Obama reconoce como su peor error de 2013 los fallos de la web sanitaria

"La fastidiamos con la página web", dijo el presidente de EU en su última rueda de prensa del año, lamentó los daños causados por las filtraciones de Snowden, calificó de "frustrante" la no ...
Obama saluda al final de su última conferencia de prensa en la Casa Blanca
Obama saluda al final de su última conferencia de prensa en la Casa Blanca (EFE)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció hoy que el fiasco del lanzamiento de la web federal de contratación de los nuevos seguros médicos, el instrumento clave de su reforma sanitaria, ha sido el peor error de su Gobierno en 2013. "La fastidiamos con la página web", dijo Obama hoy en su última rueda de prensa de 2013, en la que fue preguntado por su balance del primer año de su segundo mandato.

A pesar de los "continuos esfuerzos" de su equipo para que el sistema de contratación de seguros a través de Internet fuera fácil y comprensible para los ciudadanos, "el hecho es que eso no ocurrió ni en el primer mes, ni en las primeras seis semanas, algo que no es en absoluto aceptable", admitió Obama. No obstante, el mandatario destacó que "la estructura básica" de la ley está funcionando a pesar de estos problemas, algo que demuestra, dijo, que "el producto es bueno".

Obama destacó, asimismo, que sólo en diciembre medio millón de estadunidenses ha contratado cobertura sanitaria, lo cual, pese a todas las dificultades, "es un gran avance". "Si miramos dos años atrás, hay muchísimas más personas que tienen cobertura sanitaria y eso es algo bueno. Una de las razones por las que quise abordar este asunto en primer lugar es que es un proceso complejo, cuando intentas hacer algo tan grande que afecta a tanta gente sabes que será duro", afirmó.

Obama se pronunció en este sentido el día siguiente de que su Gobierno anunciara una última modificación inesperada sobre la reforma sanitaria. Finalmente, no se multará a aquellos que no hayan contratado un nuevo seguro médico y que hayan recibido una notificación de que sus seguros actuales han quedado anulados por no reunir el mínimo de cobertura a que obliga la nueva ley.

Obama dijo también estar abierto a un debate sobre el papel de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), pero aseveró que las filtraciones de Edward Snowden causaron "daños innecesarios" a las capacidades estadunidenses de inteligencia. Obama rehusó hablar sobre la posibilidad de una amnistía o un perdón presidencial para el ex analista refugiado en Rusia, solicitado por espionaje por la justicia estadunidense. "El debate es importante y necesario, pero es también importante tener presente que esto ha hecho un daño innecesario a las capacidades de inteligencia y la diplomacia estadunidenses", dijo Obama.

Responsables de inteligencia han dicho que las revelaciones de Snowden, hechas a través de varios medios de comunicación, han dañado seriamente las operaciones encubiertas contra grupos terroristas, a la vez que han puesto al gobierno de Obama en una posición incómoda internacionalmente. El miércoles, un panel de expertos comisionados por la Casa Blanca recomendó reducir el poder de la NSA, al advertir que su espionaje masivo ha ido demasiado lejos. El reporte sugirió que la NSA detenga su recolección de registros telefónicos en EU y pidió un mayor escrutinio de la vigilancia de líderes mundiales y más garantías de privacidad a extranjeros.

Obama, admitió también que la no aprobación de la reforma migratoria este año ha sido "frustrante", y que esperaba un voto afirmativo en la Cámara de Representantes para comienzo del próximo año. "El hecho de que no fue abordado en el plazo que hubiese preferido, es obviamente frustrante, pero no es algo sobre lo que finalmente habré de lamentarme demasiado", afirmó el mandatario. De acuerdo con el presidente estadunidense, "hay señales en la Cámara de Representantes de que, aunque no completó su tarea este año, hay un compromiso de parte de la mayoría para tratar de votar esta legislación a inicios del próximo año".

Para Obama, "muchas de nuestras iniciativas legislativas en el Congreso no se han movido adelante tan rápidamente como me hubiera gustado". La aprobación de la reforma del sistema migratorio en la Cámara de Representantes era "posiblemente la mayor cosa que yo quería realizar este año", ya que un proyecto en este sentido había sido aprobado en el Senado. "Hemos hecho progresos. Fue aprobada en el Senado mediante un fuerte trabajo de los dos partidos", dijo Obama.

La aprobación de una amplia reforma del sistema migratorio era una de las principales promesas de campaña de Obama al momento de su reelección en noviembre de 2012, y con ella logró movilizar al electorado latino en EU. Sin embargo, después de aprobado con el voto de los dos partidos en el Senado, el proyecto se tornó rehén de disputas partidarias y fue literalmente ignorado por la mayoría opositora en la Cámara de Representantes. El proyecto aprobado en el Senado establece un largo cronograma para regular la situación de aproximadamente once millones de inmigrantes ilegales en el país, y prevé incluso la adopción de la nacionalidad en un plazo de trece años.

La oposición del partido Republicano, sin embargo, se opone al proyecto porque considera que otorga una amnistía a millones de personas que ingresaron o permanecieron al país en violación de las leyes vigentes. Obama advirtió también a los republicanos del Congreso que se negará a negociar sobre las condiciones de un nuevo incremento del tope de la deuda, necesario de aquí a inicios de marzo, según el departamento del Tesoro. Durante una conferencia de prensa, Obama dijo que espera que sus adversarios no sean "tan locos" como para recurrir a tal medio de presión con el objetivo de lograr concesiones, y prometió no ceder.

Líderes de la oposición republicana han dicho que no aceptarán un aumento del endeudamiento estadunidense sin obtener a cambio recortes en el gasto del gobierno, lo que ha disparado el temor de una nueva batalla fiscal, luego de que el Congreso lograra aprobar finalmente un presupuesto en días pasados. "No me puedo imaginar que, vista la posibilidad de cooperación en el Congreso, haya gente que esté pensando en volvernos a hundir en este tipo de políticas arriesgadas que tanto daño nos han hecho en los últimos años", dijo Obama, quien debió enfrentar un cierre parcial del gobierno por 16 días en octubre por una pulseada con los republicanos por el tope de la deuda.

"Para repetir: el techo de la deuda se eleva simplemente para pagar gastos en los que ya hemos incurrido. No es algo que pueda ser una herramienta de negociación", afirmó. "Es una responsabilidad del Congreso. Es parte de su trabajo (y) yo espero que hagan su trabajo", dijo el mandatario. El jefe de la comisión de presupuesto de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, uno de los autores del presupuesto aprobado por el Congreso esta semana, advirtió el fin de semana pasado que los republicanos quieren obtener algo a cambio de elevar el techo de la deuda.

En política internacional, Obama defendió que no son necesarias "nuevas sanciones" contra Irán, tras el reciente acuerdo internacional alcanzado con ese país para limitar su programa nuclear, y reiteró que su objetivo es evitar que el Gobierno iraní fabrique bombas atómicas. "No es necesario aprobar nuevas sanciones contra Irán", afirmó en referencia a la reciente iniciativa de un grupo de senadores estadunidenses que pretende, pese al acuerdo provisional, reforzar las sanciones contra Teherán para garantizar su cumplimiento.

Obama, sin embargo, reiteró que mantiene todas las opciones sobre la mesa. "Pero si lo puedo hacer diplomáticamente, así es como lo deberíamos hacer, y creo que esa sería la preferencia del pueblo estadunidense", subrayó. Por ello, el mandatario respaldó el acuerdo temporal logrado en Ginebra y remarcó que es "muy importante" comprobar si ese pacto "es posible". "No porque esté garantizado, sino porque la alternativa es posiblemente que tengamos que implicarnos en algún tipo de conflicto para resolver el problema, con todo tipo de consecuencias no deseadas", dijo el mandatario.

El acuerdo, sellado en noviembre en Ginebra entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EU, Rusia, China, Francia, Reino Unido) más Alemania, congela parcialmente el programa nuclear iraní a cambio de un levantamiento limitado de las sanciones internacionales.

Obama, que mantuvo un tono optimista y distendido en su última rueda de prensa antes de viajar a Hawai por Navidad, recordó que cada día es una nueva oportunidad para hacer mejor las cosas y bromeó: "Estoy seguro de que tendré mejores ideas después de unos días de sol y sueño". En esta línea, Obama también respondió con sarcasmo cuando uno de los periodistas le preguntó por su propósito de Año Nuevo: "Ser más amable con la prensa de la Casa Blanca", dijo.