Obama visita Flint, localidad con el agua contaminada

El presidente de EU visitó la ciudad de Michigan, centro de una polémica por la contaminación acuífera, e incluso bebió un vaso con agua, pero filtrada, para asegurar que no es dañina para los ...
Obama bebe un vaso de agua durante su discurso hoy en la secundaria Northwestern en Flint, Michigan
Obama bebe un vaso de agua durante su discurso hoy en la secundaria Northwestern en Flint, Michigan (EFE)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó hoy la localidad de Flint (Michigan), donde sus vecinos sufren una crisis por contaminación acuífera que ha causado notable polémica en el país, y bebió frente a ellos esa agua, pero filtrada, con el fin de asegurar que no es dañina para los adultos.

Tras meses de protestas por los altos niveles de plomo encontrados en el sistema de agua potable del municipio, Obama acudió hoy a Flint para "resaltar" el problema, que puede extenderse a otras zonas del país.

"El agua filtrada es segura y funciona. Con el trabajo del estado y la ciudad, ahora los filtros están disponibles para todo el mundo, dijo el mandatario tras reunirse con funcionarios locales y estatales involucrados en atajar la situación.

Preguntado por un periodista sobre el origen del agua que tenía enfrente, Obama respondió que "en general" no suele hacer ese tipo de "tonterías", pero concedió dar un sorbo ante los asistentes.

Algunas de las líneas de servicio de agua en Flint, las que unen las viviendas con el resto del sistema, se instalaron entre 1901 y 1920, al igual que en otros muchos municipios a lo largo y ancho de EU, por lo que las cañerías hechas de plomo están contribuyendo a la contaminación del agua, con graves impactos para la salud.

La respuesta más efectiva para el problema, la sustitución de las tuberías, "podría tomar dos años o más" para hacer potable el agua de Flint, según dijo el mandatario. "Puede ser que tome un año. Puede ser que tome dos años. Puede ser que tome más", dijo Obama, quien agregó que, mientras tanto, para la mayoría de los adultos y niños mayores de seis años el agua no les supondrá problemas de salud.

Unas revisiones independientes realizadas en marzo mostraron que alrededor del 15 % de los hogares en Flint aún tiene agua corriente sin filtrar con concentraciones de plomo por encima del umbral establecido por la Agencia de Protección Ambiental para la seguridad ciudadana.

Si bien esto supone una disminución significativa desde el verano pasado, antes de que Flint empezase a tratar adecuadamente el agua, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) sostienen que ninguna cantidad de plomo es segura para el consumo.

Entre seis y doce mil niños han estado expuestos a agua potable con altos niveles de plomo en Flint, donde aumentó del 2.5 % en 2013 hasta un 5 % en 2015, abriendo la puerta a enfermedades derivadas del envenenamiento por ese metal, que en altas dosis puede causar la muerte.

Pese a los avances, Obama insistió en que los padres de la ciudad se aseguren de hacer revisiones completas a su hijos, ya que son los más pequeños los que pueden sufrir un impacto mayor por los efectos de los metales pesados.