Ofensiva siria lleva a Turquía a pedir ayuda a OTAN

El avance del ejército sirio, que aisla cada vez más a los rebeldes en Alepo, ha llevado a 30 mil personas a huir a la frontera en una nueva crisis migratoria, que Ankara cree que puede llegar a ...
El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan (d) y la canciller alemana, Angela Merkel (i), se entrevistaron hoy en Ankara
El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan (d) y la canciller alemana, Angela Merkel (i), se entrevistaron hoy en Ankara (AFP)

Beirut

El avance de las tropas del gobierno sirio, que dejaba cada vez más sitiados a los rebeldes en Alepo, llevó a 30 mil personas a huir a la frontera con Turquía, que pidió ayuda a la OTAN para enfrentar la crisis migratoria.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, y la canciller alemana Angela Merkel pidieron la ayuda de la OTAN para frenar el flujo de migrantes que sigue llegando a Europa, mientras 30 mil refugiados sirios siguen bloqueados en la frontera con Turquía.

"Vamos a aprovechar el encuentro de los ministros de Defensa de la OTAN", el miércoles y jueves en Bruselas, "para hablar de las posibilidades y sobre en qué medida puede la OTAN ayudar a supervisar el mar, en apoyo al trabajo de Frontex y de los guardacostas turcos", declaró Merkel, de visita en Ankara.

Merkel afirmó que si la Unión Europea (UE) quiere detener la inmigración ilegal, debe establecer mecanismos que permitan a quienes huyen de conflictos, especialmente en Siria, buscar refugio de forma legal y segura en Europa.

Merkel viajó a Turquía para discutir el plan cerrado el pasado noviembre entre Bruselas y Ankara para que ésta tome medidas para frenar el paso de refugiados a territorio comunitario, a cambio de tres mil millones de euros y de acelerar la negociación de entrada en la UE y la eliminación de visados.

"Si queremos poner fin a la migración ilegal debemos estar dispuestos a acoger de forma legal cierto volumen de migración, especialmente de refugiados sirios", insistió la canciller, que se reunió tanto con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, como con el primer ministro, Ahmet Davutoglu.

"Sé que algunos están hartos de escuchar la palabra 'contingentes' (los cupos de refugiados a repartir entre los distintos países comunitarios), pero hoy hemos dado un gran paso adelante y podemos decir a Turquía que tenemos una responsabilidad compartida", agregó la política conservadora.

Merkel esboza cuatro puntos

"No podemos esperar de Turquía que frene todo (el flujo de refugiados) y decir que de los contingentes hablaremos dentro de medio año. Esto no puede ser. Debe ir mano a mano", recalcó. La jefa del Gobierno alemán esbozó cuatro puntos fundamentales durante la rueda de prensa que ofreció con Davutoglu.

Son: presionar a Rusia para que ponga fin a los bombardeos de civiles en Siria; mejorar la vigilancia de las fronteras comunitarias, incluso con la participación de la OTAN; atender las necesidades de los refugiados en Turquía y acordar urgentemente vías para que cierto volumen de refugiados pueda trasladarse de forma legal a Europa.

Subrayó que esas vías legales son la única manera de evitar que los "traficantes de personas se lucren con las travesías, a costa de personas inocentes en un viaje en el que sólo este mes de enero han muerto casi 300 personas".

Al mismo tiempo, dijo, hay que gastar de forma urgente y sin burocracia los tres mil millones de euros prometidos a Turquía para que atienda a los refugiados. "Ahora está disponible esa ayuda financiera, así que vayamos a gastarla, y cuando se acabe podremos seguir hablando", agregó.

Pero también subrayó la importancia de incrementar la vigilancia de las fronteras mediante una mayor colaboración tanto de Alemania como de Turquía con Frontex, la misión policial fronteriza europea, y apuntó a atraer a la OTAN a esta tarea.

"Vamos a utilizar la reunión de ministros de Defensa de la OTAN (10 y 11 de febrero) para hablar en general de la situación en Siria, pero también de la posibilidad de hasta qué punto la OTAN puede ser útil para apoyar el trabajo de Frontex y de la guardia costera turca", indicó Merkel.

También Davutoglu dijo que iba a proponer incluir en la agenda de esta reunión el uso de los mecanismos de vigilancia y observación de la OTAN para frenar el flujo de refugiados.

En todo caso, los dos mandatarios coincidieron en que es necesario ir a la raíz y presionar a Rusia para que sus fuerzas aéreas y las del régimen de Al Asad dejen de bombardear a civiles en Siria. "No sólo estamos impresionados, sino indignados por el dolor que sufren decenas de miles de personas por los bombardeos, también por parte rusa", denunció Merkel.

La canciller recordó que el pasado 18 de diciembre el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución en la que se reclama a todas las partes "que detengan de forma inmediata los ataques contra la población civil y contra objetivos civiles" en Siria, resolución que recibió el voto a favor de Rusia.

La canciller se refirió a las escenas de "miseria" y "miedo" en la frontera entre Siria y Turquía, donde se han concentrado entre 30 y 45 mil personas que huyen de los ataques de Rusia y el Ejército sirio contra la ciudad de Alepo. Merkel dijo que "bajo esas circunstancias es difícil que haya negociaciones de paz".

"Si hace falta, los acogeremos (a los refugiados). Pero no se puede esperar que asumamos esta carga solos. No se puede cerrar los ojos ante la agresión rusa y pensar que Turquía asumirá la carga de cualquier manera", advirtió Davutoglu por su parte.

De momento, las autoridades turcas no han dejado pasar a estos desplazados, pero envían ayuda humanitaria a través de la frontera y la ONG turca IHH está construyendo dos campamentos cerca de la valla fronteriza, en el lado sirio.

Turquía y Alemania, que en 2015 recibió a más de un millón de refugiados principalmente sirios, afganos e iraquíes, han acordado "cooperar mejor", reiteró hoy el primer ministro Davutoglu.

Turquía y la UE firmaron a fines de noviembre un "plan de acción" que prevé una ayuda europea de tres mil millones de euros a las autoridades turcas, que a cambio deben controlar mejor sus fronteras y luchar contra los traficantes de personas.

Nuevo naufragio: 27 muertos

Actualmente, cientos de refugiados se aventuran cada día desde las costas turcas para alcanzar las islas griegas del Egeo oriental y desde allí proseguir hacia Europa central y del norte. La travesía es sumamente peligrosa, y hoy, al menos 27 personas, entre ellas once niños, murieron en un nuevo naufragio frente a las costas turcas, indicó la agencia Dogan.

El naufragio tuvo lugar en el mar Egeo, frente a la costa occidental de Turquía, al hundirse una embarcación que navegaba rumbo a las islas de Grecia, informó la agencia de prensa Dogan. En un primer momento, la agencia había informado de dos naufragios distintos y de un balance de 35 muertos.

En la única tragedia registrada este día, 27 migrantes murieron cuando la embarcación sobrecargada que navegaba rumbo a la isla de Lesbos naufragó frente a la localidad turca de Edremit (oeste). Dos personas pudieron ser salvadas por los guardacostas turcos, que seguían buscando a otras 12.

Según datos publicados por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), unos 68 mil migrantes lograron entrar en Grecia desde Turquía en lo que va de este año.

Por su lado, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha dado cuenta de 284 muertos en esa ruta desde el 1 de enero. En este contexto, la presión de la UE a Turquía para que abra sus puertas a los desplazados de Alepo ha irritado a los dirigentes turcos.

"¿Nos toman por idiotas?"

"Ustedes le piden a Turquía que contenga el flujo de refugiados hacia sus países, y ahora nos piden que abramos de par en par nuestras fronteras a los refugiados. ¿Nos toman por idiotas?", dijo indignado este lunes el vice primer ministro turco, Yalçin Akdogan.

Una semana después de iniciarse una ofensiva del régimen sirio en la provincia de Alepo, con apoyo aéreo ruso, unas 30 mil personas esperaban hoy ante el puesto fronterizo turco de Öncüpinar, indicó Davutoglu.

El vice primer ministro turco, Numan Kurtulmus, dijo que su país teme que los combates en Alepo provoquen una nueva ola de hasta 600 mil desplazados, en un momento en que el país ya alberga a 2.7 millones de refugiados sirios. Los desplazados, en buena medida mujeres y niños, seguían esperando en la frontera en condiciones muy precarias.

"Tenemos hambre y frío. La gente duerme en la calle", contó hoy a la AFP Mohamad Rahma, de quince años, que fue autorizado a entrar en Turquía tras resultar herido en los ojos durante un bombardeo ruso en la ciudad de Azaz. "La situación es terrible. Lo están pasando mal con el frío", abundó un turco, Necati Yildiz, que tiene una hija bloqueada en Bab al Salama.

Crímenes contra la humanidad

Las tropas del régimen sirio, ayudadas por los bombardeos aéreos rusos, seguían avanzando hoy en el norte de la provincia de Alepo. Ahora se dirigen a la ciudad rebelde de Tall Rifaat, situada a unos 20 km de la frontera turca, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La batalla de Alepo podría marcar un giro en el conflicto sirio, que en marzo cumplirá cinco años. La caída de la segunda mayor ciudad del país, dividida desde 2012, supondría un duro golpe para los rebeldes "moderados", que ya están teniendo dificultades en otros frentes. El analista Fabrice Balanche estima que el gobierno sirio busca "cerrar el acceso a la frontera turca para privar a los rebeldes de apoyo logístico".

En un momento en que el delegado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, intenta impulsar las negociaciones, Estados Unidos y Arabia Saudita anunciaron que impulsarán un cese el fuego durante la reunión que celebrará en Múnich el Grupo Internacional de Apoyo a Siria, compuesto por 17 países.

Una comisión de Naciones Unidas denunció hoy que las muertes masivas en las cárceles del régimen sirio constituyen un "exterminio" y un "crimen contra la humanidad".