficialistas y se reunió en un salón aparte a modo de protesta. "Nuestra agenda es diferente y queremos que la trate el Gobierno", dijo el senador radical Gerardo Morales.

"Discutir unas modificaciones en la ley de inteligencia para que no cambie nada o lo poco que cambie sea para ejercer un poder aún más siniestro, no nos parece. Debemos tener una actitud más coherente", agregó el senador Adolfo Rodríguez Saá tras decir que "Argentina está conmovida" por la muerte de Nisman.

El fiscal murió el 18 de enero de un disparo en la sien, cuatro días después de haber denunciado a la presidenta Fernández y algunos de sus colaboradores por presunto encubrimiento de los iraníes de los que se sospecha que fueron los autores de un atentado terrorista perpetrado en Buenos Aires en 1994 con el resultado de 85 muertos.

El 19 de enero tenía previsto acudir al Congreso para exponer los fundamentos de sus denuncias. Frente a las puertas de la cámara alta, un centenar de militantes del Partido Obrero expresaron también hoy su rechazo a la nueva normativa, que ven como un intento de "lavado de cara" del Gobierno tras el escándalo político provocado por la muerte del fiscal.

Según sostenía el fiscal, Fernández y algunos de sus colaboradores orquestaron un plan para encubrir a los sospechosos iraníes del atentado contra la institución judía AMIA. El Gobierno sostiene que la muerte de Nisman se enmarca en una operación de desestabilización de agentes secretos desplazados de sus cargos el pasado diciembre.

Detención de Cristina Fernández

De otra parte, Nisman preparó un borrador el año pasado donde contempló pedir la detención de la presidenta Cristina Kirchner, pero finalmente no lo incluyó en su denuncia por encubrimiento contra la mandataria, presentada poco antes de morir misteriosamente hace dos semanas.

El borrador fue encontrado en un basurero del apartamento de su propiedad en el que el fiscal apareció muerto por un disparo en la cabeza el 18 de enero, pocas horas antes de explicar su denuncia contra Kirchner y su entorno en la causa que investigaba por el atentado contra el centro judío AMIA en 1994, que dejo 85 muertos y 300 heridos.

El texto publicado el domingo por el diario Clarín, crítico del gobierno de Kirchner, fue desmentido el lunes por la fiscal que investiga la muerte de Nisman, Viviana Fein. También lo negó el jefe de Gabinete Jorge Capitanich, que en plena conferencia de prensa rompió la noticia impresa calificándola de "basura" y provocando una ola de críticas por la actitud.

Sin embargo, este martes la fiscal Fein admitió que cometió un "error involuntario" al negar la existencia del borrador de 26 páginas, fechado el 14 de junio de 2014, y dijo que sí forma parte de los documentos requisados en el apartamento de Nisman.

"Hubo una mala interpretación o un error involuntario. No hubo mala intención", se disculpó Fein tras descartar ser blanco de presiones del "gobierno ni de nadie", agregó.

El borrador de la denuncia sumaba el martes más confusión a este caso que no abandona las primeras planas de un país que, según sondeos, no cree en sus instituciones y más de un 70% de la población tiene la certeza de que jamás conocerá la verdad sobre la muerte del fiscal.

Nisman acusó el 14 de enero a Kirchner, al canciller Héctor Timerman y otros allegados al gobierno de ejecutar un plan para encubrir a sospechosos iraníes acusados de haber participado en el atentado contra la AMIA. La denuncia ha sido hasta ahora descartada por dos magistrados y se espera la respuesta de un tercer juez sobre si tomará la causa de casi 300 páginas.

Desde que Nisman la presentó al país tuvo una alta repercusión, pero su muerte pocas horas antes de detallar su acusación ante el Congreso impactó al gobierno y a Argentina, donde este aparente suicidio se investiga como una "muerte dudosa". Los argentinos se dividen entre si Nisman fue una víctima del gobierno o si su muerte fue parte de un complot contra Kirchner.