Obama "profundamente preocupado" por informes sobre militares rusos en Ucrania

Washington "se coloca junto a la comunidad internacional al afirmar que habrá costos de existir cualquier intervención militar en Ucrania", dijo el mandatario, mientras la embajadora de EU ante ...
Barack Obama, durante su intervención sobre la crisis en Ucrania en la que mostró su preocupación
Barack Obama, durante su intervención sobre la crisis en Ucrania en la que mostró su preocupación (AFP)

Washington

El presidente estadunidense, Barack Obama, dijo hoy estar profundamente preocupado por informes sobre actividades de militares rusos en Ucrania y advirtió que cualquier violación de la soberanía de ese país tendría "costos" para los infractores. "Estamos actualmente profundamente preocupados por informes sobre movimientos militares adoptados por la Federación Rusa dentro de Ucrania", dijo Obama a la prensa en la Casa Blanca. Un responsable de EU ha afirmado que Rusia envió "varios cientos de soldados" a Crimea.

Washington "se coloca junto a la comunidad internacional al afirmar que habrá costos de existir cualquier intervención militar en Ucrania", señaló el mandatario estadunidense. Obama reconoció los intereses y los lazos económicos y culturales de Rusia con Ucrania, donde fue desalojado del poder el gobierno afecto a Moscú, y que también existe una base militar rusa en la península de Crimea.

Pero advirtió que cualquier violación de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania sería "profundamente desestabilizadora". Obama no dijo si Washington poseía información de inteligencia sobre la veracidad de los reportes que citan a un funcionario ucraniano que afirmó que dos mil soldados rusos llegaron a Crimea.

Mientras, la embajadora estadunidense ante la ONU, Samantha Power, declaró hoy que Estados Unidos es favorable al envío de una "misión internacional de mediación" a Crimea y llama a Rusia a retirar sus fuerzas militares de la región. La misión tendrá el objetivo de "comenzar a reducir la tensión y facilitar un diálogo político pacífico y productivo entre todas las partes ucranianas", señaló al término de una reunión del Consejo de Seguridad. Deberá ser "independiente y creíble" y estar "al servicio de la integridad territorial de Ucrania", agregó.

El embajador ruso ante Naciones Unidas, Vitali Churkin, respondió de inmediato que Moscú tenía "como principio no aceptar las mediaciones impuestas". Interrogado acerca de la composición de esta eventual misión, Power evocó a la Organización por la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y al emisario del secretario general de la ONU Ban Ki-moon, Robert Serry, quien se encuentra actualmente en Kiev.

Estados Unidos, dijo Power, está "muy preocupado por informaciones sobre un despliegue militar ruso en Crimea", y pide a Moscú que "retire las fuerzas militares" de la península para que "los ucranianos puedan decidir por sí mismos su propio destino". Se negó sin embargo a decir si consideraba que ese despliegue constituía una agresión, como lo califican las nuevas autoridades de Kiev. Washington, declaró la diplomática, "condenarán todo intento de cuestionar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, que todos los países deben respetar".

De otra parte, el nuevo gobierno de Ucrania pidió hoy al presidente ruso Vladimir Putin que "cese inmediatamente su agresión" contra Crimea, poco después de la reaparición en Rusia del destituido presidente ucraniano Viktor Yanukovich, quien declaró querer "luchar por el futuro" del país. "Me dirijo personalmente al presidente Putin, para pedirle que cese inmediatamente su agresión no disimulada" contra la República autónoma de Crimea, y "retire sus militares" de esa región, declaró el presidente interino Olexandre Turchinov.

Asimismo, denunció una provocación de Moscú. "Provocan el conflicto y luego anexan el territorio", dijo. Según el representante del presidente ucraniano en Crimea, Serguiï Kunitsyne, "el espacio aéreo (en Crimea) está cerrado debido a un gran número de aterrizaje de aviones y helicópteros rusos". Estimó que cerca de dos mil militares rusos fueron aerotransportados a un aeropuerto militar cerca de Simferopol, capital de la república autónoma de Crimea.

Sin embargo, Rusia aseguró el jueves que "la flota rusa del Mar Negro aplica estrictamente los acuerdos" concluidos con Ucrania y que el "desplazamiento de algunos blindados de la flota del Mar Negro se había realizado conformemente a los acuerdos y no necesitan ninguna aprobación" de Kiev. Pueblo de mayoría rusófona, Crimea perteneció a Rusia, dentro de la Unión Soviética, antes de ser anexada a Ucrania en 1954. Allí ancla todavía la flota rusa del Mar Negro, en Sebastopol.

En Simferopol, la capital de Crimea, comandos prorrusos se apoderaron del aeropuerto. A últimas horas de la tarde, se podía ver a hombres armados desplegados en varios sitios estratégicos de Simferopol. Testigos señalaron esta noche movimientos de vehículos blindados no identificados entre Sebastopol y Simferopol.

En el centro de Simferopol, el Parlamento local sigue en manos de decenas de hombres armados prorrusos, que izaron el jueves la bandera rusa en el techo del edificio. Los diputados destituyeron al gobierno local y votaron la celebración de un referéndum para tener más autonomía el próximo 25 de mayo, la misma fecha de las presidenciales anticipadas anunciadas por Kiev.

El ministro sueco de Relaciones Exteriores, Carl Bildt, llamó hoy a las fuerzas rusas a retirar "inmediatamente" los elementos que controla hacia sus bases normales. "Simferopol está claramente fuera de esa zona", escribió en su cuenta Twitter. El presidente ruso Vladimir Putin rompió hoy su silencio sobre los últimos eventos en Ucrania y advirtió contra una escalada del conflicto.

"Es sumamente importante evitar una escalada de la violencia e indispensable lograr lo más rápidamente posible una normalización de la situación" en Ucrania, declaró el mandatario ruso durante una serie de llamadas telefónicas con la jefa del gobierno alemán Angela Merkel, el primer ministro británico David Cameron y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, de acuerdo al Kremlin.

Londres dijo por su parte que Cameron y Putin se pusieron de acuerdo sobre el hecho de que "todos los países deben respetar la integridad territorial y la soberanía de Ucrania". El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas inició en la tarde del viernes una reunión a puertas cerradas para examinar la situación en Ucrania. En el Parlamento en Kiev, los diputados votaron hoy una resolución en la que llaman a los países occidentales a garantizar la soberanía de Ucrania.

Fue en este contexto cada vez más tenso que el destituido presidente ucraniano volvió a aparecer el jueves en Rostov del Don, en Rusia, donde dio una conferencia de prensa. Se trata de la primera aparición pública desde su destitución el pasado 22 de febrero en el Parlamento. Rusia, que no reconoce las nuevas autoridades de Kiev, le concedió a Yanukovich "protección" frente a los "extremistas".

Yanukovich reafirmó que seguía siendo el presidente y que regresaría apenas se le garantizara su seguridad. Según el ex mandatario, el poder en Kiev está ahora en manos de jóvenes "nacionalistas y profascistas". Yanukovich fue destituido por el Parlamento tras tres meses de protestas en Kiev, desencadenadas por su súbita decisión de dar la espalda a un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) para estrechar vínculos con Rusia.

La represión de las protestas se saldó la semana pasada con un baño de sangre que dejó más de 80 muertos y precipitó su partida. Pero según Yanukovich, las muertes son ante todo el resultado de "la política irresponsable de Occidente". Las nuevas autoridades de Kiev cuentan sin embargo con el respaldo de los países occidentales. La jefa de gobierno alemán, Angela Merkel, felicitó hoy al primer ministro interino Arseni Iatseniuk, y le garantizó su apoyo en nombre de la Unión Europea.

"Alemania y la Unión Europea harán cuanto puedan para apoyar al nuevo gobierno ucraniano", declaró. Suiza y Austria bloquearon por su lado los haberes de Yanukovich, de su hijo y de varios de sus allegados políticos, a pedido del gobierno de transición ucraniano. El FMI informó el jueves de un pedido de ayuda de las nuevas autoridades ucranianas y hoy trató de calmar las inquietudes.

"No vemos nada alarmante, nada que merezca entrar en pánico por el momento", declaró la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, quien instó a las autoridades ucranianas a evitar mencionar montos de ayuda "que no tienen sentido".