Ofensiva del ejército iraquí para arrebatar Tikrit a los yihadistas

Treinta mil soldados iraquíes y milicianos con apoyo aéreo atacaron hoy las posiciones del Estado Islámico en uno de sus principales bastiones, al norte de Bagdad.
Soldados iraquíes y milicias aliadas toman posiciones en el norte de Diyala, mientras preparan el asalto definitivo a Tikrit
Soldados iraquíes y milicias aliadas toman posiciones en el norte de Diyala, mientras preparan el asalto definitivo a Tikrit (AFP)

Kirkuk

Unos 30 mil soldados iraquíes y milicianos apoyados por aire atacaban hoy posiciones yihadistas en Tikrit y alrededores, al norte de Bagdad, en la mayor ofensiva lanzada hasta ahora para recuperar uno de los principales bastiones del grupo Estado Islámico.

La batalla "es la mayor" operación desde que los yihadistas lanzaran en junio de 2014 una ofensiva que los llevó a controlar vastos territorios en el país, dijo a la AFP por teléfono un oficial del ejército iraquí.

"Cazabombarderos, helicópteros y artillería se dirigen a Tikrit para asegurar la progresión (de las fuerzas progubernamentales) y cortar las vías de abastecimiento", precisó.

Según anunció hoy Estados Unidos, Irak no solicitó ataques aéreos al país y sus aliados para apoyar su ofensiva. "No estamos realizando ataques aéreos en apoyo a la operación cerca de Tikrit", dijo a la prensa el portavoz del departamento de Defensa estadunidense, Coronel Steven Warren.

Warren declinó decir si aviones de reconocimiento estadunidenses están brindando inteligencia en la operación, pero un oficial del Pentágono que solicitó mantener el anonimato, dijo a la AFP que hay naves del país realizando tareas de información y reconocimiento.

Esta operación es una de las más ambiciosas emprendidas por Bagdad para hacer recular a los yihadistas y empezó a primera hora del lunes, tras haber sido anunciada la víspera por el primer ministro Haider al Abadi.

Trampolín para llegar a Mosul

El grupo EI se había apoderado de esta ciudad en junio aprovechando un ataque fulgurante en el norte y el oeste de Irak, donde el grupo extremista sunita impone su ley, al igual que en los territorios que controla en la vecina Siria.

"El objetivo es por supuesto terminar de liberar la provincia para permitir el retorno de los desplazados", dijo a la AFP el comandante militar de la región. "Pero también es un trampolín para la liberación de Mosul", segunda ciudad del país y "capital" iraquí del EI, a 350 km al norte de Bagdad, explicó el funcionario.

Según el oficial iraquí, las fuerzas implicadas en la batalla de Tikrit están integradas por el ejército, la policía, unidades antiterroristas, grupos de voluntarios progubernamentales, conocidos bajo el nombre de Unidades de movilización popular, y tribus locales sunitas hostiles al grupo EI.

En la región se encuentra también el general iraní Ghassem Suleimani, comandante de la Fuerza Qods, una unidad de élite del ejército iraní, que colabora en la coordinación de las operaciones, indicaron medios de comunicación iraníes e iraquíes.

"Vengar a Speicher"

Desde Samarra, la otra gran ciudad de la provincia de Saladino, el primer ministro iraquí instó el domingo a las fuerzas progubernamentales a proteger a la población civil durante la ofensiva.

"La prioridad que hemos fijado al ejército y a las fuerzas que lo ayudarán es la de preservar la seguridad de los ciudadanos", indicó Abadi, quien querría salvaguardar la seguridad de los habitantes de Tikrit, principalmente sunitas, que temerían las represalias de parte de las fuerzas de seguridad si los yihadistas son finalmente expulsados de la región.

Hadi al Ameri, comandante de las Unidades de movilización popular y figura central de la lucha en Irak contra el EI, había solicitado a la población de Tikrit que abandonara la ciudad "en 48 horas", "para vengar a Speicher".

Speicher es una base militar cercana a Tikrit donde varios centenares de nuevos reclutas, esencialmente chiitas, fueron capturados antes de ser ejecutados en los últimos días de la ofensiva del EI en Irak.

Las milicias chiitas en particular siempre han prometido vengar las ejecuciones de Speicher, provocando el miedo a una posible masacre contra la población sunita si Tikrit llegara a ser recuperada.

Por otro lado, ciertas tribus sunitas de la región fueron acusadas de estar implicadas en la masacre de Speicher. El domingo, Abadi se dirigió a los habitantes de Tikrit para pedirles que se volvieran contra los yihadistas.

"Hago un llamado a todos los que se equivocaron y cometieron errores para que depongan las armas hoy. Esta podría ser su última oportunidad", dijo, sugiriendo la posibilidad de una amnistía para algunos de los habitantes que se habrían decantado por el bando del EI.