Obama ordena ondear mañana las banderas a media asta en honor a Kennedy

En una proclamación oficial, el presidente de EU declaró la jornada de mañana como "Día de Conmemoración del Presidente John F. Kennedy", dedicado a "celebrar su duradera impronta en la historia ...
Varios ramos de flores en el monumento levantado en memoria de John F. Kennedy en Dallas, Texas
Varios ramos de flores en el monumento levantado en memoria de John F. Kennedy en Dallas, Texas (EFE)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó hoy que este viernes todas las banderas de edificios federales y estatales ondeen a media asta en honor al expresidente John F. Kennedy, asesinado hace 50 años en Dallas (Texas). En una proclamación oficial, Obama declaró la jornada de mañana como "Día de Conmemoración del Presidente John F. Kennedy", dedicado a "celebrar su duradera impronta en la historia estadunidense".

"Llamo a todos los estadunidenses a honrar su vida y legado con programas apropiados, ceremonias y actividades. Llamo además a los gobernadores de EU y de Puerto Rico, funcionarios de los otros territorios sujetos a la jurisdicción de EU y a los funcionarios de todas las unidades de gobierno a establecer que la bandera debe ondear a media asta" durante el día, indicó. "Aliento además a todos los estadunidenses a mostrar la bandera a media asta desde sus hogares y negocios ese día", agregó.

Obama reiteró las palabras de homenaje que dedicó el miércoles a Kennedy durante una cena en honor a los galardonados con la Medalla de la Libertad, premio establecido por ese presidente hace 50 años. "Con sus grandes ideas y su elevado pero sobrio idealismo, el presidente John F. Kennedy había llamado a una generación al servicio y emplazado a una nación con la grandeza. Hoy, honramos su memoria", afirmó el mandatario.

Obama consideró que aunque la vida de Kennedy "quedó dramáticamente acortada", su filosofía "vive en las generaciones a las que inspiró: voluntarios que hacen de embajadores por la paz en rincones distantes del mundo o científicos e ingenieros que buscan nuevas fronteras ante dificultades imposibles".

"Hoy y en las décadas que vienen, avancemos en su legado. Enfrentemos los retos de hoy atrayendo el espíritu que encarnó; ese carácter valiente, resistente, genuinamente estadunidense que siempre ha llevado a nuestro país a desafiar los retos, escribir nuestro propio destino y hacer del mundo un lugar nuevo", apuntó.

Estados Unidos conmemora mañana con momentos de recogimiento y misas en todo el país los 50 años del asesinato de Kennedy en Dallas, donde repicarán las campanas en su honor. Para "llorar la pérdida de un servidor de Estado extraordinario, visionario y sabio idealista", como lo definió hoy Obama, a las 12:30 locales (18:30 hora GMT) se producirá un minuto de silencio acompañado del doblar de las campanas de las iglesias de Dallas (Texas, sur).

Las campanas marcarán el instante preciso en el cual el presidente 35° de Estados Unidos fue alcanzado por las balas de Lee Harvey Oswald el 22 de noviembre de 1963, según la investigación oficial de una comisión especial. Oswald, simpatizante comunista de 24 años, fue asesinado dos días más tarde por el dueño de un local nocturno de Dallas, Jack Ruby, condenando al misterio las circunstancias y los móviles del atentado, que sacudió al mundo entero.

El presidente Obama proclamó el 22 de noviembre "Jornada del Recuerdo del presidente John F. Kennedy" y llamó a todos los ciudadanos a sacar las banderas a las ventanas de sus casas o empresas.

El mito Kennedy, alimentado por su juventud, su belleza y estilo moderno proyectado por la televisión, sigue intacto en el corazón de los estadunidenses medio siglo más tarde. Tres cuartas partes de los estadunidenses colocan a JFK a la cabeza de la lista de los dirigentes estadunidenses modernos que siguen siendo "notables", por delante de Ronald Reagan y Bill Clinton, según un sondeo de Gallup realizado la semana pasada.

John F. Kennedy, nacido en una familia rica e influyente de Boston (este), se convirtió en el presidente estadunidense más joven y el primero de religión católica, encarnando una era de esperanza para la generación de los denominados baby-boomers. De su mandato trágicamente truncado, la historia se acuerda particularmente de su enfrentamiento con los soviéticos durante la llamada crisis de los misiles, la derrota de Bahía de Cochinos en Cuba y el programa Apolo para enviar a un estadunidense a la Luna.

Sus frases "Ich bin ein Berliner" (soy berlinés) lanzada en un Berlín dividido, y "No pregunten qué puede hacer su país por ustedes; pregunten qué pueden hacer ustedes por su país", pronunciada el día de su investidura, permanecen grabadas en la memoria mundial. Esta última frase se puede leer en una placa cerca de la tumba del presidente en el cementerio militar de Arlington, en los suburbios de la capital estadunidense, que es visitada por unos tres millones de personas al año.

Pero el mito también es el de "Camelot", la corte del rey Arturo trasplantada a la Casa Blanca, donde Kennedy vivía con Jackie, su bella, joven y siempre impecable esposa, y unos pequeños hijos que eran retratados jugando en el Salón Oval. El momento del anuncio del asesinato del presidente y las imágenes de su desplazamiento en la limusina descapotable, al lado de Jackie enfundada en un traje Chanel rosado, donde fue alcanzado por los disparos, forma parte de la memoria colectiva mundial.

La ciudad de Dallas, apodada "la ciudad del odio" a causa del atentado, albergará una ceremonia de una hora en Dealey Plaza, lugar del magnicidio, donde serán escuchados extractos de discursos del presidente, oraciones y música solemne interpretada por militares de la Armada, el cuerpo militar en el que sirvió el mandatario. Aviones militares sobrevolarán la localidad.

En la catedral de San Mateo en Washington tendrá lugar una misa, mientras que a unas cuadras de distancia, en el Newseum, el museo dedicado a los medios de comunicación, se revivirán las horas de la cobertura televisiva del asesinato. Todos los lugares que de alguna manera tuvieron un lugar en la vida del presidente o lo recuerdan, tienen programados eventos el viernes: minuto de silencio y música en la biblioteca JFK en Boston, misas en el museo JFK en Hyannis, lugar de veraneo familiar en el estado de Massachusetts; oraciones en la universidad JFK de Pleasant Hill, California.

Una corona de flores será depositada cerca de su busto en el Kennedy Center, el gran complejo de espectáculos de la capital que lleva su nombre, antes de un minuto de silencio. El presidente Barack Obama ya visitó el miércoles la tumba de Kennedy, acompañado del ex mandatario Bill Clinton y su esposa, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.