Obama, a quienes le llaman "socialista": "Deberían conocer a uno de verdad"

El presidente de Estados Unidos defiende los logros económicos pese a la parálisis política en Washington.
Barack Obama, durante su intervención en el foro de The Wall Street Journal
Barack Obama, durante su intervención en el foro de The Wall Street Journal (AFP)

Washington

El presidente estadunidense, Barack Obama, bromeó hoy que aquellos que lo acusan de ser socialista "deberían conocer a uno de verdad", y reiteró su compromiso con la economía de mercado. "La gente me llama socialista, pero deberían conocer a uno de verdad. La última vez que miré la bolsa de valores lo estaba haciendo bastante bien", ironizó Obama sobre el buen comportamiento de Wall Street, que está actualmente en máximos históricos, ante una selecta audiencia de un centenar de altos ejecutivos congregados en un lujoso hotel de Georgetown, en Washington.

Asimismo, insistió en que la reforma sanitaria que ha impulsado está basada en el mercado privado y recordó que ha propuesto una bajada de impuestos a las empresas. "Es cierto que estoy preocupado con la creciente desigualdad en nuestro sistema, pero nadie cuestiona la eficacia de las economías de mercado en términos de generación de riqueza, innovación y mantenernos competitivos", dijo ante un foro empresarial organizado por el diario The Wall Street Journal.

Obama se refirió también a los problemas de la página informática que canaliza el acceso al nuevo mercado de seguros sanitarios y que tiene como objetivo reducir los costos y ampliar la cobertura médica de los ciudadanos. "Es cierto que mi página web no está funcionando del modo que estaba previsto", reconoció, pero insistió en que, una vez solventados los problemas, la competencia y el mayor número de asegurados permitirá que el acceso a los servicios médicos en EU sea más barato.

Obama es objeto a menudo de críticas por parte de los sectores más extremos de la derecha en Estados Unidos, especialmente el movimiento ultraconservador del Tea Party, que lo acusa de impulsar la expansión del Gobierno federal y arrinconar así la iniciativa privada. Obama reconoció las "legítimas" preocupaciones sobre los problemas de funcionamiento del sistema político estadunidense, principalmente por los encontronazos entre demócratas y republicanos en el Congreso, pero defendió los progresos en la recuperación económica.

Obama lamentó las "heridas autoinfligidas" recientes, como el cierre parcial de la Administración federal y la amenaza de la suspensión de pagos debido a la incapacidad de ambos partidos para alcanzar un acuerdo presupuestario de medio plazo, y señaló que son "preocupaciones legítimas". No obstante, subrayó, EU se recupera "más rápidamente que otras economías avanzadas" después de la crisis financiera de 2008 y dijo que los problemas en Washington son de índole política.

Entre las mejoras económicas citó la creciente independencia energética de Estados Unidos, la progresiva aceleración del crecimiento y la notable reducción de los déficit del país. "Francamente, debemos dejar de gobernar con políticas de crisis en esta ciudad, porque de no ser por la disfunción en (las instituciones de) Washington, creo que todos estamos de acuerdo en que habríamos avanzado mucho más", afirmó Obama.

Por ello, llamó a republicanos y demócratas, cada uno de los cuales controla una cámara del Congreso, a trabajar conjuntamente y señaló que las diferencias entre ambos son menores de lo que la retórica apunta. "Cuando vas a otros países, las divisiones políticas son mucho más contrastadas y amplias. Aquí en EU (...) estamos discutiendo justo al lado de la línea de llegada", aseguró.

Como ejemplo puso la reforma migratoria, después de que el Senado aprobara una propuesta bipartidista integral, y que se encuentra actualmente estancada en la Cámara de Representantes, donde la mayoría republicana no quiere una ley global, sino por partes. "Soy optimista sobre la reforma migratoria. La reforma es un impulso para nuestra economía", insistió el presidente, quien se ha marcado esta legislación como una de las prioridades de su segundo mandato.

"Si prefieren cortarla en cinco partes, con tal de que esas cinco partes sean aprobadas, no me importa", agregó. Obama recalcó, como uno de los elementos claves, que se incluya un camino para acceder a la ciudadanía para cerca de los once millones de indocumentados que se calcula viven en Estados Unidos. Asimismo, aprovechó la ocasión para criticar a quienes desde la derecha le acusan de ser "socialista" por querer expandir algunos de los programas sociales, como la asistencia sanitaria.

En el encuentro, de dos días de duración, también participaron el secretario del Tesoro, Jack Lew, y el representante de Comercio, Michael Froman, además del ex secretario del Tesoro Larry Summers y el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim.