Ola de incendios arrasan Australia

Las llamas siguen ardiendo en las afueras de Sydney, a pesar de la disminución de las temperaturas y los vientos. Un hombre murió mientras trataba de proteger su casa, reportaron medios locales ...

Londres

Miles de bomberos australianos, apoyados por decenas de voluntarios, luchan contra una serie de grandes incendios forestales en el estado Nueva Gales del Sur, y se teme que cientos de casas han sido destruidas.

Las llamas siguen ardiendo en las afueras de Sydney, a pesar de la disminución de las temperaturas y los vientos. Un hombre murió mientras trataba de proteger su casa, reportaron medios locales australianos.

El primer ministro de Australia, Tony Abbott, visitó Winmalee en las Montañas Azules, una de las zonas más afectadas por los incendios, y considerada patrimonio de la Humanidad, a unos 70 kilómetros al oeste de Sydney.

El comisionado adjunto del Servicio de Incendios Forestales de Nueva Gales del Sur, Rob Rogers, comentó que la situación es la peor que se haya registrado en la zona, en más de una década y explicó que las condiciones no mejorarán por algún tiempo.

"Tenemos miles de kilómetros de incendios que estamos tratando de enfrentar", comentó Rogers, quien reiteró que "estamos en un verano largo y duro".

Los bomberos luchan contra 98 incendios en Nueva Gales del Sur a partir de la noche del jueves, según el Servicio de Incendios Rurales del estado.

Cientos de residentes pasaron la noche del jueves en centros de evacuación, y muchos de ellos cuando regresaron a sus domicilios encontraron sus casas arrasadas por el fuego. Los bomberos describen llamas tan altas de entre 20 a 30 metros.

Un hombre de 63 años de edad murió de un ataque al corazón mientras intentaba proteger su casa en Lake Munmorah, en la región de la Costa Central de Nueva Gales del Sur.

Alrededor de dos mil bomberos de todo el estado trabajan para tratar de contener los incendios, pero muchos todavía están ardiendo fuera de control.

Las autoridades aún buscan determinar el número exacto de viviendas afectadas por el fuego, sin embargo, se estiman al menos 200 hogares destruidos.

Los incendios han sido provocados por inusuales temperaturas mayores a los 30 grados centígrados y fuertes vientos, mientras se prevé un clima más caliente la próxima semana.

"Ha sido 24 horas terribles en la región de las montañas Azules", dijo el alcalde Marcos Greenhill a Nine Network Television. "Hemos perdido posiblemente decenas de casas".