Oposición acusa al gobierno de Asad de matar a unas 2,900 personas "con cuchillos"

El informe de la Coalición Nacional asegura que entre las víctimas de "al menos 20 matanzas" figuran "más de 200 niños y 120 mujeres", mientras hoy se denunció la ejecución de 18 civiles al norte ...
Un coche abandonado en medio de Nabek después de que el ejército sirio recuperara ayer el control de la ciudad
Un coche abandonado en medio de Nabek después de que el ejército sirio recuperara ayer el control de la ciudad (EFE)

Beirut, Damasco

La opositora Coalición Nacional acusó al presidente sirio Bashar al Asad de matar a unas 2,900 personas "con cuchillos", en un informe publicado hoy. La publicación, que se dio a conocer en el día Internacional de Derechos Humanos, acusa a las fuerzas del gobierno sirio de "al menos 20 matanzas" que "concernieron el asesinato de 2,885 personas" con armas blancas. Entre las víctimas figuran "más de 200 niños y 120 mujeres", añade el informe.

La Coalición indicó que los asesinatos pueden calificarse como parte de "una serie de crímenes genocidas". Agregó que el informe de 81 páginas está basado en fuentes abiertas, investigaciones de organizaciones internacionales y testimonios de sobrevivientes y activistas opositores. Entre los casos documentados en el informe figura la muerte de al menos 110 personas en la ciudad de Houla, en la provincia de Homs (centro) el 25 de mayo de 2012.

Naciones Unidas concluyó que la mayoría de estos asesinatos fueron ejecutados de manera sumaria, y los vecinos del lugar indicaron que el ataque fue realizado por milicias pro-régimen. Más de 125 mil personas murieron en 33 meses de lucha en Siria entre fuerzas antigubernamentales y el régimen, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña y que basa sus informaciones en una red de activistas y testigos en el lugar.

De otra parte, organizaciones de oposición sirias denunciaron hoy la ejecución de al menos 18 civiles, entre ellos doce menores y mujeres, por las fuerzas del régimen de Asad en la región de Al Qalamun, al norte de Damasco y fronteriza con el Líbano. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos aseguró que las víctimas fueron ejecutadas en la carretera que une la capital con la provincia central de Homs, a la altura de la localidad de Nabek, cuyo control las autoridades recuperaron ayer.

Por su parte, los opositores Comités de Coordinación Local identificaron a las víctimas por sus nombres y edades. Entre los fallecidos hay nueve menores de edad, de los que dos son bebés, según los comités, que señalaron que los muertos pertenecen a tres familias de Nabek: Ismail, Saloe, Al Irsali y Al Hasun. El grupo opositor subrayó que las fuerzas gubernamentales ejecutaron a los civiles, con la ayuda de milicianos chiitas de la Brigada Zulfaqar.

Hoy se han registrado choques en las proximidades de la carretera que une Damasco con Homs entre los leales al presidente Asad y combatientes del Estado Islámico de Irak y del Levante (Siria) y del Frente al Nusra, ambos relacionados con Al Qaeda. El pasado 15 de noviembre el régimen lanzó una ofensiva para expulsar a los insurgentes de la región de Al Qalamun.

Esta zona es importante por la carretera, que no solo une Damasco con Homs, sino también con los feudos oficialistas de la costa mediterránea. Desde ayer el Ejército sirio controla la autopista, pero, según activistas de oposición, todavía no es segura para circular. Al Qalamun es también la puerta de entrada de los suministros para los rebeldes en Damasco desde el norte del país y desde el Líbano.

Las tropas sirias intensificaron hoy los bombardeos contra Yabrud, uno de los últimos bastiones rebeldes en Qalamun, una región estratégica al norte de Damasco fronteriza con Líbano, donde el régimen de Asad ha obtenido varias victorias militares. "La próxima operación en Qalamun se efectuará probablemente en Yabrud, que es el último bastión importante en manos de los combatientes de la oposición", afirmó Rami Abdel Rahman, director del opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña.

"Las fuerzas gubernamentales, respaldadas por combatientes del Hezbolá libanés y milicias prorrégimen, se apoderaron completamente [el lunes] de la ciudad de Nabek, después de más de diez días de bombardeos intensos, de ataques aéreos y de combates, en los que murieron decenas de habitantes de Nabek", añadió Abdel Rahman.

Yabrud "es un feudo importante" de los insurgentes "y el régimen bombardeó los suburbios de Yabrud, la región de Rima y los huertos que la rodean", añadió el portavoz. El OSDH asegura que todavía hay rebeldes en pequeños pueblos de Qalamun. La ONG también pidió la liberación "inmediata" de las doce religiosas del convento de la ciudad mayoritariamente cristiana de Maalula, a 55 km al norte de Damasco, que están "con el Frente Al Nosra en Yabrud". Los rebeldes habían conducido a estas religiosas a Yabrud a principios de diciembre.

Los medios de comunicación oficiales sirios y el ejército anunciaron el lunes la toma de la ciudad de Nabek. Qalamun fue durante un año una retaguardia de los rebeldes por la que transitaban las armas hacia la región de Damasco. Asimismo, al menos doce personas murieron hoy y otras cincuenta resultaron heridas por el impacto de proyectiles de mortero en distintos barrios de Alepo, la mayor ciudad del norte de Siria, informó la agencia de noticias oficial siria Sana.

La agencia, que citó una fuente de la jefatura de Policía de esta población, señaló que "terroristas", como el régimen denomina a los opositores, lanzaron varios cohetes contra las zonas de Al Fid, Al Meridian, Seif al Daula y Bustan al Qasr. Varios de los heridos se encuentran en estado grave, por lo que la fuente no descartó que pueda aumentar el número de víctimas mortales. Los proyectiles también ocasionaron importantes daños materiales en viviendas, tiendas y en vehículos.
 

Alepo fue blanco de una gran ofensiva de los rebeldes a finales de julio de 2012 y de otras operaciones importantes posteriores, lo que les permitió dominar amplias zonas de la ciudad, aunque no lograron hacerse con su control total. Por otra parte, en Beirut, la pareja del periodista español Javier Espinosa, Mónica García Prieto, pidió hoy que los secuestradores del periodista de El Mundo y del fotógrafo independiente Ricardo García Vilanova en Siria "honren a la revolución" y "los liberen".

Ambos secuestrados "viajaron una docena de veces a Siria para documentar crímenes de guerra, arriesgando sus vidas y convirtiéndose en hermanos de los sirios en su miedo, miseria y crisis humanitaria", afirmó Prieto. "Así lo hicieron porque pensamos que el pueblo sirio necesita nuestro trabajo y que debemos vivir a la altura de nuestra responsabilidad", añadió. Según indicó El Mundo en las primeras horas de hoy, Espinosa y García "fueron secuestrados el pasado 16 de septiembre en el 'checkpoint' de Tal Abyad, en la conflictiva provincia de Raqqa" cerca de la frontera turca cuando se aprestaban a dejar Siria.

Los dos fueron secuestrados por miembros del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), un grupo ligado a Al Qaeda, junto a "cuatro combatientes de [...] una de las brigadas" del Ejército Sirio Libre, que fueron liberados unos días más tarde, contrariamente a los dos españoles, según El Mundo. La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) señalaba a principios de noviembre que desde el inicio del conflicto sirio 25 periodistas han muerto sobre el terreno.

También según RSF, un número similar de periodistas están desaparecidos o secuestrados, aunque el número exacto de reporteros extranjeros secuestrados es difícil de estimar, ya que algunas familias y gobiernos piden a los medios que no revelen su desaparición. La situación en Siria es, además, cada vez más caótica y peligrosa para los periodistas, debido a la multitud de facciones rebeldes y milicias que combaten junto al régimen.