Obituario: Chea Sim, presidente del Partido del Pueblo de Camboya

Uno de los políticos más influyentes de Camboya en los últimos 30 años, militó en los jemeres rojos, a los que abandonó para apoyar la invasión vietnamita en 1978, como Hun Sen, primer ministro, ...
Chea Sim ha sido un político fundamental para entender la historia de Camboya en los últimos treinta años
Chea Sim ha sido un político fundamental para entender la historia de Camboya en los últimos treinta años (Reuters)

Phnom Penh

El presidente del gobernante Partido del Pueblo de Camboya (CPP), Chea Sim, falleció el pasado lunes, 8 de junio, a los 82 años tras más de tres décadas en posiciones influyentes, según confirmó, sin especificar la causa, su jefe de seguridad personal.

El nombre de este político ha ido parejo a la Historia reciente de Camboya, en lo bueno y en lo malo. De ahí que su muerte esté suscitando tantos homenajes como críticas hacia su persona y hacia todo lo que representó desde que inició su participación política con apenas 20 años.

Su muerte revuelve las conciencias del país del sureste asiático y constata cómo el proceso de memoria histórica de la nación donde se consumó el genocidio jemer sigue adoleciendo de amnesia.

"Chea Sim figura entre los muchos antiguos responsables de los Jemeres Rojos que nunca fueron investigados por serios crímenes internacionales, incluidos posibles cargos por genocidio y otros crímenes contra la Humanidad, cometidos durante el régimen de los Jemeres Rojos entre 1975 y 1990", lamentaba Brad Adams, responsable para Asia de Human Rights Watch y buen conocedor de la política camboyana.

"Su muerte es un recordatorio de que prácticamente todos los responsables de los Jemeres Rojos han salido impunes de millones de asesinatos y del increíble sufrimiento de los camboyanos durante el régimen jemer. Es una burla a la Justicia que Chea Sim ocupara puestos en el liderazgo post jemer de Camboya durante décadas sin verse sometido a investigación, y mucho menos a una detención o un enjuiciamiento".

Y sin embargo, así ha sido. Nacido en 1932 en la provincia de Svay Rieng en el seno de una familia campesina, Chea Sim estudió en una pagoda budista antes de sumarse, con 20 años, al movimiento Issarak, la facción anti-colonialista francesa del dirigente comunista Son Ngoc.

Siete años después, en 1959, se enroló en las filas del Partido Revolucionario de los Jemeres Rojos, donde rápidamente ascendió hasta ser nombrado secretario del partido en un distrito del Este del país. Siguió ejerciendo como líder de medio rango en los Jemeres Rojos tras el golpe de Estado que les llevó al poder, en 1975, y se mantuvo en su puesto cuando los más horrendos crímenes diezmaban a una población civil condenada al hambre y el trabajo forzado.

Sólo abandonó las filas del movimiento de Pol Pot cuando las purgas internas amenazaron su posición. Fue entonces cuando, en 1978, huyó a Vietnam como otros altos cargos desertados de los Jemeres con ambiciones políticas como el actual primer ministro Hun Sen, el presidente de la Asamblea Nacional, Heng Samrin, o Pen Sovann, diputado en la oposición: con todos ellos regresaría aquel mismo año, esta vez bajo la bandera del Frente Unido para la Salvación Nacional de Kampuchea, instigado desde Vietnam, para arrebatarle el poder a su antiguo líder.

Una investigación llevada a cabo por HRW en 2005 demostró la implicación de Chea Sim en numerosos crímenes cuando era secretario del Comité de los Jemeres Rojos en el distrito de Ponhea Krek, entre ellos arrestos arbitrarios, torturas y ejecuciones de antiguos oficiales, miembros de la clase media-alta camboyana, correligionarios jemeres rojos acusados de disidencia o miembros de minorías étnicas.

"Como otros secretarios de distrito de los Jemeres Rojos, Chea Sim supervisó la oficina de Seguridad y tenía la autoridad sobre las fuerzas que directamente torturaron y ejecutaron a aquellos arrestados y encarcelados sin juicio previo. Como secretario del partido en el distritro y miembro del comité al más alto nivel, Chea Sim estuvo implicado en la supuesta esclavización de la población de su área", prosigue el informe de Human Rights Watch.

Sin embargo, Chea Sim no pagó en el tribunal creado en 2006 para llevar a la Justicia a los responsables del genocidio jemer, como tampoco pagó por los excesos cometidos más allá de 1979, cuando el régimen de Pol Pot fue depuesto y Sim y sus aliados llegaron al poder, aupados por Vietnam.

 

 

La descripción que hacía de él Evan Gottesman en su libro Camboya después de los Jemeres Rojos resulta ilustrativa. "Chea Sim, de 46 años, fornido, de pelo denso y muy corto, parece ser uno de los pocos camboyanos que no padece malnutrición", relataba en su obra, basada en su acceso a los Consejos de Ministros de los años 80. Él fue la cara menos visible de un régimen que, de una u otra forma, se mantiene en el poder desde 1979.

Sobrevivió a purgas, venganzas políticas y cambios de todo tipo hasta el punto de ser considerado, en los años 80, el hombre fuerte de Camboya. En la República Popular de Kampuchea, renombrada tras la victoria del Frente Unido con la ayuda vietnamita, Sim fue nombrado ministro de Interior y miembro del Comité de Seguridad Interna.

"De los antiguos dirigentes de los Jemeres Rojos, el ministro del Interior Chea Sim era quien tenía más poder", proseguía Gottesman. "Fue un político camboyano de la antigua escuela que entendió cómo alimentar el sistema de clientelismo y cómo inspirar la lealtad de sus seguidores".

Cuentan las biografías de la época cómo Chea Sim promocionó a familiares y amigos en puestos burocráticos en la capital, al tiempo que construía una red de clientelismo personal en las provincias y en el aparato de Seguridad que formaría la columna vertebral de su futuro capital político.

"Valorado por los vietnamitas por su capacidad de atraer a los desertores de los Jemeres Rojos, Chea Sim reclutó un gran número de cuadros en la Zona Oriental y rápidamente construyó una base de poder personal", escribió Gottesman en su libro.

Su enorme influencia terminó siendo un motivo de preocupación incluso para Vietnam, el país que le había protegido y promocionado, hasta el punto de que fue "ascendido" a presidente de la Asamblea Nacional -un puesto meramente ceremonial- para alejarle de las fuerzaa de Seguridad en una maniobra de escaso éxito, ya que siempre ejerció un fuerte control sobre sus sucesores, entre ellos el actual ministro del Interior, su cuñado Sar Kheng.

En un perfil publicado por Los Angeles Times en 1990, titulado 'El héroe populista de Camboya', Chea Sim era descrito como "el verdadero centro del poder de Camboya pese a su relativo perfil bajo fuera del país". El New York Times llegó a una conclusión similar.

"Preguntado sobre la verdadera posición de Hun Sen, el joven y visible primer ministro de Camboya al tiempo que ministro de Exteriores, un oficial camboyano sonríe ampliamente. 'No olvide que Hun Sen es sólo el número tres del partido. Chea Sim es el número dos', publicaba el diario en agosto de 1990.

Chea Sim fue presidente del Partido Popular de Camboya desde su formación, en 1991, hasta su muerte. También fue presidente del Senado desde el año 1999 hasta que se notificó su fallecimiento. Su capacidad para permanecer en el poder pese a las tensiones registradas con el actual primer ministro y correligionario Hun Sen fueron remarcables.

Todo parece indicar que ambos sacrificaban sus diferencias en pos del bien común para su partido y el régimen. El periodista Sebastian Strangio, autor de La Camboya de Hun Sen, considera que "sin ese frente unido contra los enemigos externos del Partido, el Partido Popular Camboyano no podría haberse mantenido tantos años en el poder".

Desde que padeciese un ataque cardíaco en octubre de 2000, Chea Sim mantuvo un perfil bajo. Abandonó los actos oficiales y limitó sus apariciones en público, si bien su firma seguía figurando en los documentos emitidos por el Senado. Su influencia en el régimen quedó definitivamente mermada por aquel ataque pero el agravamiento de su salud que le llevó a morir comenzó el pasado abril.

Su cadáver será cremado en público en una ceremonia cerca del Palacio Real y recibirá honores de Jefe de Estado. Las autoridades han decretado el próximo día 19 de junio jornada de duelo nacional, en una cita que suscitará sentimientos encontrados.

"Chea Sim era más conocido por los camboyanos por dirigir a la policía estatal de los años 80 que encarcelaba y torturaba gente por acometer actividades políticas pacíficas", escribe Brad Adams. "Su herencia continúa hasta el día de hoy, con fuerzas de Seguridad que nunca se reformaron trabajando para el interés del partido gobernante en lugar de por el bien común".

Chea Sim, presidente del Senado durante los últimos 16 años y anteriormente de la Asamblea Nacional, fue uno de los principales aliados dentro del CPP del primer ministro de Camboya, Hun Sen, en el cargo desde 1985.

La alianza se rompió en 2004, cuando el primero abandonó el país tras negarse a firmar una reforma constitucional que allanaba una coalición entre el CPP y el partido monárquico Funcinpec (Frente Unido Nacional por una Camboya Independiente, Neutral, Pacífica y Cooperativa).

Los cambios en la Carta Magna fueron introducidos durante su ausencia y, tras regresar, la influencia de Chea Sim mermó paulatinamente hasta convertirse en "simbólica" en los últimos años, debido también a su frágil estado de salud, según el diario camboyano Phnom Penh Post.

Hun Sen y Chea Sim militaron en la organización Jemer Rojo, bajo cuya utopía comunista rural murieron 1.7 millones de camboyanos en las purgas políticas y las deportaciones forzadas al campo en condiciones infrahumanas que se decretaron. Ambos desertaron en 1978 y apoyaron la invasión vietnamita que derrocó al líder del Jemer Rojo, Pol Pot, en 1979.

La ocupación vietnamita encumbró a ambos y colocó a Hun Sen en la jefatura del Gobierno en 1985, puesto que ha conservado desde entonces. Chea Sim actuó en varias ocasiones y por breves periodos como jefe de Estado interino en nombre del rey Norodom Sihanuk, hasta que este abdicó en su hijo Sihamoni, en 2004.