Ofensiva militar aleja posibilidades de paz en Colombia

Mientras el grupo guerrillero confirmó la muerte de Jairo Martínez, miembro de su delegación en las conversaciones de paz en Cuba, en un bombardeo, los países garantes del proceso de paz, ...
El diplomático cubano Rodolfo Benitez (2i) y el noruego Dag Nylander (2d), garantes del proceso de paz, leen una declaración en La Habana
El diplomático cubano Rodolfo Benitez (2i) y el noruego Dag Nylander (2d), garantes del proceso de paz, leen una declaración en La Habana (AFP)

La Habana

Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) confirmaron hoy la muerte de Jairo Martínez, miembro de su delegación en las conversaciones de paz en La Habana, durante uno de los últimos bombardeos del ejército, que dejó el saldo de 27 guerrilleros muertos en la región de Guapi.

Las negociaciones para alcanzar la paz en la capital cubana  “no progresarán con baños de sangre”, dijo al presidente Juan Manuel Santos el delegado de las guerrillas, comandante Pastor Alape, poco antes de reunirse a puertas cerradas con los representantes del gobierno.

Jairo había vuelto a Colombia a explicarles a sus combatientes los alcances de los acuerdos parciales logrados para poner fin al conflicto armado de medio siglo. En palabras de Alape,  Martínez había regresado a Colombia para cumplir “una misión de pedagogía de paz” en la base guerrillera bombardeada el 21 de mayo, y denunció que “según testimonios de los sobrevivientes, varios heridos fueron rematados con tiros de gracia cuando reclamaban auxilio”.

Asimismo solicitó que la Cruz Roja Internacional supervise la inspección de los restos de Martínez “para que los colombianos podamos acceder a un informe confiable de las circunstancia de su muerte”.

Informó además que “el 23 de mayo, en la región de Segovia, fueron asesinados por el ejército otros diez insurgentes, y el 25 de mayo, en el Chocó, en un ataque del ejército fue asesinado el comandante del 18 Frente e integrante del Estado Mayor Central, Román Ruiz, y tres de sus acompañantes”.

En este contexto de agudización de la confrontación armada, Alape dijo que para que avancen las conversaciones  de La Habana “hay que restablecer la confianza” entre las dos partes que negocian desde noviembre de 2014 y “retomar el esfuerzo tendiente a concretar las medidas de desescalamiento del conflicto”.

En esos términos,  el portavoz se refirió a un acuerdo alcanzado con el gobierno para comenzar este mes la desactivación de minas antipersonales en zonas de combate.

Igualmente pidió al gobierno “avanzar” en el tema que discuten sin acuerdo desde hace varios meses, referido a cómo resarcir a las miles de víctimas que ha dejado medio siglo de confrontación, y que según Naciones Unidas ha seguido en ascenso a pesar de las pláticas de paz.

“Pero primero deberá darse una respuesta al paquete de propuestas mínimas sobre víctimas del conflicto que hemos presentado al gobierno (…) y que recogen las formuladas desde hace años por las organizaciones de víctimas y de derechos humanos”, concluyó Alape.

Países garantes piden "esfuerzos"

Mientras, los países garantes del proceso de paz para Colombia, Noruega y Cuba, llamaron hoy al gobierno y a la guerrilla de las FARC a hacer "esfuerzos" para preservar las negociaciones de La Habana, tras un recrudecimiento de las hostilidades.

"Hacemos un llamado a las partes a que continúen sus esfuerzos para seguir avanzando en la discusión de las cuestiones pendientes, incluyendo la adopción de un acuerdo para el cese bilateral definitivo del fuego y las hostilidades", dijo a la prensa el diplomático cubano Rodolfo Benítez, acompañado de su colega noruego Dag Nylander.

"Los gobiernos de Cuba y Noruega (...) expresan su profunda preocupación por el actual escalamiento del conflicto armado en Colombia" y "lamentan las pérdidas de vidas humanas que se han producido", dijeron ambos países en un comunicado conjunto, leído en español por Benítez y en inglés por Nylander.

Unos 40 guerrilleros de las comunistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre ellos dos comandantes, han muerto en tres incursiones militares en Cauca (suroeste), Antioquia (norte) y Chocó (suroeste), semanas después de que once militares perecieran en una emboscada rebelde en medio de una tregua unilateral de la guerrilla.

Los ataques militares, lanzados luego de que el presidente Juan Manuel Santos reanudara los bombardeos a las FARC tras la emboscada a los soldados, llevaron a la guerrilla a suspender el jueves pasado su tregua unilateral, en vigor desde diciembre.

"El escalamiento de las acciones violentas pone en riesgo las acciones prácticas que se han estado implementando para el desescalamiento del conflicto y el incremento de la confianza" entre las partes, dijeron Oslo y La Habana en su comunicado. "Cuba y Noruega reiteran su plena disposición a continuar contribuyendo en todo lo posible al avance de las conversaciones", agregaron.

Las negociaciones de paz comenzaron en noviembre de 2012 y ambas partes han consensuado hasta ahora tres de los seis puntos de la agenda, además de un plan de desminado, que quedó paralizado con el recrudecimiento de las hostilidades.