Obama elogia jefes policiales en medio de tensiones raciales

El presidente de EU destacó el intento de mejorar la situación al reaparecer tensiones raciales y reclamó limitar la posesión de armas de fuego para que los agentes no se enfrenten a ciudadanos ...
Obama, durante su discurso ante la Asociación Internacional de Jefes de Policías (IACP) hoy, en el McCormick Place en Chicago
Obama, durante su discurso ante la Asociación Internacional de Jefes de Policías (IACP) hoy, en el McCormick Place en Chicago (EFE)

Chicago

El presidente estadunidense, Barack Obama, elogió a los jefes policiales por intentar mejorar la situación tras la ocurrencia de nuevas tensiones raciales en el país. "Quiero empezar diciendo en nombre del pueblo estadunidense, gracias, gracias, gracias", declaró Obama. "Este país es más seguro gracias a vuestros esfuerzos".

También rindió tributo a un policía neoyorquino muerto en acto de servicio, y abogó por que las fuerzas policiales tengan los recursos apropiados. Varios abusos contra negros abatidos por policías blancos provocaron a partir del verano de 2014 decenas de manifestaciones en todo el país, reavivando las tensiones raciales y las críticas a la actuación policial.

El presidente estadunidense había generado reacciones de cólera cuando sugirió que en demasiadas comisarías de policía imperaba el racismo. En su feudo de Chicago (Illinois, norte), Obama recordó hoy que la discriminación era muy real e hizo referencia a las veces que él mismo fue detenido al volante "antes de tener escolta" oficial. Insistió en que la discriminación contra los negros y los latinoamericanos era muy real y estaba bien documentada.

Pero, agregó, los policías son a menudo tomados como "chivos expiatorios". Obama espera que se apruebe una importante reforma de la justicia penal antes del final de su segundo mandato, a principios de 2017. Y el apoyo de los jefes policiales será esencial en ese sentido.

También estimó que sería muy importante para las fuerzas de seguridad limitar la posesión de armas de fuego en Estados Unidos, porque impediría, por ejemplo, que en un incidente doméstico tengan que enfrentarse a ciudadanos "armados hasta los dientes". Sus palabras sobre la verificación de antecedentes penales de los potenciales compradores de armas y su propuesta de limitar la venta de armas de asalto fueron seguidas de prolongados aplausos.

"No podemos esperar que ustedes contengan y controlen problemas que el resto de nosotros no estamos dispuestos a enfrentar", sostuvo Obama. Entre esos problemas, Obama citó la educación deficiente, la escasez de empleos y oportunidades, la ausencia de programas para tratar la adicción a las drogas y la existencia de leyes "que dan lugar a que en muchos barrios sea más fácil para un joven comprar un arma que un libro".

Además, el mandatario expresó su rechazo "a cualquier narrativa que busque dividir a la Policía de las comunidades a las que sirve", en referencia a las tensiones surgidas el año pasado, y que todavía perduran, a raíz de la muerte de varios negros desarmados a manos de uniformados.

La semana pasada, Obama defendió que el movimiento "Black Lives Matter" (Las vidas negras importan), surgido como respuesta a esas muertes, plantea un problema "real" que el país tiene que "tomar en serio". En la misma línea, hoy el presidente se refirió a la necesidad de que haya "un debate serio y sólido sobre la ecuanimidad en la aplicación de la ley".

Con sus declaraciones de hoy, Obama también quiso distanciarse de unos recientes comentarios del director del Buró Federal de Investigación (FBI), James Comey, quien dio a entender que el aumento del escrutinio a la labor policial en los últimos meses ha hecho que los agentes sean menos agresivos.

Esa actitud argumentada por Comey explica en parte, en concepto del directivo, el incremento del crimen en algunas ciudades del país, entre ellas Chicago. Las evidencias disponibles "no apoyan la idea de que las fuerzas del orden en todo el país estén huyendo de hacer su trabajo", comentó a los periodistas en el avión presidencial rumbo a Chicago el portavoz adjunto de la Casa Blanca, Eric Schultz.

Obama también aprovechó su intervención de hoy para urgir, una vez más, a que se aprueben leyes para restringir la compra y posesión de armas de fuego. Según Obama, 32 policías han fallecido por disparos en lo que va de año y "al menos una docena de niños han muerto a tiros este mes".

"Cerca de 400 mil estadunidenses han muerto por disparos de armas de fuego" desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, lo que equivale a "perder a toda la población de Cleveland o Minneapolis en los últimos catorce años", ejemplificó el mandatario.

Tener "menos leyes sobre el control de las armas no significa más libertad, significa más oficiales muertos. Significa más familias afligidas y más estadunidenses atemorizados acerca de que ellos o sus seres queridos podrían ser los siguientes", enfatizó.

Sobre la reforma del sistema de justicia penal con el fin de reducir las sentencias a los condenados por delitos no violentos relacionados con las drogas, que afectan principalmente a los hispanos y a los negros, Obama recordó de nuevo que las cárceles de EU albergan al 25 % de los presos de todo el mundo.