Obama propone su último presupuesto apuntando a las elecciones

Aunque no tiene posibilidades de ser aprobado dada la mayoría republicana en el Congreso, la propuesta presupuestaria para 2017 es una "hoja de ruta hacia un futuro" de mayor nivel de vida y ...
Barack Obama, acompañado del vicepresidente, Joe Biden (i), hoy en la sala Roosevelt de la Casa Blanca, en Washington
Barack Obama, acompañado del vicepresidente, Joe Biden (i), hoy en la sala Roosevelt de la Casa Blanca, en Washington (EFE)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama presentó hoy su último presupuesto, el cual no tiene posibilidades de ser aprobado pero sí puede marcar la agenda en debate en la campaña para elegir a su sucesor en noviembre.

Obama desveló hoy la que será su última propuesta presupuestaria al frente del Gobierno, con la que trata de definir las prioridades del "futuro" del país, con la agenda del cambio climático, las inversiones domésticas y el combate al terrorismo global como prioridades.

"Es una hoja de ruta hacia un futuro que encarna los valores y aspiraciones de Estados Unidos: un futuro de oportunidad y seguridad para nuestras familias; un mayor nivel de vida; y un planeta sostenible y en paz para nuestros hijos", explicó el mandatario en el texto del documento.

Cuatro billones de dólares

Desde el punto de vista legislativo, el futuro es sombrío para el proyecto de Obama, que tiene un volumen de cuatro billones de dólares y abarca desde ciberseguridad hasta ambiente. La iniciativa incluye 320 mil millones en diez años para modernizar la infraestructura de Estados Unidos e incluye partidas para investigaciones en tecnologías para energías limpias y el cáncer.

La propuesta de Obama, que dejará la Casa Blanca a comienzos del próximo año, se basa en un optimista panorama económico de sólido crecimiento. Las previsiones macroeconómicas incluidas en el documento sitúan una tasa de crecimiento del 2.6 % en este año y en 2017, y pronostica que los déficit fiscales se mantendrán por debajo del 2.5 % del PIB en la próxima década.

El desempleo, que cerró enero en el 4.9 %, la tasa más baja en 8 años, se mantendría en niveles de pleno empleo en los próximos cinco años. El plan contempla el ya adelantado impuesto de diez dólares al barril de petróleo, que ingresaría 320 mil millones de dólares en diez años, para financiar diversos proyectos de energías limpias e inversión en infraestructuras en EU.

Así como una partida adicional de 19 mil millones de dólares para reforzar la ciberseguridad, un 35 % más que lo previsto en el ejercicio anterior. En materia de investigación y desarrollo, el presupuesto de Obama para el año fiscal 2017, que comienza el 1 de noviembre de este año, establece dedicar 150 mil millones de dólares a lo largo de la próxima década, un 6 % más que lo planteado en 2016, en sectores como el biomédico y exploración espacial.

Uno de los programas estrella es encabezado por el vicepresidente, Joseph Biden, quien pidió en octubre pasado la misma determinación para curar el cáncer que para conquistar el espacio y para lo que se ha destinado una partida de mil millones de dólares.

El presupuesto de defensa para el Pentágono se vería incrementado un 1 %, hasta los 582,700 millones de dólares, algo que los republicanos ya han considerado escaso para amenazas como el ascenso del Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, la continuada presencia de tropas en Afganistán y la necesaria modernización de las fuerzas armadas, implicadas en operaciones de guerra desde 2001.

Mientras que el Departamento de Estado recibiría 50,100 millones de dólares, entre los que se incluirían cuatro mil para "estabilizar" comunidades liberadas del control del EI en Irak y Siria, más de 950 millones para contrarrestar la "agresión" rusa en Ucrania; y una partida de 750 millones de dólares más de ayuda a Centroamérica, fundamentalmente para frenar la inmigración ilegal procedente de esa región.

Empero los republicanos que controlan el Congreso ya prometieron presentar su propio proyecto "en vez de gastar tiempo en una propuesta que", según el presidente del comité de presupuesto de la Cámara de Representantes, Tom Price, "renueva la apuesta por las mismas políticas fracasadas".

Por si fuera poco para la Casa Blanca, anuncios que hubieran desatado olas y grandes titulares en el primer año de la administración de Obama, probablemente quedarán ahora diluidas en la amplísima cobertura mediática de las primarias presidenciales de hoy en New Hampshire.

Aún así, el presupuesto le da a Obama una de sus últimas oportunidades de marcar la agenda de temas prioritarios para el país y para su partido Demócrata. Obama dijo que el presupuesto es una declaración de intenciones orientada hacia la innovación y también al fortalecimiento de la seguridad nacional.

"El presupuesto que estamos presentando hoy refleja mis prioridades y las prioridades que creo que nos ayudarán a avanzar en seguridad y prosperidad para Estados Unidos en los próximos años", dijo.

El proyecto es un catálogo de medidas para, por ejemplo, liberar a Estados Unidos de los combustibles fósiles, incluyendo una tasa de 10 dólares por cada barril de petróleo. También se propone lanzar un programa de cuatro mil millones de dólares para que las escuelas enseñen nuevas tecnologías y ayuden a modernizar a la fuerza laboral.

En materia de seguridad nacional se proponen 7,500 millones de dólares -un 50% más que el año pasado - para solventar la campaña contra el grupo Estado Islámico. Eso incluye 1,800 millones de dólares para 45 mil bombas inteligentes guiadas por GPS.

El presupuesto incluye partidas de más de 19 mil millones de dólares para ciberseguridad a fin de afrontar el problema "en forma más agresiva". "Las amenazas cibernéticas implican un peligro no sólo para nuestra seguridad nacional sino también para la seguridad financiera y la privacidad de millones de estadunidenses", afirmó.

Y en un tono que evoca los tiempos de la Guerra Fría, se explica que 4,300 millones de dólares serán destinados a "contrarrestar la agresión rusa y apoyar a los aliados europeos".

Impacto en la campaña

Aunque todo hace pensar que el proyecto de presupuesto está condenado al fracaso, de todas formas puede impactar en la campaña hacia las presidenciales de noviembre en momentos en que Hillary Clinton y Bernie Sanders disputan mano a mano la nominación demócrata.

Es improbable que Obama exprese apoyo por una u otro pero deberá tener cuidado de mostrarse siempre adecuadamente imparcial debido a que Sanders es muy popular entre los demócratas.

Cuando Obama dijo que no votaría ni haría campaña por quien no apoye el control del uso de armas, Sanders salió inmediatamente a defender sus antecedentes en ese tema. El presupuesto también le da al presidente la oportunidad de contrastar con los republicanos.

"Claramente, los republicanos no está interesados en un presupuesto que invierte en el futuro y aumenta los salarios de los trabajadores" estadunidenses, afirmó Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Diputados.

Los republicanos, a su vez, parecen felices de marcar sus posiciones. "Esto no es siquiera un presupuesto sino un manual progresista para agrandar el gobierno federal a expensas de los trabajadores", dijo el presidente de la Cámara, Paul Ryan.

"Una serie de planes de la extrema izquierda que aumentaría la deuda del país, sofocaría el crecimiento de los salarios y la creación de empleo, y subir impuestos a millones de trabajadores estadunidenses", indicó Ryan en un comunicado.

La pasada semana, en una clara declaración de intenciones, los líderes republicanos en el Congreso ya señalaron que no invitarían a ningún funcionario del gobierno a testificar sobre la propuesta por considerarlo "una pérdida de tiempo".