Obituario: Tareq Aziz, voz del régimen de Sadam Husein

El ex ministro de Relaciones Exteriores de Irak, el único cristiano en el círculo próximo del dictador iraquí, con un dominio del inglés que le permitió falleció a los 79 años en Nasiriyah.
El ex canciller iraquí, Tarek Aziz, fue la cara amable del régimen de Sadam Husein
El ex canciller iraquí, Tarek Aziz, fue la cara amable del régimen de Sadam Husein (EFE)

Nasiriya

El ex ministro de Relaciones Exteriores iraquí Tareq Aziz, que utilizó su dominio del inglés para dar voz y brillo al brutal régimen de Sadam Husein durante dos décadas, murió hoy en su país a los 79 años. Aziz representó la cara más amable y diplomática del régimen iraquí de Sadam, del que fue el artífice de su política exterior.

"Tareq Aziz murió en el hospital escuela Husein en la ciudad de Nasiriyah", donde fue llevado cuando su salud empeoró, declaró a la AFP Adel Abdulhusein al Dajili, vicegobernador de la provincia de Dhi Qar (sur de Irak) donde el ex ministro estaba encarcelado. "Fue hospitalizado (...) a las 15:00 horas", indicó a la AFP el doctor Saadi al Majed, jefe del departamento de sanidad de la misma provincia, precisando que había muerto de una "crisis cardiaca".

Sentenciado culpable por "asesinato deliberado y crímenes contra la Humanidad" por la represión ejercida contra los partidos religiosos en los años 80, fue condenado a muerte en octubre de 2010, aunque también tenía varias condenas por otros crímenes. Su familia solicitó repetidamente su liberación por razones humanitarias y en 2011, el abogado del ex canciller iraquí dijo que sufría una depresión y quería que el entonces primer ministro Nuri Al Maliki acelerara su ejecución, que no llegó nunca a concretarse.

Lealtad inquebrantable al líder

En tanto que principal portavoz de Sadam, Aziz -el único cristiano en el círculo próximo del dictador iraquí- era una figura conocida en la esfera internacional. Su ascenso en política es generalmente atribuido a una lealtad inquebrantable al líder iraquí.

Encarcelado desde su rendición a las tropas de EU en 2003, días después de la caída de Sadam, Aziz fue un gran negociador y una de las piezas clave del Gobierno de Sadam Husein durante más de veinte años.

Viceprimer ministro entre 1979 y 2003 y nombrado jefe de la diplomacia iraquí en 1983, fue además secretario político del gobernante Partido Baaz y miembro del Consejo del Comando de la Revolución, integrado por diez personas de confianza de Sadam.

Hasta la caída del régimen en 2003 y desde 1979, Aziz fue el "número dos" de la administración civil, ya que Sadam Husein era presidente y también primer ministro. Con frecuencia actuaba como jefe de Gobierno de facto en el extranjero, representando a su país en las cumbres, ya que Sadam no solía viajar al extranjero.

Diplomado en inglés por la Universidad de Bagdad, se interesó por la política desde su juventud, cuando se afilió al Partido Baaz (de ideología socialista-nacionalista panárabe), en el que compaginó la formación doctrinal con el entrenamiento militar. Fue en el partido donde, a finales de los años cincuenta, conoció a Sadam, a quien permanecería vinculado ya de por vida.

Fue en el partido donde, a finales de los años cincuenta, conoció a Sadam, a quien permanecería vinculado ya de por vida. Tras trabajar como periodista en los órganos oficiales del Baaz y llegar a editor de su principal órgano de prensa, "Al Zawra" (La Revolución), Aziz fue nombrado ministro de Información en 1974.

Cinco años después y una vez que Sadam concentró todo el poder en sus manos, ocupó el cargo de viceprimer ministro y posteriormente también el de titular de Asuntos Exteriores. Como jefe de la diplomacia, se encargó de negociar el alto el fuego en la guerra contra Irán, bajo los auspicios de la ONU.

La salud de Aziz era débil desde hacía tiempo y había sufrido problemas respiratorios, cardiacos, de presión arterial y diabetes. Su hijo Ziad lamentó en declaraciones a la AFP desde la capital de Jordania que su padre no hubiera recibido "los cuidados necesarios durante su detención, lo que condujo al deterioro de su estado de salud y a su muerte".

Nombrado ministro de Exteriores en 1983 y viceprimer ministro en 1991, se decía que el poder ejercido por Aziz en la toma de decisiones fue límitado. Pese a ello, se convirtió en una de las figuras más conocidas del régimen en la escena internacional como voz de Sadam y llegó incluso a eclipsar a sus homólogos estadunidenses y británicos.

Nacido en la ciudad de Sinjar (norte) el 28 de abril de 1936, Aziz procedía de una familia perteneciente a la Iglesia católica caldeana; cambió su nombre real (Michael Yuhanna) a Tareq Aziz para evitar problemas debido a sus orígenes cristianos.

Casado y padre de tres hijos, Aziz salvó la vida el 1 de abril de 1980, cuando resultó levemente herido en un atentado contra la comitiva presidencial durante un acto oficial en la Universidad de Bagdad, en el que hubo varios muertos.

Gafas gruesas y puro

Aziz conocía a Sadam desde los años 1950 pero se mantuvo fuera del cerrado círculo musulmán sunita del presidente, cuyos miembros procedían todos de la ciudad de Tikrit, incluso cuando escaló puestos hasta convertirse en el más alto miembro cristiano del gobierno baasista.

Durante un tiempo, fue una figura omnipresente y reconocible para la prensa internacional, con las gafas de cristales gruesos que se convirtieron en su imagen de marca, su pulcro traje y un largo puro entre los labios.

Aziz se entregó a las fuerzas estadunidenses un mes después de la invasión de Irak en marzo de 2003 liderada por Washington, que terminó con la caída de Sadam Husein y la llegada al poder de la mayoría chiita.

Voces críticas de la ocupación alegan que Aziz fue retenido como prisionero político en venganza por su verbo elocuente y sus eruditos ataques contra la diplomacia norteamericana y británica.

Aziz fue el encargado de explicar la invasión de Kuwait en agosto de 1990 - cuando el uso de civiles occidentales como "escudos humanos" por parte de Sadam levantó la indignación internacional- o de poner voz a los desencuentros de Bagdad con los inspectores de armas internacionales en los años noventa. Y lo hacía de forma que sus palabras siempre lograban convertirse en titulares mundiales.

Defensor acérrimo de Sadam

Después de que las fuerzas estadunidenses y británicas bombardearan Bagdad en 1998, Aziz cargó contra la comunidad internacional, el mundo árabe y los "criminales", en referencia al entonces primer ministro británico Tony Blair y el presidente norteamericano Bill Clinton.

A principios de 2003 realizó una gira europea de alto perfil para evitar, sin éxito, la invasión estadunidense. Su fluidez en inglés, idioma aprendido en la universidad, no solo logró la atención de los medios anglófonos, sino que le proporcionó una plataforma para lanzar críticas y reproches lo suficientemente agudos como para avergonzar a otros diplomáticos.

Incluso tras la ejecución de Sadam, Aziz subió al estrado durante un juicio a tres dirigentes del régimen iraquí para insistir en que su admirado mentor no era culpable de crímenes contra la humanidad y que solo había castigado a potenciales asesinos.