Obama dice que su seguridad personal "no es algo en lo que piense"

Cincuenta años después del asesinato de Kennedy, homenajeado hoy por miles de personas, el actual presidente de EU afirma que no le preocupa demasiado su seguridad pues "tenemos un Servicio ...
Decenas de asistentes desafían a la lluvia durante la ceremonia en memoria de Kennedy en Dallas
Decenas de asistentes desafían a la lluvia durante la ceremonia en memoria de Kennedy en Dallas (EFE)

Washington, Dallas

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy que su seguridad personal no le preocupa demasiado, cincuenta años después de que dos disparos arrebataran la vida al mandatario John F. Kennedy, que entonces se creía protegido por el Servicio Secreto. "No es algo en lo que piense", dijo hoy Obama en una entrevista con la cadena ABC News.

"Sobre todo, porque tenemos un Servicio Secreto que hace un trabajo sobresaliente cada día", apuntó. "Y obviamente, la tragedia (de aquel día) reformó el Servicio Secreto en muchos sentidos, pero hacen un trabajo sobresaliente y afortunadamente no es algo por lo que pase mucho tiempo preocupándome", agregó. Estados Unidos conmemoró hoy el 50 aniversario del asesinato de Kennedy, fallecido tras recibir dos impactos de bala cuando su descapotable atravesaba la plaza Dealey de Dallas (Texas) el 22 de noviembre de 1963.

En la entrevista, que se emitirá en su totalidad el próximo viernes 29 y de la que la cadena adelantó hoy un extracto, Obama consideró que toda la familia Kennedy en general ha dejado un "legado increíble". "Pero JFK en particular, creo, capturó el idealismo, la capacidad de imaginar y reinventar Estados Unidos para ajustarse a sus ideales, en una forma que no hemos visto desde entonces ni habíamos visto antes", consideró Obama. "Él realmente llegaba a la gente de una forma que aún tiene significado para nosotros hoy", opinó.

Su presidencia marcó "un impulso hacia el futuro" para la generación siguiente a la Segunda Guerra Mundial, argumentó. "Creo que fue en parte por su juventud, en parte por su elegancia, en parte por su valentía y por su historia en la Segunda Guerra Mundial, en parte por su elocuencia y en parte por el momento (histórico)", afirmó Obama.

Mientras, miles de personas recordaron hoy en Dallas a Kennedy con un emotivo silencio en el mismo lugar y hora en el que fue asesinado medio siglo atrás, y lo presentaron como un mandatario clave para el progreso del país. Cuando hace justo 50 años el presidente Kennedy aterrizó en Dallas y recorrió la ciudad, el tiempo plomizo y encapotado de primera hora había desaparecido y las calles llenas de gente que lo recibía se llenaron de luz. "Es el tiempo Kennedy", dijo entonces un asesor.

Hoy, cincuenta noviembres después y recordando la ausencia de Kennedy, Dallas se mantuvo fría y lluviosa, y miles de personas le dedicaron un minuto de silencio en esa misma plaza Dealey donde el presidente recibió los disparos que le causarían la muerte. Los ciudadanos bajaron hoy sus cabezas en silencio, las campanas de la ciudad repicaron y el himno nacional sonó. El reloj marcaba esa hora cuando la limusina descapotable de Kennedy, de camino a un multitudinario almuerzo en Dallas, giró hacia la plaza Dealey.

El acto, austero y sin presencia de dirigentes federales, se centró en el legado de JFK, a quien presentaron como un presidente que trabajó por el progreso, que fortaleció la figura del país en el exterior y que no es comparable con ningún otro mandatario. "Tenía la ambición de hacer un mundo mejor, y así lo hicimos", dijo el historiador David McCullough, quien tuvo el mayor peso en el acto y leyó extractos de los discursos más memorables de Kennedy. McCullough presentó a Kennedy como un presidente excepcional: "Él sabía que las palabras importan. Sus palabras cambiaron vidas. Sus palabras cambiaron la historia".

"Y rara vez un comandante en jefe (de un país) se ha dirigido a la nación con tal dominio del lenguaje", apuntilló. Por su parte, el alcalde de Dallas, Mike Rawlings, que quiso acabar con la imagen radical y extremista que los años sesenta dieron a la ciudad, recordó: "Parece que todos crecimos ese día, la ciudad y los ciudadanos, y de repente tuvimos que avanzar y tratar de vivir de acuerdo con las visiones de nuestro querido presidente". Rawlings subrayó que "el pasado está en el pasado" y presentó la tragedia de 1963 como una pieza clave que ayudó a "mejorar la esencia de la ciudad".

"La gente de Dallas honoramos, pero no vivimos en el pasado", sentenció. "Nos situaremos en el futuro con el mismo vigor, optimismo y sentido de la belleza que el mismo presidente". Durante el acto, que duró tres cuartos de hora, la Naval Academy Men's Glee Club interpretó piezas patrióticas, pero el mal tiempo impidió que los aviones militares que debían hacer una exhibición aérea sobrevolaran una plaza llena de plásticos para refugiarse de la lluvia y gorros contra el frío.

Se presentó un nuevo monumento en honor al presidente, con una inscripción del discurso que nunca llegó a dar en el Dallas Trade Mart, hacia donde se dirigía en comitiva ese trágico 22 de noviembre de 1963. "Marcó el principio de la lucha para que haya igualdad con los hispanos y entre todas la razas", destacó a Efe uno de los asistentes, Eduardo González, cuyos abuelos emigraron de México a EE.UU. "Y con mucho orgullo, también quiero decir que Kennedy era católico, el primer presidente católico".

Orlando McDaniel, que tenía tres años en 1963, recordó: "Como minoría, esos años fueron claves y los afroamericanos conseguimos muchos pasos hacia delante, pero estoy impresionado de que en 2013 sigamos necesitando tanta seguridad en actos como este". Estados Unidos estaba pendiente hoy de esta "reconciliación" de Dallas con la figura de Kennedy, y las banderas de los edificios federales y estatales ondearon a media asta.

En el área de Boston, de donde era originario Kennedy, también se rindió homenaje al mandatario con varias concentraciones en iglesias, museos y otras instituciones. En Boston, en la librería presidencial, se desveló hoy una exposición de objetos vinculados a Kennedy que ven la luz por primera vez, como la bandera estadunidense que cubrió el ataúd del mandatario o un gorro que dejó sobre él un militar. En un acto privado en la Casa Blanca, el presidente de EU, Barack Obama, mantuvo una videoconferencia con voluntarios en Tanzania del Cuerpo de Paz estadunidense, cuya creación se atribuye a Kennedy.

Ya el pasado miércoles el presidente Obama, su esposa Michelle, y el ex presidente Bill Clinton y su esposa y ex secretaria de Estado, Hillary, homenajearon al asesinado mandatario con una visita a su tumba en el cementerio nacional de Arlington, a las afueras de la capital. Kennedy murió antes de acabar su primer mandato, a los 46 años, siendo el presidente estadunidense más joven en morir y el cuarto en ser asesinado en la historia del país. Es considerado por los estadunidenses, de acuerdo con varias encuestas, el mejor presidente de la historia del país.