Obliga UE a comerciantes dar información detallada de alimentos

La nueva ley comunitaria entra en vigor con el objetivo de ayudar a los consumidores a elegir de manera consciente los productos que adquieren.

Bruselas

Los supermercados, restaurantes, cafeterías y otros establecimientos que venden alimentos en la Unión Europea (UE) deberán a partir de hoy informar en detalle los ingredientes que contienen sus productos y de donde proceden.

La nueva ley comunitaria entra en vigor con el objetivo de ayudar a los consumidores a elegir de manera consciente los productos que adquieren, en palabras del comisario europeo de Sanidad y Seguridad Alimentar, Vytenis Andriukaitis.

Los comerciantes han sido notificados de las exigencias hace tres años, con lo que la Comisión Europea (CE) estima que han tenido suficiente tiempo para adaptarse.

Una de las principales novedades es que los establecimientos que venden comida preparada no empaquetada -restaurantes, cafeterías, cantinas- pasan a estar obligados a informar a sus clientes de la presencia de sustancias alergénicas en cada plato, como la soja, el gluten o la lactosa.

Quien pide una ensalada, por ejemplo, podrá cuestionar no sólo los vegetales que la componen, sino también los ingredientes de la mostaza de su vinagreta o el tipo de aceite empleado.

Aunque pueda parecer banal, se trata de informaciones esenciales para personas alérgicas, como Fanny Verstager, una sicóloga belga de 29 años que durante toda su vida se ha sentido obligada a evitar los restaurantes por temor a una reacción alérgica inesperada.

“Soy alérgica a cacahuetes. Si me sirven una ensalada con aceite de cacahuete puedo terminar en el hospital. Ya me ocurrió una vez con una mayonesa. Hasta ahora ningún restaurante da ese tipo de información, lo que es lamentable para personas como yo”, explicó a Notimex.

En el caso de los supermercados, cuando algunos ingredientes que normalmente se espera que estén en el alimento hayan sido sustituidos por otros, los ingredientes de sustitución deberán estar destacados en el envase, y no solo en la lista de ingredientes.

En cuanto a la carne y los productos de la pesca, se informará de manera visible sobre la presencia de agua añadida o de cualquier tipo de proteínas que no sea de origen animal.

Además, cuando den la impresión de ser una sola pieza de carne o pescado a pesar de estar formados por la unión de distintas piezas, como en muchos nuggets, estos productos se etiquetarán como carne reconstituida o pescado reconstituido.

El objetivo es evitar que los consumidores se dejen engañar por determinada presentación o apariencia, explicó Andriukaitis.

Los comerciantes también deberán informar claramente el origen de la carne fresca de porcino, ovino, caprino y ave, un modo de evitar nuevos escándalos como el causado en 2013 por la presencia de carne de caballo en productos anunciados como vacuno en varios países europeos.

El nuevo reglamento establece un tamaño mínimo para el tipo de letra de las informaciones obligatorias y determina que sean destacadas sobre los productos.

Asimismo, las características nutricionales de los alimentos transformados -valor energético, grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal- deberán presentarse de manera armonizada, a fin de facilitar la comparación entre diferentes productos.

No obstante, ese tipo de información solo será obligatorio a partir de diciembre de 2016.

Las nuevas reglas se aplican igualmente a los alimentos exportados por la UE y a los productos vendido por Internet.