Obama, dispuesto a negociar sobre presupuesto pero no bajo amenazas

Una semana después que se iniciara la paralización de la Administración, el presidente afirmó estar abierto a negociar cualquier aspecto del presupuesto, mientras crece en todo el mundo la ...
Obama en el cuartel de la Federal Emergency Management, en el séptimo día del cierre gubernamental
Obama en el cuartel de la Federal Emergency Management, en el séptimo día del cierre gubernamental (AFP)

Washington DC -Baltimore

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy estar dispuesto a negociar sobre cualquier aspecto del presupuesto federal con los republicanos pero no bajo la amenaza de la suspensión de pagos ni de la paralización parcial de la Administración, que hoy cumple una semana.

El presidente Barack Obama reiteró que estaría "feliz de hablar de todos los temas relacionados con el presupuesto" con sus adversarios, pero "no bajo la amenaza de una parálisis del Estado o una moratoria de la deuda de Estados Unidos, si los republicanos no obtienen 100% de lo que quieren".

El presidente aseguró: "no hay ningún tema sobre el que no esté dispuesto a trabajar, negociar y llegar a un compromiso de sentido común", sin embargo, rechazó las circunstancias en las que los republicanos quieren alcanzar sus objetivos.

"No vamos a negociar bajo la amenaza de causar un daño mayor para nuestra economía y las familias de clase media. No vamos a negociar bajo la amenaza de una paralización prolongada hasta que los republicanos obtengan el cien por cien de lo que quieren", dijo durante una visita a la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA).

"No vamos a negociar bajo la amenaza de una catástrofe económica que economistas y ejecutivos advierten que puede ocurrir si el Congreso opta" por la suspensión de pagos, añadió el presidente ante algunos de los trabajadores de la FEMA que fueron suspendidos de empleo y sueldo a causa del cierre pero tuvieron que regresar al trabajo por la amenaza que supuso esta semana la tormenta tropical Karen.

El presidente estadunidense subrayó la pérdida de servicios que están sufriendo los ciudadanos, y llamó al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, a que someta a voto el proyecto de ley para una financiación temporal sin condicionantes. "Tengo la muy fuerte sospecha de que hay suficientes votos" para aprobar la legislación, dijo.

Obama recordó la necesidad de elevar el techo de la deuda, que se alcanzará el próximo 17 de octubre, e insistió en que es algo "rutinario" que se ha llevado a cabo más de cuarenta veces desde que gobernó el presidente Ronald Reagan (1981-1989) y "no ha sido utilizado nunca para negociar".

Esta semana, los demócratas en la Cámara comenzaron a circular una petición para lograr una mayoría simple con el apoyo de al menos 18 republicanos que se sumen a su propuesta, y lograr así aprobar la ley de presupuesto temporal sin modificaciones.

Sin embargo, Boehner ya advirtió este domingo, en una entrevista para el canal ABC, que la líder de la minoría demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi, aún no ha podido lograr los votos necesarios.

"La negativa del presidente a negociar es perjudicial para nuestra economía y hace correr riesgos a nuestro país", afirmó Boehner en sesión este lunes. "En período de crisis, los estadunidenses esperan que negocien cuando no están de acuerdo, es lo menos que se puede hacer", sostuvo.

EU se encuentra hoy en su séptimo día de paralización parcial de las agencias federales después de que la Cámara no aprobara la ley de financiación temporal del Gobierno antes del 1 de octubre, día en que comenzó el año fiscal 2014.

Ante la falta de acuerdo para aprobar un presupuesto, algo que viene ocurriendo desde 2009, el Congreso ha adoptado durante los últimos años financiación temporal para evitar un cierre parcial de la Administración.

Sin embargo, este año, la mayoría republicana en la Cámara se ha negado a dar luz verde a la ley si ésta no incluía una disposición que vaciara los fondos o retrasara la ejecución de la reforma sanitaria, también conocida como "Obamacare".

Mientras, crece la preocupación en Washington y en los mercados internacionales ante las posibilidades de un default sin precedentes de Estados Unidos. La Casa Blanca advirtió este lunes que un eventual default de la deuda de Estados Unidos generaría un escenario "terrible", con consecuencias de largo plazo.

El Departamento del Tesoro estima que el 17 de octubre ya habrá agotado su abanico de medidas paliativas en caso de que no se vote en el Congreso un aumento del techo de la deuda.

Boehner excluyó que sus compañeros de bancada aprueben tal aumento si no obtienen concesiones de parte del presidente, particularmente en lo relacionado con la reforma de la salud impulsada por el mandatario. Un cercano asesor de Obama, Gene Sperling, explicó que para la Casa Blanca, es inaceptable ligar el tema de la deuda al de la reforma del sistema de salud.

"El presidente dijo claramente que la época de las amenazas de default debería terminar", dijo Sperling durante un almuerzo organizado por la publicación especializada Politico. "Si permitimos que se instale un proceso de este tipo se generarán grandes daños a nuestra democracia, a nuestra economía, a la confianza en la fiabilidad de Estados Unidos", insistió.

Un cese de pagos de la deuda, algo sin precedentes en la historia de Estados Unidos, podría llevar a la primera economía mundial a la recesión, con consecuencias mundiales, advirtió el Tesoro. El asesor presidencial Jason Furman, destacó a su vez que la única salida posible a la crisis sería un aumento del techo de la deuda, actualmente fijado en 16.7 billones de dólares, que permita al país financiarse.

Un default tendría consecuencias "tan terribles que no quiero siquiera hablar al respecto", dijo. El secretario del Tesoro, Jack Lew, declaró a su vez el domingo por enésima vez que Estados Unidos se quedará sin su capacidad para pedir prestado el 17 de octubre, y con sólo 30 mil millones de dólares en efectivo para cumplir con su obligaciones.

"El Congreso está jugando con fuego", dijo a un programa de la cadena CNN. Las intenciones de Boehner, que la semana pasada había afirmado, según legisladores de su propio campo que no revelaron su nombre, que no permitiría que el país cayera en default, siguen siendo dudosas.

El líder opositor en la Cámara se encuentra bajo fuerte presión del ala más derechista de los republicanos, el Tea Party, que se niega a toda concesión a los demócratas en lo que tiene que ver con la reforma sanitaria, a la que tachan de "socializante".

Esta disputa sobre el techo de la deuda tiene lugar mientras el Estado federal se encuentra parcialmente paralizado desde el 1 de octubre a raíz de la incapacidad de los republicanos, mayoritarios en la cámara de Representantes, y los demócratas, que controlan el Senado y la Casa Blanca, de llegar a un acuerdo sobre una ley de presupuesto.

Este bloqueo provoca la exasperación de la opinión pública y los republicanos parecen ser quienes más la sufren: 70% de las personas interrogadas desaprueban la posición de los conservadores del Congreso sobre la deuda, contra 24% que la aprueban, según un sondeo realizado para [i]The Washington Post[/i]-ABC publicado esta tarde.

Obama sale mejor parado, pero su cota de confianza alcanza 45%, contra 51% de sus conciudadanos que rechazan su manejo de la crisis, según la encuesta. Cientos de miles de funcionarios se han visto obligados a tomar licencia sin goce de sueldo, un hecho que no se registraba desde 1995.

Pero la crisis alcanza también al sector privado. El grupo de defensa Lockheed Martin contará con unos 2,400 empleados sin posibilidad de trabajar en razón de que el sitio gubernamental civil en el que laboran está cerrado o porque su programa fue suspendido, señaló un portavoz del fabricante.

China se hizo eco además de la alarma que sienten muchos gobiernos extranjeros ante la situación en Estados Unidos. "Al ser la economía más grande del mundo y el emisor de la principal moneda de reserva del planeta, es importante que Estados Unidos mantenga la solvencia de sus bonos del Tesoro", dijo el viceministro de Finanzas chino, Zhu Guangyao.

China es el mayor tenedor de deuda estadunidense. "Es importante tanto para la economía estadunidense como la economía mundial. Y el reloj está corriendo", agregó. Wall Street cerró a la baja este lunes en un mercado inquieto por el bloqueo en el Congreso: el Dow Jones perdió 0.90% y el Nasdaq 0.98%.