Obama, sin legalidad para intervenir en Siria

La ofensiva de EU y otros países contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) en Irak es legal, ya que fue pedida por el gobierno de Bagdad, no así en el caso sirio, ya que el presidente Bashar ...
El mandatario iraní Hasan Rohaní se opone a las acciones contra Asad.
El mandatario iraní Hasan Rohaní se opone a las acciones contra Asad. (Mike Segar/Reuters)

París

Una coalición encabezada por Estados Unidos con el apoyo de cinco países árabes comenzó a atacar, el lunes 22 de septiembre, las posiciones del Estado Islámico (EI) en Siria. Se trata de la primera intervención militar contra el grupo yihadista en ese país, en guerra civil desde 2011, cuando la lucha estaba limitada hasta ahora al EI en Irak.

Mientras en la ONU comenzó el miércoles una reunión que discutirá los medios para atacar al grupo radical, la apertura de este segundo frente se hace en un contexto legal muy diferente al del frente iraquí.

En Irak, el gobierno de Bagdad pidió la ayuda de la comunidad internacional para luchar contra el avance de los yihadistas en su territorio, lo que confiere un marco legal a los ataques franceses y norteamericanos. El gobierno de Haider Abadi es considerado como el representante legítimo de los iraquíes en lucha contra la invasión de un grupo terrorista. En el caso de Siria, la situación es más compleja, ya que la coalición encabezada por EU no se apoya en una demanda formulada por un poder al que no se le reconoce legitimidad, ni sobre un mandato de la ONU.

La Coalición Nacional Siria (CNS, principal frente opositor en el exilio, que lucha contra el presidente Bashar Asad, N. del T.) llama a un apoyo militar internacional contra el EI desde mediados de agosto. Pero si bien esta instancia es reconocida en tanto que “representante legítimo del pueblo sirio” por el Consejo de Cooperación del Golfo arábigo, la Unión Europea y EU, no lo es por el gobierno sirio, explica a la cadena BBC un experto en derecho internacional, por lo que el pedido de la CNS no puede justificar una operación militar.

El gobierno de Asad rechazó la idea de una intervención internacional contra el EI en su territorio (salvo que sea coordinada con Damasco), y a su vez EU descartó la posibilidad de apoyar a Asad.

Así, el mejor marco para intervenir en Siria sería un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Un escenario que Rusia bloquea desde 2011. EU y sus aliados deben entonces inscribir su operación en Siria como una continuidad de los ataques realizados en Irak; una justificación que se muestra frágil. Las principales bases del EI se encuentran, sin embargo, en Siria y, según EU, atacarlos ahí es parte del mandato dado por Irak.

Antes de que comenzaran los bombardeos, la embajadora de EU ante la ONU, Samantha Power, aseguró a la cadena ABC que los iraquíes pidieron ayuda a la comunidad internacional “no solo en Irak, sino en los santuarios del EI en otros países”.

EU no puede invocar en su nombre el artículo 51 de la Carta de la ONU, que permite la intervención militar “en caso de amenaza inminente o real”, ya que el país no está siendo atacado en forma directa. En cambio, países vecinos como Jordania, cuyas fronteras están amenazadas, podría usar ese argumento.

Así, la intervención podría estar justificada por “razones humanitarias” pero también para ello la ONU requiere el consentimiento del gobierno de Siria.