Obama se reunirá el miércoles en Polonia con Poroshenko

El presidente estadunidense verá al mandatario electo ucraniano antes de que asuma la presidencia el 7 de junio en el marco de su gira europea, mientras un nuevo equipo de observadores ...

Washington

El presidente estadunidense Barack Obama se reunirá con el presidente electo de Ucrania Petro Poroshenko el miércoles próximo durante una visita oficial a Polonia, informó hoy la Casa Blanca. Este encuentro, poco antes de que Poroshenko asuma la presidencia el 7 de junio, se llevará a cabo en el marco de una gira europea de Obama, que lo llevará además a Bélgica y Francia, precisó el consejero adjunto de seguridad nacional del presidente, Ben Rhodes.

Este viaje tiene como objetivo asegurar a los países de Europa del Este el compromiso de Estados Unidos con la defensa de la seguridad de sus aliados tras la toma de control de Crimea por Rusia a expensas de Kiev. Obama había llamado a Poroshenko por teléfono el martes pasado para felicitarlo por su victoria en las presidenciales de Ucrania, ocasión durante la cual la Casa Blanca evocó un encuentro entre los dos hombres.

En el este de Ucrania, un nuevo equipo de observadores internacionales de la OSCE desapareció hoy en un territorio inmerso en combates cada vez más intensos entre rebeldes prorrusos y el ejército ucraniano, que sin embargo aseguró haber ganado terreno. Al borde de la suspensión por impagos del suministro de gas ruso, las autoridades prooccidentales de Kiev pagaron una parte de su deuda, que Moscú exigía antes de cualquier negociación sobre el precio de este hidrocarburo.

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) anunció hoy que había perdido el contacto con un segundo equipo de observadores detenidos el jueves por la noche por hombres armados en Severodonetsk (este). Desde el 26 de mayo, la OSCE no tiene contacto con otro equipo de cuatro extranjeros -un danés, un estonio, un turco y un suizo- que desaparecieron en la región de Donetsk, donde se producen violentos combates desde el lanzamiento por Kiev de una ofensiva militar contra los prorrusos a mediados de abril.

"Nuestras fuerzas armadas han limpiado completamente de separatistas el sur y una parte del este de la región de Donetsk y el norte de la región de Lugansk", dijo el ministro de Defensa, Mijailo Koval, quien defendió esta ofensiva militar un día después de perder 12 soldados y un helicóptero en enfrentamientos con los separatistas.

"Seguiremos con nuestra operación antiterrorista [...] mientras no se reanude la vida normal en la región y vuelva la calma para la gente", indicó el ministro. Por su parte, Moscú acusó hoy a Ucrania de violar el Convenio de Ginebra de 1949 sobre la protección de civiles con el uso de "aviación (...), blindados con el objetivo de matar a civiles" y precisó que el comité de investigación ruso, encargado de las principales investigaciones del país, abrió una pesquisa.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, instó de nuevo a su homólogo estadunidense, John Kerry, a que presione a Kiev para que ponga fin a su ofensiva. Más de 200 personas -soldados ucranianos, separatistas y civiles- han muerto en esta operación "antiterrorista" lanzada por el poder ucraniano el 13 de abril.

Kiev señaló que un lanzamisiles tierra-aire ruso abatió el jueves el helicóptero Mi-8, que transportaba soldados de reemplazo cerca del bastión prorruso de Slaviansk. Washington, por su parte, dijo estar "preocupado" por este ataque ya que prueba que los rebeldes prorrusos tienen "armas sofisticadas" y aseguró que habían llegado al este de Ucrania combatientes "entrenados en Rusia" procedentes de la república rusa de Chechenia.

El "primer ministro" separatista de Donetsk, Alexandre Borodai, reconoció esta semana la presencia de chechenos que habían venido a "proteger al pueblo ruso", aunque el presidente checheno, Ramzan Kadirov, negó haber enviado oficialmente militares, pero no excluyó que los chechenos hubieran podido ir por su propia voluntad.

El Departamento de Estado estadunidense en Washington informó hoy que Rusia retiró dos tercios de los alrededor de 40 mil soldados que tenía estacionados en la frontera con Ucrania. Estos son los primeros pasos, dijo la portavoz del Departamento de Estado Jen Psaki. "Pero queremos ver una retirada total" de las tropas, añadió.

Por su parte, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, saludó la retirada parcial de las tropas rusas, informó su oficina en Bruselas. "Pero aún hay una cantidad considerable de tropas rusas que podrían entrar en actividad en el caso de que haya una decisión política al respecto", advirtió en una conferencia de prensa en Vilna.

Asimsimo, tres legisladores del Congreso estadunidense llamaron hoy a Francia a romper el contrato de venta de dos navíos de guerra tipo Mistral a Rusia. El influyente demócrata Eliot Engel, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, escribió en nombre de los tres legisladores al secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, para advertir del peligro que representa actualmente la compra de dos navíos de guerra por parte de Moscú.

"Es crucial que los países de la OTAN dejen de poner en manos de Rusia armas poderosas que le permitirían aumentar su poder de intimidación, o incluso de invasión a sus vecinos", subrayan los legisladores estadunidenses refiriéndose a la situación en Ucrania. Los políticos reclaman un acuerdo de los países de la OTAN para comprar o alquilar los dos navíos franceses, algo que "enviaría un mensaje fuerte al presidente (ruso Vladimir Putin)".

El navío Mistral tiene capacidad para transportar hasta 16 helicópteros, cuatro naves de desembarco, 60 vehículos y 700 hombres. El gobierno de Francia se dice dispuesto a revaluar el contrato por un valor de 1,600 millones de dólares.

El multimillonario prooccidental, Petro Poroshenko, quien será investido presidente el próximo 7 de junio, aseguró después de su elección el domingo estar dispuesto a dialogar con el presidente ruso, Vladimir Putin, al tiempo que se mostró firme ante los separatistas. Los dos presidentes y su homólogo estadunidense, Barack Obama, coincidirán el 6 de junio en Francia en la conmemoración del Desembarco de Normandía.

El suministro de gas ruso a Ucrania es uno de los puntos de desencuentro entre ambos. En este sentido, Kiev dijo un primer paso para desactivar el conflicto al abonar 786 millones de dólares (576 millones de euros) de su deuda de 3,500 millones de dólares (2,500 millones de euros) contraída con la compañía estatal rusa Gazprom.

Tras la negociaciones celebradas hoy en Berlín entre la UE, Ucrania y Rusia, este pago abre la puerta a nuevas conversaciones. La próxima está prevista el próximo lunes en Bruselas, donde se podría abordar la rebaja del precio del gas ruso que pide Kiev. "Ucrania no aceptará nunca los precios de gas de alrededor de 500 dólares (por mil metros cúbicos)", dijo hoy el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk.

La falta de acuerdo podría implicar el corte del suministro de este hidrocarburo a Ucrania a partir del martes, que afectaría a su vez a los países europeos.