Obama quiere mejorar relación policía-minorías tras caso Garner

La viuda de Eric Ganer afirmó que seguirá luchando para conseguir justicia y sea castigado el culpable de la muerte de su marido, tras decidir un jurado neoyorquino no presentar cargos contra el ...
Una joven manifestante llora tras conocer la decisión judicial sobre Eric Garner durante una ceremonia ante el ayuntamiento de Filadelfia
Una joven manifestante llora tras conocer la decisión judicial sobre Eric Garner durante una ceremonia ante el ayuntamiento de Filadelfia (AFP)

Washington

El presidente de EU, Barack Obama, reafirmó hoy su compromiso con la mejora de la relación entre la policía y las minorías del país, luego de que un jurado neoyorquino decidiera no presentar cargos contra el policía que causó la muerte del hombre de raza negra Eric Garner, el pasado mes de julio.

Obama habló después de que un gran jurado del barrio neoyorquino de Staten Island decidiera hoy no presentar cargos contra el policía Daniel Pantaleo, quien supuestamente causó la muerte de Eric Garner mientras éste era detenido.

Garner, de 43 años, era asmático y murió el pasado 17 de julio por asfixia, según determinó la autopsia, luego de que Pantaleo le colocara el brazo alrededor del cuello y ejecutara una llave de estrangulamiento, acto que fue grabado por un transeúnte en vídeo.

La muerte de Garner generó protestas e indignación en una ciudad donde ya existía tensión por varios casos de brutalidad policial de los que han sido víctimas principalmente negros y latinos.

En declaraciones hechas en Washington, Obama señaló que el suceso evoca "grandes asuntos de los que hemos hablado durante la última semana, el último mes, el último año y, tristemente, desde hace décadas". "Y eso es la inquietud de demasiadas comunidades de minorías de que las fuerzas del orden no lidian con ellos de una manera justa", subrayó el presidente.

El mandatario se mostró cauto y no se pronunció sobre el caso de Nueva York, fiel a su "tradición" de "no hacer comentarios sobre casos que todavía se pueden estar investigando".

"Este es un problema estadunidense cuando alguien de este país no es tratado con igualdad ante la ley. Es un problema y, como presidente, es mi trabajo ayudar a resolverlo", indicó Obama en un discurso ante la Conferencia Anual de Tribus Nativas.

"No estoy interesado en palabras -aseveró-, estoy interesado en acciones. Y estoy absolutamente comprometido, como presidente de EU, a garantizar que tenemos un país en el que todo el mundo cree en el principio fundamental de que somos iguales ante la ley".

Obama hizo esos comentarios dos días después de anunciar una serie de medidas para combatir la "creciente desconfianza" entre los departamentos de policía locales y las comunidades, especialmente las minorías, algo que consideró "un problema nacional".

El mandatario pedirá al Congreso invertir 263 millones de dólares a lo largo de tres años para varias medidas relacionadas con las policías locales, incluidos 75 millones para conseguir que unos 50 mil agentes más lleven cámaras incorporadas a su uniforme o su cuerpo, con el fin de grabar sus interacciones con civiles.

El anuncio se hizo tras los graves disturbios registrados la semana pasada en Ferguson, después de que un gran jurado decidiera no imputar al policía blanco Darren Wilson por la muerte del joven negro Michael Brown.

Wilson, de 28 años, tiroteó a Brown, de 18 años, tras robar éste una caja de cigarrillos en un supermercado de Ferguson, un suburbio de San Luis (Misuri), en circunstancias no aclaradas públicamente.

Mientras, en Nueva York, la viuda de Eric Garner afirmó hoy que su lucha "no ha terminado" y advirtió que mientras viva seguirá exigiendo justicia para que sea castigado el culpable. "Alguien tiene que pagar", afirmó Esaw Garner sobre el caso de su esposo en declaraciones a los periodistas poco después de que un gran jurado de Nueva York rechazara acusar formalmente al policía que el 17 de julio mató con una llave ilegal a su esposo.

Eric Garner, de 43 años y seis hijos, enfermo de asma, vendía ilegalmente cigarrillos en una calle del barrio de Staten Island y la policía, al intentar detenerlo, lo ahogó agarrándolo por el cuello mientras se quejaba repetidamente de que no podía respirar.

"Once veces dijo que no podía respirar", recordó hoy su viuda. "No debería haber muerto de esa manera. Debería estar aquí celebrando las Navidades y celebrando el Día de Acción de Gracias", insistió.

La decisión del gran jurado fue recibida con dolor por líderes políticos de Nueva York y con indignación por centenares de personas que se lanzaron a las calles de la ciudad para exigir que se aplique la justicia con el policía responsable, Daniel Pantaleo.

Nueva York está muy sensibilizada por este caso porque se suma a otros de brutalidad policial y en medio de sospechas sobre actos racistas, ya que la víctima era negra y el policía blanco. "Esta lucha no ha terminado", dijo Esaw Garner. "Alguien hizo algo mal y deben hacerlo responsable", agregó.

Consultado por un periodista si aceptaba la disculpa del policía, que en un comunicado lamentó hoy la muerte de Garner, respondió con fuerza: "¡Ni hablar!". Agregó que no aceptaba sus disculpas ni sus condolencias y lamentó que, a pesar de que en un vídeo grabado por un transeúnte se veía cómo era sometido su marido mientras se ahogaba, el agente sigue trabajando "y recibiendo su sueldo".

"Y mi esposo está a seis pies bajo tierra", insistió. La viuda estaba acompañado por la madre de Garner, Gwen Carr, y el activista de derechos humanos Al Sharpton, quien cortó bruscamente el contacto de los parientes de Garner con los periodistas al permitir sólo una pregunta y rechazar tajantemente una segunda.

Previamente, Sharpton anunció que el sábado 13 de diciembre habrá una manifestación en Washington para protestar por este caso y el de Michael Brown, el joven negro que murió por disparos de la policía en la ciudad de Ferguson, el pasado 9 de agosto.

"Habrá una manifestación a nivel nacional para afrontar una crisis nacional", dijo Sharpton, una figura con una alta exposición pública en Nueva York y a nivel nacional. En esa manifestación, agregó, se pedirá al Gobierno federal que se haga cargo de los casos de Nueva York y Ferguson.

"¿Cuánta gente tiene que morir para que la gente entienda que todo esto no es una ilusión, que es una realidad que tiene que resolverse?", se preguntó. "Este va a ser un invierno en el que vamos a congelar la brutalidad policial", añadió.