Objetos recuperados no pertenecen al avión desaparecido, según autoridades

El ex jefe de la Defensa australiana Angus Houston, mariscal en jefe del aire retirado, coordinará la búsqueda de restos del avión del vuelo MH370 de Malaysia Airlines.
Trabajadores montan un vehículo submarino automático Blue Fin 21, un sonar que hace mapas y que será unido al barco "Ocean Shield"
Trabajadores montan un vehículo submarino automático Blue Fin 21, un sonar que hace mapas y que será unido al barco "Ocean Shield" (AFP)

EFE, AFP

Las autoridades australianas confirmaron hoy que los objetos recuperados en las aguas frente a las costas de Australia Occidental no pertenecen al avión malasio desaparecido el 8 de marzo con 239 personas a bordo. La Autoridad Australiana de Seguridad Marítima (AMSA, por sus siglas en inglés), que coordina la búsqueda multinacional del avión a unos 1,850 kilómetros al oeste de la ciudad de Perth, explicó que es más probable que estos objetos recuperados el sábado por un barco chino sean basura o artículos de pesca, según la agencia local AAP.

La búsqueda del avión de Malaysia Airlines en un área de 319 mil kilómetros cuadrados continuará hoy mientras las condiciones meteorológicas lo permitan ya que se pronostican lluvias ligeras y baja nubosidad, indicó la AMSA en un comunicado. En la jornada participarán nueve aviones militares de Australia, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Malasia, Canadá y Japón, además de uno civil.

En la zona de búsqueda ya están el buque australiano Success y otras tres naves de China y se espera que otros seis barcos lleguen hoy a la zona para buscar y recuperar los objetos avistados por los aviones desde hace dos días, según AMSA. Asimismo, el buque australiano Toowomba, que partió ayer de Perth, arribará en unos tres días a la zona designada, mientras que el Ocean Shield, que lleva un detector de cajas negras y un vehículo submarino no tripulado, llegará en tres días desde la capital de Australia Occidental.

El ex jefe de las Fuerzas Armadas de Australia Angus Houston dirigirá en Perth el Centro de Coordinación de Agencias Conjuntas, creado recientemente para rescatar al avión, aunque Malasia seguirá teniendo la responsabilidad de la búsqueda de acuerdo a las leyes internacionales. "En la medida que nuestras responsabilidades aumenten con el tiempo, no hay otra persona mejor que Angus para coordinar y relacionarse con la gran cantidad de países que participan en esta búsqueda", dijo el primer ministro australiano, Tony Abbott, a periodistas en Sídney.

Houston, mariscal en jefe del aire retirado, dirigirá un nuevo centro de coordinación interinstitucional con base en Perth (oeste de Australia), que coordinará la búsqueda de los restos del Boeing 777, informó la radio Australian Broadcasting Corporation.

El Sydney Daily Telegraph, por su parte, señaló que el papel de Houston no sólo será dirigir la búsqueda sino también coordinar los contactos diplomáticos, a menudo delicados, con los países asociados en la búsqueda, la propia Malasia, China, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Nueva Zelanda. Esta agencia conjunta proporcionará un contacto único para que los familiares de las 239 personas que se encontraban a bordo del avión desaparecido el 8 de marzo puedan obtener información, añadió el diario.

Se destacó que entre los servicios disponibles para las familias, en su mayoría de ciudadanos chinos, se incluirán además de la información al día, la asistencia en viaje con servicio de visado, servicios de intérpretes y diversos asesoramientos, como respecto a los alojamientos, entre otros. La información no aclara cuándo, Houston, que fue jefe de las Fuerzas de Defensa de Australia entre 2005-2011, asumirá sus funciones.

Muchas de las familias de los desaparecidos, en particular las chinas, han sido muy críticas respecto al trato brindado por Malasia, acusando a Kuala Lumpur de no proporcionar información suficiente, y tener que mantener una angustiante espera para conocer la suerte de sus seres queridos. Por su parte, el primer ministro australiano, Tony Abbott, dijo el sábado que, de acuerdo a los protocolos internacionales, Malasia tiene a cargo las operaciones de búsqueda, pero que Australia está dispuesta a ayudar en todo lo posible.

Las oficinas de Abbott no pudieron ser contactadas de inmediato para solicitarles comentarios sobre el nombramiento de Houston para la coordinación de las tareas. Por su parte, la Autoridad Australiana de Seguridad Marítima (AMSA), que ha coordinado hasta ahora los esfuerzos de búsqueda desde Perth, declinó hacer comentarios.

El vuelo MH370, que partió el 8 de marzo desde Kuaka Lumpur hacia Pekín perdió contacto con los radares civiles cuando llevaba una hora en el aire. Después habría cambiado su rumbo por causas desconocidas y tras volar a gran velocidad agotó su combustible para precipitarse en aguas del sur del Océano Índico, al oeste de las costas australianas.

Tras realizarse búsquedas en sectores en los que satélites de diversos países detectaron objetos flotantes que podrían ser restos de la aeronave, tras cruzar datos de diversos radares se corrigió la eventual posición del avión y por lo tanto varió el área de búsqueda del mismo, trasladándose a casi más de mil kilómetros (dos mil de Perth) al noreste de la primera, un "no man's sea" (mar de nadie), poco frecuentado por los barcos.

Durante este fin de semana, las tareas de búsqueda de los varios aviones y barcos desplegados por los países involucrados en las mismas se extendieron a una zona de unos 319 mil km2 de superficie, merced a los nuevos cálculos matemáticos. El vuelo MH370 de Malaysia Airlines despegó de Kuala Lumpur con 239 personas a bordo rumbo a Pekín en la madrugada del 8 de marzo y desapareció de los radares civiles de Malasia unos 40 minutos después de despegar.

Su desaparición de la que hoy se cumplen 22 días, desencadenó una operación internacional sin precedentes en la que 26 países han ido modificando las zonas de búsqueda desde el golfo de Tailandia en el Mar del Sur de la China, al Estrecho de Malaca y las Islas de Andamán hasta situarla en el Índico. El avión transportaba 227 pasajeros, incluidos siete menores, y una tripulación de doce malasios.