Obama da un último impulso a la reforma sanitaria

El presidente de Estados Unidos dio un doble golpe de efecto al inscribirse simbólicamente y ampliar 24 horas el plazo de registro para tener cobertura el 1 de enero mientras sigue bajando el ...
El matrimonio Obama, durante un partido de baloncesto anoche en Hawai
El matrimonio Obama, durante un partido de baloncesto anoche en Hawai (EFE)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, trató hoy de dar un último impulso a su reforma sanitaria antes de que termine el año con dos golpes de efecto: su simbólica inscripción y la ampliación 24 horas del plazo de registro para tener cobertura el 1 de enero. Obama cumplió así desde Hawai, donde pasa las vacaciones de Navidad, su promesa de contratar un seguro médico bajo las condiciones de su reforma y dar ejemplo de este modo a los ciudadanos.

El mandatario contrató una póliza barata, puesto que se trata sólo de un gesto "simbólico" de "apoyo al mercado de seguros", ya que ni él ni su familia tenían necesidad de inscribirse porque tienen garantizado el tratamiento gratuito de por vida en hospitales militares estadunidenses. Según informó hoy la Casa Blanca, Obama pagará de su bolsillo 400 dólares mensuales por su nuevo seguro médico, clasificado dentro de una de las categorías más económicas del nuevo sistema, la "bronce".

Muchos estadunidenses, como su presidente, han esperado a última hora para contratar un seguro médico, pese a la intensa campaña que ha lanzado la Administración en sentido contrario. Este hecho ha llevado a la Casa Blanca a hacer un nuevo cambio de última hora en los plazos de la reforma para dar un día extra a quienes dejaron su inscripción para el último momento.

"Anticipándonos a la gran demanda y al hecho de que los consumidores se inscribirán desde distintas zonas horarias, hemos dado pasos para asegurar que aquellos que contraten un plan a lo largo del día de mañana puedan tener cobertura el 1 de enero", dijo hoy en un comunicado Julie Bataille, la directora de comunicaciones de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, los servicios estatales de salud para ancianos y personas con pocos recursos.

Hasta este cambio de última hora, estaba previsto que el plazo para inscribirse y quedar cubierto a principios de año terminara hoy lunes a la medianoche. De hecho, la Casa Blanca recordó durante todo el fin de semana a través de las redes sociales y otras vías de comunicación que el plazo concluía el lunes 23. Sin embargo, a primera hora de hoy, en la página web de contratación de seguros, se publicó una alerta advirtiendo a los usuarios de que el elevado tráfico de visitas podría causar retrasos.

Según informa el diario The Washington Post, la ampliación del plazo se decidió el fin de semana, cuando se efectuó un cambio en el sistema de registro que permitirá tener cobertura el 1 de enero a los que se inscriban antes de las 11:59 horas de la víspera de Navidad. La reforma sanitaria de Obama, a la que se siguen oponiendo los republicanos en el Congreso, busca dar cobertura más barata a decenas de millones de estadunidenses gracias a la obligatoriedad de obtener una póliza.

Aunque la Casa Blanca no escatima esfuerzos para tratar de impulsar la reforma, su popularidad sigue cayendo entre los ciudadanos: el apoyo ha bajado a un mínimo del 35 %, cinco puntos porcentuales menos que hace un mes, según un sondeo publicado hoy por CNN/ORC. La encuesta también señala que el 42 % cree que su cobertura médica será peor a consecuencia de la reforma, mientras que el 16 % dice que la nueva ley será positiva para ellos y un 10 % considera que no les afectará, ni para bien ni para mal.

La oposición a la reforma ha aumentado entre las mujeres, del 54 % de noviembre al 60 % de ahora, una mala noticia para la Administración Obama, que ha dirigido una parte destacada de su campaña por la reforma especialmente a las madres. Según el sondeo publicado hoy, el 43 % de los ciudadanos se opone a la reforma porque consideran que es demasiado liberal y el 15 % lo hace porque no lo es suficientemente.

A pesar de las continuas cifras negativas de apoyo que muestran los sondeos y los problemas logísticos de la reforma, Obama trató el pasado viernes de dejar un mensaje positivo sobre esta ley antes de irse de vacaciones y confió en que para el 1 de enero de 2014 habrá más de tres millones de inscritos. Por el momento la cifra que maneja el Gobierno es de alrededor de un millón de registrados desde octubre, un dato que aún queda lejos del objetivo de los siete millones que quiere la Casa Blanca para cuando termine el último plazo de 2014, el día 31 de marzo.