Obama logra al fin poderes especiales para negociar acuerdos comerciales

El Senado, de mayoría republicana, aprobó finalmente la ley de Promoción del Comercio (TPA) conocida como "vía rápida", por 60 votos a favor y 38 en contra, una herramienta clave para impulsar su ...
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid (i), habla con la prensa junto al senador demócrata por Nueva York Chuck Schumer
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid (i), habla con la prensa junto al senador demócrata por Nueva York Chuck Schumer (AFP)

Washington

El presidente estadunidense, Barack Obama, se anotó hoy una trabajada victoria cuando el Senado aprobó finalmente la ley de Promoción del Comercio (TPA, en sus siglas en inglés), conocida como "vía rápida" y que permitirá negociar con más libertad tratados comerciales internacionales.

Excepcionalmente, el presidente demócrata contó con la mayoría republicana para alcanzar uno de sus objetivos económicos prioritarios: crear una zona de libre comercio de una margen a otra del Pacífico, desde Estados Unidos a Japón, incluyendo a México, Perú y Chile en Latinoamérica, con el objetivo de abrir nuevos mercados a las exportaciones estadounidenses.

Su partido se había rebelado, preocupado por no repetir el acuerdo comercial NAFTA, negociado por el ex presidente George H. W. Bush y firmado por Bill Clinton con México y Canadá, y que según los demócratas ha costado centenares de miles de empleos estadunidenses, a causa de la mano de obra barata mexicana.

El campo proteccionista organizó la resistencia con los aliados tradicionales de los demócratas: sindicatos, grupos ecologistas, sociales, humanitarios, que denuncian la futura asociación transpacífica (TPP), temiendo un cuestionamiento de las políticas públicas y la reducción de las normas ambientales y sociales entre países tan diversos como Estados Unidos y Vietnam.

La Cámara alta, de mayoría republicana, decidió con 60 votos a favor y 38 en contra extender los poderes de la Presidencia para acordar tratados comerciales internacionales, por lo que solo falta ahora la ratificación por parte de Obama en cuanto la legislación llegue a su mesa.

De este modo, y tras ser aprobado previamente por la Cámara de Representantes, han sido paradójicamente los republicanos quienes concedieron al presidente demócrata una herramienta clave para sacar adelante su agenda comercial, que incluye acuerdos como el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP).

Todo ello después del drama de la semana pasada, en el que Obama vio cómo su propia bancada demócrata en la Cámara Baja bloqueaba la propuesta legislativa por su oposición a un acuerdo que consideraban que dañaba los intereses de los trabajadores estadunidenses.

"Hemos tenido muchos sobresaltos en el camino. Francamente, también unos cuantos baches. Pero trabajamos en ambos bandos para salir de todos ellos", indicó Mitch McConnell, senador por Kentucky y líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes.

Esta ley, conocida como "fast-track", implica que el Congreso podrá aprobar o rechazar los acuerdos comerciales negociados por el presidente hasta 2021, pero sin derecho a enmendarlos. Para Obama la aprobación de estos poderes, de los que gozaron todos sus predecesores desde Roosevelt, salvo Richard Nixon, es decisivo para firmar el TPP antes del final de su mandato.

La vigencia de esta autorización se prolongará hasta 2018 y podrá extenderse hasta 2021, con lo que tiene implicaciones más allá del fin de la presidencia de Obama. Gracias a esta legislación, la Casa Blanca podrá presentar al Congreso acuerdos comerciales internacionales sin que este pueda enmendar detalles o utilizar minorías de bloqueo.

Como consecuencia, Obama tendrá margen para negociar con más libertad el ambicioso TPP, que incluye a otros once países de la cuenca del Pacífico y englobaría a cerca del 40 % de la economía mundial, que se espera sea aprobado antes de finales de año.

Asimismo, se prevé que ofrezca un impulso adicional al Tratado de Comercio e Inversiones con la Unión Europea (UE), que actualmente cuenta con fuerte oposición a ambas orillas del Atlántico.

"Esta es quizá la legislación más importante que pasaremos en el Senado durante este año", señaló Orrin Hatch, senador republicano por Utah y presidente del comité de Finanzas del Senado, y que fue uno de los autores de la iniciativa legislativa.

Las reacciones no se hicieron esperar y la Cámara de Comercio de EU, la principal asociación empresarial del país, celebró la autorización del Congreso como un paso "hacia el crecimiento económico y la creación de empleo".

"Nuestros líderes en Washington han demostrado que pueden desconectar a los populistas y demagogos de la izquierda y la derecha y tomar decisiones sobre una importante medida para poner a nuestra economía de nuevo en el camino correcto", subrayó Thomas Donohue, presidente de la asociación.

En votación separada, se espera que sea aprobado el programa de Asistencia para Ajuste del Comercio (TAA), que otorga asistencia para los trabajadores estadunidenses que puedan ser perjudicados por la nueva competencia extranjera.

Los demócratas, encabezados por la líder de su minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien lideró la revuelta la pasada semana, admitieron hoy su derrota.

Sin embargo, Pelosi, representante por California, advirtió de que la luz verde a la vía rápida "no acaba con nuestra lucha por las familias trabajadoras", y dijo que espera "abrir ahora un debate integral" sobre el TPP actualmente en negociación.

La semana pasada casi el 80% del grupo demócrata de la cámara rechazó el proyecto, sacrificando en el camino otro texto que sin embargo defendían, un programa de ayuda a los trabajadores afectados por acuerdos comerciales previos, denominado Asistencia al Ajuste Comercial; ambos textos estaban en el mismo paquete legislativo.

Esta semana los republicanos, en coordinación con la Casa Blanca, decidieron separar los textos comprometiéndose a que uno fuera aprobado después del otro. Desde 1979 quince acuerdos comerciales han sido aprobados en Estados Unidos gracias a este tipo de procedimiento acelerado.

El tratado que negocia actualmente Estados Unidos con la Unión Europea (TTIP) también se beneficiaría de este procedimiento. Los doce países que se adhieren al TPP son: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malaisia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.